
Igor González es entrevistado por Carlos Narváez Rosario

Archivo del Diario Vegabajeño de Puerto Rico Segunda Etapa de Diciembre 2012 a Octubre 2016
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Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
Como miembro de la Junta de Directores del Salón de la Fama del Deporte de Vega Baja Melao-Melao, Inc., anoche tuve que estar pendiente de los detalles de cada momento para que la actividad de la Octava Exaltación se desarrollara dento de un ambiente de corrección y buen gusto. Eso hace que la sensibilidad se agudice y no se pueda disfrutar como se hace como espectador, cómodamente desde una butaca o silla.
Cada uno de mis compañeros tenía igual tarea. Quizás en el auditorio nos veían sentados de cara al escenario y al público y nos visualizarían como entes pasivos. Pero la dinámica de esta actividad corre dentro de un ambiente de tensión y preocupación individual y colectiva porque en cada uno de nosotros hay un compromiso genuino, de respeto humano y de sentido histórico del momento.
Normando Valentín, demostró gran experiencia y don natural de la expresión y el trato humano; fue un excelente conductor. Con una gran memoria cercana y lejana impresionable, dejaba al auditorio sin darse cuenta de los cambios de última hora. Cerca de nosotros estaba la Oficial de Prensa Ana Avilés, cuya efectiva convocatoria a la prensa local, de Puerto Rico e internacional era evidente. Arriba en la Sala de Proyecciones estaba Julio Dávila, con el sonido del cielo, haciendo maravillas con todo, como el sacar la voz de Pedro Brull de la Tercera Exaltación de 1998 para que el Himno del Deporte Vegabajeño pudiera escucharse. En el auditorio estaba Evaristo Otero, Coto, el Presidente del Centro Cultural, que con un sentido de la historia fue el camarógrafo hace 15 años y quien conservó el sonido que Pedrito no pudo hacer personalmente, por compromisos previos en el extranjero. Aunque no vimos al cantante, parecía que estaba entre los presentes.
Hay tantos buenos vegabajeños que hay que agradecerle las aportaciones que hicieron desde
hace años para que esta celebración fuera exitosa, pero no podemos soslayar al Director Interino de Deportes, Rafael Figueroa Gaetán, quien coordinó excelentemente la relación entre el Gobierno Municipal y la Junta de Directores. Rafa es un excelente recurso que tiene el alcalde a su lado. Buen carácter, laboriosidad y una sensibilidad inmejorable. Cuando las cosas no salen en forma óptima, se ruboriza. Ese calor de su cara es signo de decencia moral y de compromiso con los vegabajeños.
Creo que soy el último que llegó a la entidad, promovido por el «filósofo» Julio Reyes, con quien participé en la organización del Maratón Tres Pueblos, a fines de la década de los setenta. En el corto tiempo que he estado han sido tres administraciones municipales distintas con las que hemos tenido que lidiar para que esto se diera. Me siento felíz de que al fin tuviéramos la más trascedental de todas las exaltaciones, después del período de sequía, la desvalorización que nos dieron las dos administraciones previas a la presente y el menoscabo conque nos trataron. Nosotros en la Junta sabíamos que hacíamos lo correcto y dimos la batalla por nuestra permanencia como institución y para que todo saliera como lo planeamos. En lo único que nos equivocamos es que con la ayuda de tanta gente buena, salió mejor de lo que lo planeamos.
Anoche muchos amigos nos dieron su opinión, pero yo escuché sobre todos a mi esposa Myrna, que nunca me miente y me dice las cosas como las ve, aunque no me gusten. Ella, que no es afecta al deporte en nada, cree que fue una actividad excelente.
Tito Cordero, que representa a la oposición política y quien estuvo de principio a fin, me había expresado que estaría presente por su relación en el béisbol con los exaltados y porque cree en este tipo de actividad cura las enfermedades sociales. Al final quedó con una buena impresión y me pidió felicitar a la Junta y al alcalde, porque cuando ocurre esto no pueden haber diferencias políticas, sino un pueblo unido detrás de los que promueven un Vega Baja felíz. El deporte, es ese vínculo de las personas entre sí y de las comunidades con otras, que produce buenos resultados. Me pareció oportuno por honesto, publicar sus comentarios.
Al final de la jornada, tras bambalinas en el Teatro América, el alcalde Marcos Cruz, en un gesto de apoyo absoluto, me dijo que había que empezar a planificar la próxima exaltación y que quería que nos moviéramos en términos del presupuesto necesario para que él pudiera hacer lo posible con tiempo, dentro de la crisis económica que atraviesa nuestra ciudad. Posteriormente, en la recepción de la Casa Alonso, nos dejó al Dr. José Portela y a mí como dos niños con juguete nuevo cuando nos informó que traería el Museo del Salón de la Fama a la Casa Portela, sueño que ya teníamos pero que se nos había interrumpido por varias razones reales estructurales y de espacio.
No hay nada más que decir. La Directiva cumplió su misión y el respaldo incondicional del alcalde, funcionarios, empleados y muchos excelentes vegabajeños lo hicieron realidad. Es verdad que el deporte une. Este 27 de diciembre será un punto de referencia más en la historia de Vega Baja y de Puerto Rico.
El barrio Altos de Cuba en Vega Baja se dividía entre una casa de brincos para los niños y jóvenes, que jugaban el viernes en la primera fiesta navideña de la Iglesia Tabernáculo de Santidad “El Punto de Dios”, y un hospitalillo.
El mismo lugar donde las autoridades estatales y federales realizaron recientemente una redada arrestando a más de 60 personas, se vestía de esperanza y alegría.
Este fue el contraste de realidades que enfrentaron las pastoras Carmen Martínez y Elizabeth Ortiz para poder entrar a una comunidad llena de desconfianza e incredulidad ante la experiencia de conocer otros grupos que intentaron entrar y luego los abandonaron.
Martínez narró que el punto de partida para lograr dicha apertura fue ir casa por casa a orar y hablarles de que otro mundo lejos del narcotráfico y la violencia era posible para los niños y jóvenes que allí se desarrollan.
En ese proceso Martínez identificó una casa donde se podría establecer la iglesia. Teniendo clara su visión, fue a la búsqueda por el barrio del dueño de aquella cantina, un hombre apodado “Pellín”. La idea era conseguir que Pellín les prestara el local sin tener que invertir, lo que sin mucha complicación lograron.
Ortiz asegura que luego de la aprobación de Pellín, se comenzó a revitalizar el local.
Poco a poco los miembros de la iglesia fueron desarrollando actividades y cultos que los han hecho asentarse en la comunidad.
Ortiz sostiene que incluso han logrado que involucrados en el punto de drogas cooperen con la iniciativa y permitan a sus hijos participar.
Mientras la conversación fluía, en medio de la cancha donde los pequeñines jugaban en la casa de brincos y el Conjunto Linaje cantaba música sacra, se observaba a más de una decena de adultos en la periferia.
Como quien adivinara los pensamientos, el pastor de la iglesia Casa de Fortaleza Jireh de Barceloneta, Yamil González, interrumpió y dijo “los adultos están afuera, pero están aquí escuchando. Esta semilla se siembra en los niños y ellos llevan esa semilla al hogar”.
González prosiguió explicando que en los pasados años el barrio se ha transformado porque la generación que se crió viendo el punto de drogas como la única salida para subsistir, o ya falleció o cayó en la última redada efectuada por las autoridades federales y estatales, donde se arrestaron sobre 60 personas.
De cualquier modo, González no pierde la fe en que hay espacio para cultivar nuevas posibilidades en la generación que está creciendo, y que se forjen líderes en el futuro que se desempeñen en diferentes profesiones y sobresalgan de forma positiva, como lo ha hecho el pelotero Juan ‘Igor’ González. Pero también cree que poco a poco lograrán que los padres de estos niños y jóvenes se integren a esta nueva visión.
Tomadas en Teatro America – Vega Baja P.R.Iván ‘Pudge’ Rodríguez, Juan ‘Igor’ González, Águedo García García y Pedro J. Crespo Ferrer fueron reconocidos por sus contribuciones a la historia deportiva
Por Sara Del Valle Hernández / sara.delvalle@gfrmedia.com
VEGA BAJA – Encabezados por los exgrandesligas Iván ‘Pudge’ Rodríguez y Juan ‘Igor’ González, el Salón de la Fama del Deporte de este pueblo reconoció esta noche a cuatro deportistas por sus contribuciones a la historia deportiva.
En la actividad, celebrada en el Teatro América, también se exaltaron las figuras de Águedo García García y Pedro J. Crespo Ferrer, quienes se han destacado como jugadores y dirigentes.
“Este reconocimiento es muy especial para mí, ya que siendo de aquí, de Vega Baja, siempre voy a agradecerlo. Aquí estamos. Lo importante es pasarla bien y ver los amigos que hace años no veo y pasar tiempo con ellos”, expresó Rodríguez antes del inicio de la actividad oficial.
El 13 veces ganador del Guante de Oro, entre otros galardones que obtuvo en sus 21 temporadas en las Grandes Ligas, llegó al acto de exaltación junto a sus progenitores Eva Torres y José Rodríguez, y su hermano menor, Manuel Andrés Rodríguez, de seis años.
“Estoy tranquilo y muy contento de compartir este reconocimiento con los amigos porque es muy importante”, recalcó el exreceptor.
Por su parte, González no pudo ocultar la alegría que le causaba el ser exaltado al salón de los inmortales de su pueblo natal. “En realidad yo le doy las gracias a Dios, primero que nada y me siento más que orgulloso y súper entusiasmado porque este es el pueblo que me vio nacer y es un pueblo humilde, de gente humilde, que siempre me ha dado su apoyo incondicional”, expresó sonriente el ganador de seis bates de plata.
González añadió que se sentía muy bien de compartir este honor junto a Rodríguez, su excompañero en los Vigilantes de Texas. “Hace tiempo que no nos vemos y no sólo eso. Más emocionado aún porque somos dos vegabajeños que militamos juntos en un equipo y que desde niños jugamos juntos y pudimos desarrollarnos y hacer historia en un mismo equipo… Este para mí es el reconocimiento más importante porque es en mi pueblo”, expuso el extoletero, quien llegó acompañado de amistades y de su familia.
Manuel Vélez Rivera, presidente de la Junta de Directores del Salón de la Fama, indicó que el reconocimiento a todas esas figuras era motivo de orgullo porque son «baluartes” de Vega Baja. “Teníamos que exaltarlos aquí, antes que lo hicieran en otros lugares. Ya a Iván lo exaltaron en Texas, pues ahora le correspondía en su pueblo natal”, dijo sobre la actividad en la que estuvieron presentes el primer dirigente boricua en las Grandes Ligas, Edwin Rodríguez, y el jardinero de los Yankees de Nueva York, Carlos Beltrán.
Vélez Rivera añadió que hace nueve años no se realizaba esta actividad por falta de apoyo municipal. Sin embargo, este año se revivió gracias a las gestiones del alcalde Marcos Cruz Molina. La primera exaltación se realizó en 12 de septiembre de 1996, en la cancha Moisés Navedo, lugar que alberga el Salón de la Fama.
POR JOSE LUIS MALDONADO QUIRINDONGO (LUIGI)
Felicitamos a Juan Igor González y a Iván Rodriguez Expeloteros Vegabajeños de las grandes ligas Mayores. En el deporte se une al pueblo, como dijo Igor. Hace falta mucho deporte para unir a nuestra isla de Puerto Rico. El deporte en Vega Baja ha crecido como atletismo surfing Bicicletadas y baloncesto.
Cuando se escuchaba que Igor daba esos cuadangulares el fanático lo aplaudía Igor por el equipo de Texas e Ivén por el equipo de Texas Rangers para esa épocá eran los mejores basebolistas como catcher y bateador vegabajeños rompiendo récords mundiales…
Ivan Rodriguez.
Carlos Beltrán con Ivan Rodriguez.
Marcos Cruz Molina Alcalde de Vega Baja con exaltado de la Fama y su esposa Georgina Laureano.
Publico.

También se exaltaron en Vega Baja las figuras de Águedo García García y Pedro J. Crespo Ferrer, quienes se han destacado como jugadores y dirigentes.
VEGA BAJA.- Encabezados por los exgrandesligas Iván ‘Pudge’ Rodríguez y Juan ‘Igor’ González, el Salón de la Fama del Deporte de este pueblo reconoció este viernes en la noche a cuatro deportistas por sus contribuciones a la historia deportiva.
En la actividad, celebrada en el Teatro América, también se exaltaron las figuras de Águedo García García y Pedro J. Crespo Ferrer, quienes se han destacado como jugadores y dirigentes.
“Este reconocimiento es muy especial para mí, ya que siendo de aquí, de Vega Baja, siempre voy a agradecerlo. Aquí estamos. Lo importante es pasarla bien y ver los amigos que hace años no veo y pasar tiempo con ellos”, expresó Rodríguez antes del inicio de la actividad oficial.
El 13 veces ganador del Guante de Oro, entre otros galardones que obtuvo en sus 21 temporadas en las Grandes Ligas, llegó al acto de exaltación junto a sus progenitores Eva Torres y José Rodríguez, y su hermano menor, Manuel Andrés Rodríguez, de seis años.
“Estoy tranquilo y muy contento de compartir este reconocimiento con los amigos porque es muy importante”, recalcó el exreceptor.
Por su parte, González no pudo ocultar la alegría que le causaba el ser exaltado al salón de los inmortales de su pueblo natal. “En realidad yo le doy las gracias a Dios, primero que nada y me siento más que orgulloso y súper entusiasmado porque este es el pueblo que me vio nacer y es un pueblo humilde, de gente humilde, que siempre me ha dado su apoyo incondicional”, expresó sonriente el ganador de seis bates de plata.
González añadió que se sentía muy bien de compartir este honor junto a Rodríguez, su excompañero en los Vigilantes de Texas. “Hace tiempo que no nos vemos y no sólo eso. Más emocionado aún porque somos dos vegabajeños que militamos juntos en un equipo y que desde niños jugamos juntos y pudimos desarrollarnos y hacer historia en un mismo equipo… Este para mí es el reconocimiento más importante porque es en mi pueblo”, expuso el extoletero, quien llegó acompañado de amistades y de su familia.
Manuel Vélez Rivera, presidente de la Junta de Directores del Salón de la Fama, indicó que el reconocimiento a todas esas figuras era motivo de orgullo porque son «baluartes” de Vega Baja. “Teníamos que exaltarlos aquí, antes que lo hicieran en otros lugares. Ya a Iván lo exaltaron en Texas, pues ahora le correspondía en su pueblo natal”, dijo sobre la actividad en la que estuvieron presentes el primer dirigente boricua en las Grandes Ligas, Edwin Rodríguez, y el jardinero de los Yankees de Nueva York, Carlos Beltrán.
Vélez Rivera añadió que hace nueve años no se realizaba esta actividad por falta de apoyo municipal. Sin embargo, este año se revivió gracias a las gestiones del alcalde Marcos Cruz Molina. La primera exaltación se realizó en 12 de septiembre de 1996, en la cancha Moisés Navedo, lugar que alberga el Salón de la Fama.
Por Sara Del Valle Hernández
12/27/2013 | 09:30 p.m.
El expelotero explicó las razones
que lo llevaron a subastar varios artículos de su exitosa carrera en
las Grandes Ligas y entre ellas, no figura la falta de dinero.
Vega Baja exaltará a ambos peloteros en una ceremonia en la que recordarán sus brillantes carreras
Vega Baja, el pueblo que celebró por todo lo alto sus múltiples logros en sus primeros años en las Mayores, les tendrá el viernes un muy merecido homenaje.
El exreceptor Iván ‘Pudge’ Rodríguez, uno de los mejores catchers en la historia de las Grandes Ligas, y el toletero dos veces MVP Juan ‘Igor’ González serán exaltados al Salón de la Fama del Deporte Vegabajeño el viernes a las 7:00 de la noche, durante una ceremonia que tendrá lugar en el Teatro América de ese pueblo.
Será la primera exaltación en nueve años y en ella también serán incluidos los veteranos dirigentes Pedro Crespo y Aguedo García.
“Fueron dos grandes figuras del deporte y sobre todo en las Grandes Ligas”, expresó el alcalde de ese municipio, Marcos Cruz. “Ambos son ejemplos para éste pueblo y para todos. Sus ejecutorias sirven de estímulo para las futuras generaciones. Además ambos demostraron, en especial ‘Igor’ -cuya familia es natural del barrio Altos de Cuba- que no importa de dónde vengas, con perseverancia se consigue todo”, añadió.
Rodríguez, firmado a los 17 años por los Vigilantes, es el líder de varias de las estadísticas para un jugador de su posición.
Participó de 14 juegos de ‘Todos Estrellas’, ganó una Serie Mundial, tiene un total de 13 Guantes de Oro (récord para un receptor), siete Bates de Plata y fue seleccionado como el Jugador Más Valioso de la Liga Americana en el 1999, además del JMV de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional en el 2003.
Jugó con Texas (1991-2002), los Marlins de la Florida (2003), los Tigres de Detroit (2004-2008), los Yanquis de Nueva York (2008), los Astros de Houston (2009), volvió a los Vigilantes en el 2009 y cerró su carrera con los Nacionales de Washington, con quienes militó de 2010 a 2011.
Rodríguez además tiene el récord de juegos en la receptoría con 2,377 partidos y fue abridor en 12 de los 14 Juegos de Estrellas en los que participó. Cerró su trayectoria con promedio de por vida de .296, con 2,844 imparables, 311 jonrones y 1,332 impulsadas.
‘Pudge’ fue reconocido en el ‘Gran Circo’ por su habilidad de sacar de circulación aquellos que intentaban robarle una base. El boricua frustró casi un 50 por ciento de estos intentos en su brillante trayectoria.
Su nombre está grabado entre los mejores receptores de la historia con los reconocidos Yogi Berra, Johnny Bench y Carlton Fisk, entre otros.
Rodríguez, de 42 años, tendría su espacio asegurado en el Salón de la Fama de Cooperstown, un recinto para el cual González también tiene los números.
González, firmado a los 16 años por los Vigilantes de Texas con quienes militó durante 13 campañas, puso fin a su carrera en el 2005. Las lesiones se convirtieron en el talón de Aquiles del boricua.
Jugó con los Vigilantes, los Tigres de Detroit, los Indios de Cleveland, los Reales de Kansas City y en su último año regresó a Cleveland.
Fue miembro del Equipo Todos Estrellas en 1993, 1998 y 2001 y ganó seis Bates de Plata, con los dos premios del Jugador Más Valioso (1996 y 1998).
González, cuyo sello en las Mayores fue su capacidad para remolcar carreras, concluyó su carrera con 1,404 remolcadas, 1,936 imparables y 434 cuadrangulares.
Ambos atletas fueron producto de las categorías mejores del pueblo de Vega Baja.

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Hoy será un día histórico en Vega Baja. Cuatro exitosos deportistas vegabajeños, dos de ellos conocidos mundialmente, habrán de ser exaltados a la inmortalidad mediante el reconocimiento de una institución que ha servido excelentemente a nuestra ciudad desde 1996.
El inicio de conversaciones entre deportistas y el Gobierno Municipal comenzó en 1995, cuando era alcalde Luis E. Meléndez Cano. El propició durante toda su incumbencia la posibilidad y el crecimiento de la institución.
Contrario a la creencia general, el Gobierno Municipal ni el alcalde toman decisión alguna sobre los seleccionados. Esta función es exclusiva de una Junta que se autoconvoca, selecciona sus miembros y toma las decisiones. Ha sobrevivido cuatro administraciones municipales distintas más las interinas que ha habido desde que se formalizó en el Departamento de Estado mediante una corporación sin fines pecuniarios.
El primer Presidente fue Freddie Ramos. Desde entonces se han realizado siete exaltaciones, más de una treintena de deportistas exaltados y equipos deportivos. También se ha reconocido a otras personas que han contribuído al deporte.
El deporte es la actividad humana continua de mayor participación en Vega Baja. Los deportistas practican sus disciplinas desde la niñez a la ancianidad. La diversidad supera cualquiera otra, incluyendo la política y la religiosa.
Reconocer el éxito es una consecuencia social para ejemplificar. Cuando de la historia de un grupo o una persona se publican sus valores, se crean parámetros de aprecio positivo. El efecto es una nueva generación emergente con guías de vida fructífera.
Eso ha hecho, hasta el momento, la Junta Directiva del Salón de la Fama. Ha preservado la historia del esfuerzo y la consecución de metas de los vegabajeños que se dedican al deporte.
El Gobierno Municipal ha empleado recursos para conservar en bronce, que es un metal valioso, las hazañas de nuestros héroes y heroínas. Para cada exaltación se convoca la prensa y a personalidades y se celebra la gesta por los exaltados, su familia y el pueblo .
Fuí honrado por la Junta al permitirme ser miembro de la misma. Luchamos dentro de la vorágine del gobierno de Edgar Santana Rivera que en siete años quiso hasta hacer una Junta que le respondiera a la política partidista y fracasó. El breve mandato de Iván Hernández, quien hasta en sus discursos hablaba de lo que iba a hacer, no permitió tampoco ni una exaltación.
Los compañeros de la Junta que he conocido son personas maravillosas con un compromiso inquebrantable con el deporte. Pero si por algo deben ser recordados es por haberse constituído en la resistencia en estos últimos ocho años que nos ha precedido. Defendieron el bastión y la independencia en un gesto de decencia personal e institucional. Me han enseñado sobre el valor más grande que debe tener un deportista, que es la lealtad.

Uno de ellos, Rafael Martínez, nuestro Presidente, se fue hace poco tiempo. Pero no se fue porque quiso abandonarnos. Yo sospecho que tenía una carga emocional fuerte por la impotencia de no poder honrar a sus colegas deportivos por casi una década. Estoy seguro, empero, de que habremos de sentir su esencia en la actividad cumbre. Aunque no sea exaltado, para mí, el también se convirtió para nosotros en otro inmortal.
Esa es la historia de la historia. Igor, Iván, Yongo y Aguedo merecen ser honrados porque han sido ejemplos de competitividad, esfuerzo y honradez deportiva. Nosotros los escogimos para este año luego de pasar por un proceso de calificación y deliberación.
Yo voy a celebrar por ellos, pero también por otros que serán los anfitriones. Toda mi vida también tendré en el altar de mi aprecio a Miguel, Wilfredo, Carmen, Elpidio, Manel, Tilín, José, Carmelo y Julio, que han pasado estos ocho años de sequía entre el temor, la frustración y la desilución. A Marcos Cruz Molina, por hacerlo posible, mi admiración y agradecimiento y por devolvernos la fe, a nombre de un pueblo deportivo a quien nos debemos.
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