Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Hace una semana comencé a publicar estos escritos en nuestro Diario Vegabajeño. Algunos de los que la han leído y son de su agrado me inspiran a continuarla. Básicamente son reflexiones del día a día, sin complicados pensamientos. Los invito a continuar escribiéndome a thomasjimmyrosario@yahoo.com para sugerir ideas, temas o para mostrar sus propios criterios. Todo es permitido.
Todos estamos contestes que el Gobierno no está trabajando adecuadamente. Está demasiado reglamentado y no puede cumplir con las propias leyes que hace ni hacer que el ciudadano cumpla sus deberes. Se habla hasta de una brecha constitucional que ha creado el gobernador y la Legislatura Estatal con esa última legislación de moratoria donde impacta los derechos establecidos desde 1952 en la Ley básica y fundamental que no puede ser transgredida en ninguna forma.
Ayer escuché al analista Quique Cruz pidiendo al pueblo quen no se desesperara porque todo esto es un proceso y que a la larga, prevalecerán los derechos individuales y las protecciones que hay sobre la vida y la propiedad.
El problema es que interín todo se arregla en los tribunales y en la caja de Hacienda hay una necesidad que tiene que ser atendida. No todo el mundo es abogado, médico, ingeniero ni comerciante, que tiene opciones. Aun cuando quisiéramos modificar nuestro sistema de mantengo familiar y corporativo, tendríamos que pasar por una etapa de transición, porque tenemos que seguir viviendo.
Yo creo que es momento de que individualmente cada funcionario público reflexione sobre si en realidad puede hacer algo por el país porque en los últimos años se ha bregado con poco conocimiento, experiencia y mala intención. El fracaso solo conlleva a la renuncia o la destitución de los funcionarios públicos antes que la desesperación degenere en violencia.
No hay soluciones que nos convenzan. Pero hay un liderato fuera de los que hemos elegido que está dispuesto a tomar el país y llevarlo por un nuevo rumbo. Me refiero a incumbentes de todos los partidos, incluyendo al Popular, que cree en otras soluciones.
La estadidad, atacada por algunos como culturalmente imposible, ya no lo es porque tiene más aliados que nunca antes en la historia de Puerto Rico que cree que la cultura de cada componente en los estados se protege incluso por el mismo gobierno federal. Las franquicias de concursos de belleza, olimpismo no son parte del estado, por lo que no tienen que afectarse si se opta por esa alternativa. Puerto Rico, en una economía independiente, tiene dificultad aun mayor para rehabilitarse, pues necesitaría mucho capital y colocar infraestructura de producción que ahora no tenemos, a un costo extraordinario que no lo podemos conseguir prontamente.
La independencia, siempre ha sido viable. Pero acostumbrados a la democracia, siempre hemos temido que los gobernantes se conviertan en dictadores. Eso ya se hizo realidad, según algunos, en el gobierno propio del Estado Libre Asociado. Después que se establece el nuevo «orden» en un país controlado, lo usual es que se incaute la propiedad privada so color de autoridad y que empiece a morir gente en confrontación o de inanición. Imagínense si no hubiera una jurisdicción limitada o compartida con Estados Unidos que pudiera protegernos de un gobierno malo y equivocado.
Lo que está mal, lo está en cualquier sistema. En el nuestro, estamos viviendo lo que nunca imaginamos. Es hora de dar el gran salto de nuestra historia. En este día, comenzaría una nueva etapa cuando se divulgue el nuevo borrador del proyecto para crear una Junta de Control Fiscal. Mañana, se presenta el proyecto, se discute el miércoles en una audiencia pública y se aprueba el jueves en su comisión.
Cada ciudadano debe aprovisionarse como si viniera una tormenta, porque no sabemos que malas noticias nos traerá el gobierno Federal, el estatal y el municipal. Ya sin una Junta de Control Fiscal, nuestro futuro colectivo está distanciadamente favorable. Posiblemente se afecten trabajos en el gobierno y la empresa privada, porque esto no será un hecho aislado, sino muy cercano y de mucha duración.

La Escuela de la Historia Vegabajeña es una evolución de proyectos de muchas personas. Surge del Diario Vegabajeño y de la trayectoria de mi padre, el fotógrafo Jimmy Rosario, pero tiene elementos de todos los buenos contribuyentes de la cultura vegabajeña. Y en esto de definir una «cultura vegabajeña», tenemos que comenzar cómo la concebía el antepasado cultural de esta ciudad, Julio Meléndez.
Para la década de 1960, la palabra cultura incluía algo más grande, según de los que sabían. Por eso nadie se aventuraba a ubicar lo que se había hecho en Vega Baja, como que existía una literatura vegabajeña, una de las partes en que se compone una cultura. Pero precursor de tantas cosas, su recuento de biografías y obras literarias de los vegabajeños, él las encapsuló en un maravilloso tomo que tituló precisamente con ese nombre, pero con mayúsculas: «Literatura Vegabajeña».
mientras Julio cosechaba la literatura vegabajeña, Luis trabajaba con todos los historiadores de Puerto Rico para que fijaran su atención en Vega Baja y logró que muchas tesinas, tesis y libros se hicieran con el foco en la historia vegabajeña. El gran éxito en su vida lo logró con inspirara a toda una generación para que nos fijáramos en la historia documentada que había sobre Vega Baja.
Mi padre, más un periodista que escribe de historia, ha hecho todo un fondo documental y fotográfico que recoge importantes aspectos de nuestro pasado. Mostró a las autoridades municipales el valor de coleccionar y preservar las imágenes que guardan tantos detalles de las personas, grupos y hechos. Proveyó los retratos de los alcaldes para que se pudieran realizar sus pinturas y ha hecho colecciones de personas con sus biografías mínimas y algunas extensas, la historia de muchas de nuestros edificios e instituciones, historia del deporte vegabajeño, industrias, teatro y muchos temas más. Puso además sus colecciones de retratos de fuera de Puerto Rico, que para prevalezcan fotografías que tomó de los lugares que visitó, que aunque nada tienen que ver con la historia de Vega Baja, es un vegabajeño quien aportó a la historia de otros. Antes de Internet, él tenía disponibles en la Fotografía Rosario el retrato de las personas importantes y sus historia, para que los estudiantes de las escuelas pudieran conocerlos.
Tenemos que hacer un aparte con Fernando Alvarez Lomba. El Trío Vegabajeño se llamaba como tal mucho antes de estar compuesto por los que más famosos lo hicieron. Y fue Trío Vegabajeño con más de tres músicos y con multiplicidad de suplentes que de tiempo en tiempo, por décadas, deleitaron a los puertorriqueños y a los ciudadanos del mundo. Tan es así que en la Calle San Francisco está la tarja que señala que en Mi Viejo San Juan fue ensayado por primera vez en la Barbería Piñol de la Calle San Francisco. Vaya a México, Panamá, Perú y todos esos países que a lo mejor saben sus canciones mejor que nosotros, porque vivieron y marcaron el territorio de nuestro pueblo, por toda hispanoamérica.
El alcalde Marcos Cruz y la Primera Dama Ginny Laureano comparten con personajes de Star Wars en el Teatro América, donde se exhibía la mas reciente entrega de la serie.







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