Mientras los bomberos juegan a apagar fuego, nadie apaga incendios…


Esmirna Vega
Esmirna Vega


Vega Baja necesita un cambio urgente de muchas cosas. Ya nos cambiarán el Comisionado de la Policía Municipal, Cambiaron el de Manejo de Emergencia (desconozco las razones). Pero ahora el Departamento de Bomberos está en un adiestramiento de humo mientras en Panaini un monte está cogiendo fuego desde esta tarde y no han enviado a nadie a apagarlo. Llamé como a las 4 pm y me dijeron que vendrían rápido. Son las 8 pm, vuelvo y llamo y NADIE CONTESTA.
Llamé a Manejo de Emergencias y me indicaron que los bomberos están en un adiestramiento de humo. Osea, ¿en caso de una emergencia todo el departamento se fue a adiestrarse? Mi sobrina salió del hospital hoy con pulmonía y otras condiciones por vía respiratorias. Para llegar a su casita y encontrar que casi no se puede respirar bien.
¿QUÉ VACILON TIENEN CON LA SALUD DEL PUEBLO? Al menos Manejo de Emergencias saco cara, pero ufffff. Creo que están esperando que el barrio completo termine en el hospital con problemas respiratorios. Y yo embarazada con estas calores y este olor asfixiante grrrr. Nononono ASÍ NO SE PUEDE.

Albert E. Miranda y Edgar Freytes redescubren escultura


EDGAR EN MONUMENTO A LA VELOCIDADEsta escultura se encuentra en un monte en la carretera 137 junto al Expreso Num. 22. Al igual que los pájaros de Arecibo y las garitas de San Juan, se crearon para identificar un espacio en la ruta, lo que costó cientos de miles de dólares. Nunca se terminó, ya que tenía unas luces que darían el efecto de movimiento como en efecto es el expreso de activo. Nos dicen que las conexiones eléctricas las hurtaron antes de inaugurarlo. Esto ocurrió en el último cuatrenio de Luis E. Meléndez Cano,aunque los fondos para este costoso invento no fueron municipales.

El curioso Edgar Freytes, de Investigadores de la Escuela de la Historia Vegabajeña nos recuerda en esta foto de su amigo y compañero Albert E. Miranda, lo divertido y creativo que puede ser redescubrir cosas hechas por el ser huano que no pdemos entender…

El segundo hallazgo de irregularidades de la Contralora de Puerto Rico


CARLOS ALVELO ATAQUE POR GASTO CONTRALORPor Thomas Jimmy Rosario Martínez
Thomas Jimmy Rosario Martínez
Thomas Jimmy Rosario Martínez

El segundo hallazgo de la Contralora de Puerto Rico sobre la administración PNP bajo los alcaldes Edgar Santana Rivera e Iván Hernández González  tiene que ver con las estrategias que a veces usan los alcaldes para burlar las leyes y los reglamentos.

Mientras se establece claridad y corrección con normas de sana administración, a éstas se le busca la vuelta para “hacer obra” y se trata de justificar necesidades con violaciones legales.  La consecuencia son los señalamientos sobre una ejecución que debería ser limpia y de ordinario responsable, convirtiendo estos riesgos en manchas en el desempeño.

El fraccionamiento del costo de obras, construcción de obras y compra de bienes sin obtener cotizaciones de precio, construcción de obras sin obtener previamente los permisos de construcción requeridos y deficiencias relacionadas con los expedientes de las obras es el segundo señalamiento.

La ley exige que debe mediar una subasta para la construcción o mejoras públicas mayores a un costo de $200,000. Para violar esta disposición, obras que en su costo total exceda dicha cantidad, se programan en distintas etapas, no oficialmente. En la compra de suministros el límite es de $100,000 y requiere tres cotizaciones en ambos casos, cuando no se exceda la cantidad dispuesta por ley.
edgar_santana_caricatura-160x211 (2)Dice el informe que “De febrero a noviembre de 2011, el entonces Alcalde Santana Rivera otorgó seis contratos por $1,133,654 a cuatro contratistas para la construcción y mejoras de instalaciones públicas. Las obras se fraccionaron en más de un contrato que fluctuaban de $3,295 a $200,000, lo que representó costos individuales que no excedían el límite establecido por ley. Con esto, se obvió el requisito de celebrar subasta pública. Los  contratos se adjudicaron mediante el procedimiento de solicitud de cotizaciones”…“En agosto de 2011 y abril de 2012, se formalizaron dos contratos para la construcción de obras por $225,482, cuyosimportes individuales no excedían de $200,000, sin obtener cotizaciones de precio de, por lo menos, tres proveedores representativos en el IVAN HERNANDEZ EN EL COMITE DEL PNPmercado. Un contrato por $192,500 pertenece a la administración del ex-Alcalde Santana Rivera y el otro contrato por $32,982 a la del ex-Alcalde Hernández González, Las compras mencionadas incluían una fotocopiadora, zapatos y equipo de seguridad, carpas, materiales de limpieza para piscina y trimmers, entre otros”.
Tampoco se obtuvo los permisos de construcción de la Oficina de Gerencia de Permisos (OGPe) y los expedientes municipales no estaban debidamente documentados en los procesos de solicitar y obtener permisos y procedimiento de cotizaciones. De acuerdo a la Contralora, fallaron en sus funciones los directores de Finanzas, la Unidad de Compras, los directores de Obras Públicas, los inspectores de los proyecto y desde luego, los alcaldes.
En la situación de un muro de Jardines de Vega Baja, no hubo declaración de emergencia como dispone la ley. Ni siquiera solicitaron permisos de construcción o reconstrucción por parte del entonces alcalde Iván Hernández González.
Los alcaldes tienen asesores legales, ingenieros y otros funcionarios públicos y privados a su disposición que les orientan sobre lo que pueden o no hacer. Antes de juramentar su cargo toman cursos y reciben materiales sobre cómo realizar una sana administración. Algunos alcaldes son profesionales de por sí por lo que su conocimiento y destrezas son una bendición durante el desempeño, pero el exceso de confianza y creencia en la impunidad o la poca importancia que se le da a un estricto cumplimiento de las mínimas reglas establecidas, hacen que luzcan mal y que se expongan a situaciones como las que ya conocemos que ha ocurrido con nuestros últimos tres alcaldes.

Smyrna Vega| Todo es una contradicción…


Esmirna Vega
Esmirna Vega

Es bien frustrante ver la negatividad de las personas. Todo es una crítica y todo es una queja.

Si se va para USA esta huyendo, si se queda en la isla es un vago. Si trabaja fue por pala y es un inepto, si no trabaja es un mantenido. Si abre un negocio esta loco, si lanza resume está perdiendo el tiempo. Si va a la iglesia es un hipócrita, si no va es un ateo malo. Si se predica bendición eres un falso profeta, pero si se predica maldición eres un siervo enviado por Dios.

Osea, ¿TODO TIENE QUE SER NEGATIVO PARA QUE LA GENTE LO ACEPTE? No hay modales, todo es una mala crianza, todo es un chantaje. Bendito sea Dios ¿QUÉ NOS PASA PUERTO RICO?

Edgar Freytes| En plena recuperación Juan Carlos Rosario


Juan Carlos Rosario muestra que ha mejorado mucho su memoria y ha sido fuerte a pesar de todas los procesos que tuvo que pasar en el hospital. Estuve visitándolo hoy, para saber como se encontraba, tiene hinchazón en las piernas, pero con el tiempo va recuperándose con el favor de Dios.  

Estuvimos hablando como más de media hora sobre la Laguna Tortuguero, sus procesos en el hospital  y los soldados de la Guardia Nacional. Todo empezó cuando le hablé de mis descubrimientos en la Laguna, entonces el me contó sobre las experiencias que pasó uno de sus hijos, en la Guardia Nacional.

 Lo mas que me impresionó fué lo mucho que se acordaba de las cosas, lo único que no se acordaba era como se llamaba la cosa que estaba en la mesa,  le dije que eso era un mantel de mesa, y el se echó a reir.

Lo esperamos con las manos abiertas en las Clases de Historia Vegabajeña con Thomas Jimmy Rosario.

Los peligros y problemas en Vega Baja


Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Thomas Jimmy Rosario Martínez
Thomas Jimmy Rosario Martínez

En nuestra ciudad habemos toda clase de seres humanos. Hay diversidad en apariencia y en costumbres, en preferencias, ideales y maneras de vivir nuestra propia vida. Algunos nos amamos pero también hay odio e indiferencia.  Pero aquí vivimos y tenemos que compartir lo que tenemos.

El Topo tiene una canción que se llama “Expresa lo que sientes” , la cual sirvió hace varias décadas para lanzar una campaña de publicidad del extinto Departamento de Servicios contra la Adicción. Su letra es la siguiente:

Demuestra con tus manos lo que sientes,
el amor no lo encierres,
déjalo salir, déjalo salir.

Expresa tiernamente tu cariño
con un gesto sencillo,
déjalo salir, déjalo salir.

Una caricia,
una sonrisa,
déjala salir,
déjala salir.

La vida no es poesía ni canción. Pero la expresión del alma, como esa obra sencilla pero grandiosa del Topo nos da las herramientas para un comienzo. Y ese comienzo tiene que ser con el reconocimiento de que tenemos muchos problemas y peligros que arreglar en Vega Baja. Pero al buscar soluciones, lo tenemos que hacer de buena fe y sin dedos amarrados.

El alcalde de Vega Baja, Marcos Cruz Molina, es una persona educada, bien intencionada, ecuánime y sensible. Pero su preocupación por hacer las cosas bien en esta crisis lo está llevando al agotamiento físico y la extinción de su salud. De hecho, para los que aun no lo saben, ha estado recientemente durmiendo en el hospital. Todos le pedimos más y él mismo se ha propuesto hacerlo con menos, pero la insuficiencia del menos no agota las necesidades de los ciudadanos. Hay cosas que ha hecho con lo mejor de su esfuerzo, pero no ha sido suficiente. Se ha equivocado en varias ocasiones, pero es mayormente asertivo y correcto.  Lo criticamos, con razón o sin ella, pero seguimos viendo que las nuevas ideas siguen fluyendo para hacer lo posible hasta donde podamos llegar.

Pero el alcalde no es la única fuente para suplir necesidades. El solo está en la dirección del poder ejecutivo de dos poderes de gobierno que hay en nuestro municipio. Queda otro poder, el legislativo municipal y otras maneras en que nuestras comunidades pueden coordinar la solución a sus problemas. Mas como no estamos solos con el Gobierno Central, los legisladores distritales y senatoriales, también hay instituciones sociales, deportivas y religiosas junto al comercio y la industria que son también importantes en nuestras vidas.

Este cuadro presenta el factor humano. Los que no están en los grupos mencionados, son los ciudadanos, los buenos y los malos, los de todos colores y pensamientos.

Esos que están afuera y algunos de los que están adentro, usualmente causan los peligros y los problemas de nuestra ciudad. Pero si eso no fuera suficiente para que nos preocupáramos, hay factores que son los que trae la propia naturaleza que nos hace la vida más difícil y a veces imposible, pues termina con nuestra existencia.

Para poder buscar y encontrar soluciones a nuestros problemas, tenemos que ver el cuadro completo de actores y escenarios. Echar culpas nos detiene en un espacio de tiempo precioso que se lo debemos a nuestras familias y a nuestra propia vida. Encontrar errores y tratar de corregirlos debe ser la principal guía y planificar un mejor futuro debe ser nuestra constante. La historia es la principal herramienta porque nos permite mirar retrospectivamente lo que hemos llegado a ser y hacer.

En ninguno de los peligros y problemas que tiene Vega Baja hay voluntad generalizada de resolverlos. Hay deseos de algunas personas y sectores, pero varias razones impiden que se solucionen. Es penoso que se proclame triunfos a medias por haber logrado estadísticas de que el crimen baja, cuando lo cierto es que de una u otra manera, todos los ciudadanos somos víctimas activas o pasivas de cada delito que se comete en nuestro pueblo y vivamos con rejas y miles de temores porque en cualquier momento y cualquier lugar nos pueden hacer daño físico, mental, espitritual o despojarnos de nuestras propiedades. ¿Porqué ocurre eso? La ecuación es sencilla, no hay verdaderos factores en la ecuación que igualen a la paz que merecemos.

Los millones de dólares que se han invertido en combatir la droga desde que tengo recuerdo debieron haber hecho eso un asunto del pasado. Pero lo tenemos en el presente. Dondequiera nos sale uno de esos zombies que desafían las leyes de tránsito para llegar a nuestra ventanilla con una cara de necesidad y pena a contarnos un cuento de que tienen hambre para sacarnos el dinero que usarán consistentemente para endrogarse repetivamente hasta morir. Algunos que entran a programas lo hacen muchas veces hasta que se rinden y emprenden su rehabilitación o fallecen en el intento.  Otros mueren azotados por un auto o por una sobredosis. En etapas tempranas es más fácil atajar al adicto, pero la cadena de efectos sigue con sus familiares cercanos que se convierten en inspiración positiva o negativa o en una carga para sus padres e hijos.

Los peligros y problemas en Vega Baja necesitan el concurso de todos para solucionarlos. Los políticos nos dirán otra cosa, los administradores gubernamentales nos tratarán de convencer de que hacen los suficiente y en ocasiones lo que pueden. El resto de la sociedad tratará de justificar sus propios asuntos o creerán que no hay solución.

Pero hay otras verdades que tenemos que conocer y trabajarlas. Tiene que haber un comienzo para empezar a hablar claro. Es importante detener el curso de los acontecimientos porque por esa ruta no hay solución ni progreso.

Lo que yo entiendo que dijo el Gobernador


Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Thomas Jimmy Rosario Martínez
Thomas Jimmy Rosario Martínez

La celebración en nuestros tiempos de actividades públicas gubernamentales o políticas bajo el sol es una necedad. Aun con el fresco de la noche ya no tienen el efecto de asistencia a convocatorias, porque los tiempos han cambiado. El batey de Muñoz Marín del 1939 ya no existe. Además, García Padilla no es Muñoz Marín. De relajo dicen que los que fueron a Sabana Grande son unos muertos porque alguien manifestó que eran “populares hasta la muerte”. 

Aunque no nos parezca que el Gobernador Alejandro García Padilla tiene capacidad para elaborar teorías complicadas de administración o de política, tenemos que enterarnos de lo que expresa porque es nuestro Gobernador y lo será hasta que su contrato expire el 2 de enero de 2017. Y tener la última palabra y firma dentro del poder ejecutivo del Gobierno Estatal es suficiente amenaza. Además, preside el partido de mayoría electoral certificada en 2012 y podría ser reelecto, como lo fue Edgar Santana Rivera en 2008, a pesar de los pesares.

El Gobernador comienza su mensaje invocando la figura de un candidato a gobernador derrotado en 1968 por los excesos mismos del Partido Popular, Luis Negrón López. No hay duda de que fue un gran servidor público desde el Senado de Puerto Rico y que hizo grandes aportaciones a las deliberaciones de la Asamblea Constituyente, pero el tema obligado por ser un natural del pueblo donde iba a decir su discurso,  le obligó a reconocer esa figura.

Desde Sabana Grande, cuna de Luis Negrón López – miembro de la Asamblea Constituyente y gigante de nuestra historia demasiadas veces olvidado – nos toca hoy, a todos los puertorriqueños – no solo a los estadolibristas – celebrar lo que logramos en el ’52…

Suponemos que la soledad que siente de todo un pueblo -y aun en su partido-  que no cree en él, le hace buscar adeptos y más que cualquier otra razón, antepone su deseo de unidad:

Celebramos hoy aquella unidad de propósito, que llevó a personas de diversos sectores ideológicos a establecer por primera vez en Puerto Rico, un gobierno autónomo y constitucional para dirigir los destinos de nuestra nación.

Debió comenzar mencionando a Luis Muñoz Marín, que en realidad fue el mejor ejemplo de consolidación ciudadana del Siglo XX, pero en su desespero, posiblemente para tocar la fibra de los estadistas, les menciona positivamente a su líder de otrora, Luis A. Ferré y a uno de los tres vegabajeños que fueron miembros de la Asamblea Constituyente, Lino Padrón Rivera.

Quiero referirme a dos puertorriqueños, que entre muchos otros, cimentaron, al firmar la constitución, su legado como miembros de esa generación de compatriotas nuestros, que pusieron a un lado sus diferencias, para poner de frente los mejores intereses del pueblo: don Luis A. Ferré, del entonces Partido Estadista Republicano, y don Lino Padrón Rivera, del Partido Socialista Puertorriqueño.

Ya en un cuarto plano, recuerda a Muñoz Marín, pero no por su obra, sino para atrapar la atención de los independentistas, que pudieran estar más afines con alguno de los conceptos del Estado Libre Asociado..

Mucho se dice sobre el desprendimiento patriótico de Muñoz Marín. Justo es. Muñoz renunció al noble ideal de la independencia impulsado por una honda convicción de que el estatus político debe servir a su gente, y no la gente al estatus político. Pero Ferré y Padrón Rivera también merecen distinción en el imaginario colectivo de nuestro pueblo. Ellos, sin renunciar a sus ideales, se supieron capaces de estampar sus firmas sobre un documento que sin duda habrán pensado imperfecto. Habrán sabido las consecuencias de su acto; el riesgo político y electoral al que se enfrentaban al apoyar la gestión de su opositor.

Lo que no dice es que los miembros del Partido Independentista Puertorriqueño  rehusaron ser parte de la Asamblea Constituyente, a pesar de ser, para aquel tiempo, la segunda fuerza electoral de Puerto Rico. De ahí salta a justificar el alegado progreso de Puerto Rico, como consecuencia de la llegada del Estado Libre Asociado:

Con ese espíritu de unidad, punto de partida de todo un país hace ya 63 años, y con las ventajas únicas del Estado Libre Asociado, el pueblo de Puerto Rico logró mucho. Industrializamos el país – de ser uno de los países más pobres del hemisferio, llegamos a ser de los más ricos. Nivelamos las diferencias socioeconómicas, llegando a tener una clase media robusta y pujante. Desarrollamos infraestructura de clase mundial, educamos a nuestra juventud, y mejoramos la salud y la expectativa de vida de la gente. Y sí, mantuvimos y defendimos nuestra identidad como nación puertorriqueña.

A pesar de que anuncia un mensaje conciliatorio, pasa a la diatriba politiquera:

Trágicamente, noto en algunos políticos, que ante la realidad extraordinaria que vivimos, han asumido una actitud cotidiana. Como de usual, afirman estar dispuestos a trabajar unidos, pero luego viven de la crítica, fomentando la división de siempre de nuestra política partidista.

Mi llamado a los políticos de todos los partidos es uno y es claro: ante retos de proporciones históricas, se requiere de nosotros voluntades de proporciones históricas. Ante una crisis gigante, unidad gigante. La patria nos impone a todos el deber de imitar el ejemplo de Muñoz, de Ferré y de Padrón; a que logremos hoy, para resolver los problemas de hoy, la unidad que nos permitió en el ‘52, resolver los problemas del ’52.

Desde la tribuna, insulta:

Cuando la clase política se limita a nombrar a sus próceres, y no los imita, se sume a sí misma en el caldo de su propia hipocresía.

Como si no hubiera estado en la campaña de 2012 y en el poder los últimos tres años, se queda en la periferia y la nube de que hay que tener ideas ahora, cuando estamos en plena crisis y vuelve a insultar:

Tenemos que proponernos cambios profundos. Lo cierto es, que solo hace falta la voluntad de unirnos; de seguir el ejemplo de nuestros antepasados. Decir que la solución a los problemas del presente depende de un cambio futuro en el estatus, desnuda el oportunismo político de algunos que se han olvidado del ejemplo de Muñoz, de Ferré y de Padrón Rivera.

Y entonces lanza la perogrullada:

Lo cierto es, que aún si fuéramos un país soberano, como Grecia, o si viviéramos en un estado, como los habitantes de Detroit, en Michigan, nada lograríamos si no estuviéramos dispuestos a unirnos y a plantear soluciones puertorriqueñas a un problema puertorriqueño. Nos toca a nosotros, como nos tocó en el ’52. La responsabilidad es nuestra, las soluciones serán nuestras, Puerto Rico es nuestro. Unidos lo hemos hecho antes, unidos lo volveremos a hacer.

Y de ahí regresa al limbo político y al ataque ideológico:

Para un país soberano, para un estado, o para el Estado Libre Asociado, la receta para vencer la crisis es la misma: Unidad, compatriotas, unidad. Unidad por nuestras hijas y nuestros hijos. Unidad por el futuro. Unidad por Puerto Rico. También es necesario reconocer que el ELA tiene que crecer. No puede ser que la Judicatura federal nos niegue la capacidad de legislar para reestructurar la deuda de Puerto Rico. No puede ser que el Ejecutivo federal se niegue a tratarnos en igualdad de condiciones en un programa, como el Medicare, para el cual pagamos en igualdad de condiciones. Y no puede ser que el Congreso obligue a que Puerto Rico pague más por los bienes que importamos, con tal de subsidiarle, al país más rico del mundo, su marina mercante. Pero que quede claro, el ELA, en la búsqueda de su pleno desarrollo, concilia dos de las grandes aspiraciones del pueblo de Puerto Rico: la de proteger nuestra identidad nacional, con la de mantener una relación estrecha, en unión permanente, con Estados Unidos. No permitiré que se menosprecie su dignidad ante otras alternativas, ni que se manche su historia como agente de unidad y progreso. La dignidad de las fórmulas de estatus no surge de planteamientos teóricos, surge de la voluntad de los pueblos expresada en las urnas. Surge de las manos que empuñan los lápices para votar. ¡Eso es democracia, compatriotas! Yo, por mi parte, creo en el desarrollo pleno del ELA, para actualizarlo a las realidades del presente, tal como en el ’52 pudo contra los problemas de entonces. El ELA necesita crecer y culminarse para que pueda continuar siendo ese agente, imprescindible, en la historia de nuestro pueblo; para que no haya duda, que la última fuente del poder público reside en el pueblo mismo – el pueblo de Puerto Rico. Para lograr ese cambio, debemos ser justos con todos los sectores ideológicos, aun con los que pretendieron, y hoy siguen postulando, excluirnos, en menosprecio claro a la democracia. Como pudimos hacerlo en el ’52, debemos, en pleno siglo 21, respetar la diversidad y al opositor, y encaminar un proceso responsable e inclusivo. ¡Lo debemos hacer, lo podemos hacer, lo vamos a hacer!

Y redondea su pensamiento sin aceptar su contribución porque la culpa es de otros…

Ahora bien, escuchen esto bien claro: heredamos una crisis colosal, que no había heredado gobierno alguno. Tenemos que atenderla para poder desarrollar al máximo el Estado Libre Asociado, o aun si optáramos por la estadidad o la independencia. Como decimos en el campo, no podemos poner la carreta alante de los bueyes. Para adelantar cualquier fórmula de estatus, tenemos que seguir bajando el crimen y el desempleo, y tenemos que seguir atendiendo la crisis heredada.

Curiosamente, no menciona mejorar la economía  para poder alcanzar lo que dice que son sus prioridades:

Las prioridades de mi gobierno están claras: seguir bajando el crimen, seguir creando empleos y seguir atendiendo las finanzas del país. Es lo responsable y es la verdad.

La división la causan los que no piensan igual que él…

Para ello, no podemos dividirnos por líneas ideológicas ni partidistas. Nuestro principal problema es la división, puesto que nos impide atender los demás problemas correctamente. El llamado patriótico es la unidad, compatriotas, unidad. Unidad por nuestras hijas y nuestros hijos. Unidad por el futuro. Unidad por Puerto Rico.

Y no puede faltar alegados éxitos en seleccionados temas de propaganda…

A pesar de la carga fiscal y económica que representa $73 mil millones en deuda heredada, estamos dándoles las herramientas a decenas de miles de empresarios y trabajadores para brillar. La industria turística ha alcanzado niveles históricos, con más cruceros, más cuartos de hotel, más vuelos y más pasajeros. Nuestros agricultores están brillando, con un aumento en la producción de un 24%. La creación de empleos en el sector privado alcanza niveles que no se veían en años, según datos del gobierno federal y del Departamento del Trabajo. Nuestros policías están brillando, con una reducción histórica en los delitos, particularmente los asesinatos. Nuevas tecnologías como ShotSpotter, le están dando las herramientas a las agencias de seguridad para que la gente viva tranquila en sus hogares. Brillan también las comunidades de inmigrantes en Puerto Rico y la comunidad LGBTT, a quienes les hemos reconocido libertades que son su derecho como seres humanos. Brilla nuestra tierra, con la mayor expansión en terrenos protegidos para fines de conservación ambiental. Y aquí en el área oeste, un nuevo sector industrial, que en su momento llegará a ser tan importante como el farmacéutico, se establece con la entrada de Lufthansa Technik. La industria aeroespacial está creciendo, y estamos preparando a nuestros estudiantes para que brillen en ella, con nuevas escuelas especializadas en ciencias y matemáticas en Ceiba y Villalba, (Ni Ceiba ni Villaba están en el área Oeste).

Y como todo político convertido milagrosamente en cura o ministro, echa la bendición:

Y que en la búsqueda de esa unidad, Dios los bendiga a todos, y que a la hora de conservarla, habiéndola encontrado, que Dios bendiga a un Puerto Rico unido.

El es el Gobernador y tiene su perfecto derecho a expresarse. Pero al igual que los demás, este es un mensaje hueco que invoca unidad pero sin sustancia para justificar solicitarla. Porque si el propósito es que estemos unidos con él para apoyarlo en sus ideas y ejecutorias, difícilmente sus acciones nos pueden mover a lo más básico que es entenderlo. El puso de frente a sus acciones el castigo de los impuestos. Eso no nos permite espacio para hacer nada sin sentirnos sus rehenes y mucho menos confiar en sus palabras.

Pero esto no termina con Alejandro García Padilla, que es subestimado en general y con razón por todos los sectores. El Gobierno Central de por sí, es un lastre para el desarrollo de la economía y el progreso. No hay manera que con la alta reglamentación se pueda mover desde adentro ninguna empresa exitosa que ayude con empleos y producción.

Continuarán viniendo paños de malva para aliviar las heridas y nos deslumbraremos, pero este pueblo ya perdió su inocencia con aquel engaño local e internacional, en connivencia con Estados Unidos, cuando se diseñó el Estado Libre Asociado para supuestamente acabar el colonialisno.

Este mensaje del Gobernador es secuela de ese mismo camino sin salida, de mucho cantinfleo y ninguna esperanza razonada.  Sus palabras retratan a la misma persona de las fotografías que se han circulado por los medios y por  la misma Fortaleza, donde se nota el respeto de la gente, pero no hay muchas expresiones de afecto del pueblo hacia él.

En el medio de su faz, una sonrisa obligada casi le desfigura su rostro.

ALEJANDRO GARCIA PADILLA

Enciclopedia Vegabajeña| 200 Años de Historia Vegabajeña


logo Enciclopedia Vegabajena 500200 Años de Historia Vegabajeña. Nombre de trabajo de recopilación histórica preparado en 2003 por Thomas (Jimmy) Rosario Flores sobre la celebración del Bicentenario de Vega Baja en 1976. El prólogo fue escrito por el profesor vegabajeño Julio Meléndez e incluye fotografías reproducidas o tomadas por el autor con comentarios o anotaciones. Es el único trabajo histórico que se ha hecho para conmemorar los doscientos años de fundación de Vega Baja. Tiene 153 imágenes.

000-0 Etiqueta DVD Vol 2 Bicentenario 001-0   Carátula DVD 7x10  Vol 2  Bicentenario  1976 Vega Baja 002-0  Prólogo DVD Vol 2  Prof. Julio Meléndez 003-0 Catálogo Fotos Históricas Pag1 004-0 Catálogo Fotos Históricas Pag 2 005-0 Junta Bicentenaria VB 1976

Mensaje del Gobernador en celebración ELA


ELA - Sabana Grande - AGP 10

MENSAJE DEL GOBERNADOR DEL ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO,
HONORABLE ALEJANDRO J. GARCÍA PADILLA, en ocasión de la Celebración del 63 Aniversario de la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, 25 de julio de 2015, Plaza Pública
Sabana Grande, Puerto Rico, 4:00 pm

Señor presidente del Senado, Eduardo Bhatia, y compañeros senadores y senadoras, Señor presidente de la Cámara, Jaime Perelló, y compañeros representantes, Señores ex gobernadores, Rafael Hernández Colón y Aníbal Acevedo Vilá, Señor ex alcalde de San Juan y ex secretario de Estado, Héctor Luis Acevedo, Señor presidente de la Asociación de Alcaldes, Rolando Ortiz, Señor alcalde del pueblo anfitrión, Miguel “Papín” Ortiz, Un saludo especial, a quien será el anfitrión de esta celebración el año próximo, el amigo y alcalde del pueblo de San Lorenzo, Joe Román Abreu, Compañeros y compañeras alcaldes y alcaldesas, Señor secretario de Estado, David Bernier, Señores y señoras, secretarios y secretarias del gabinete constitucional, y jefes y jefas de agencia, Queridos compatriotas, amigos y amigas todos,

Desde Sabana Grande, cuna de Luis Negrón López – miembro de la Asamblea Constituyente y gigante de nuestra historia demasiadas veces olvidado – nos toca hoy, a todos los puertorriqueños – no solo a los estadolibristas – celebrar lo que logramos en el ’52. Celebramos hoy aquella unidad de propósito, que llevó a personas de diversos sectores ideológicos a establecer por primera vez en Puerto Rico, un gobierno autónomo y constitucional para dirigir los destinos de nuestra nación.

Quiero referirme a dos puertorriqueños, que entre muchos otros, cimentaron, al firmar la constitución, su legado como miembros de esa generación de compatriotas nuestros, que pusieron a un lado sus diferencias, para poner de frente los mejores intereses del pueblo: don Luis A. Ferré, del entonces Partido Estadista Republicano, y don Lino Padrón Rivera, del Partido Socialista Puertorriqueño.

Mucho se dice sobre el desprendimiento patriótico de Muñoz Marín. Justo es. Muñoz renunció al noble ideal de la independencia impulsado por una honda convicción de que el estatus político debe servir a su gente, y no la gente al estatus político.

Pero Ferré y Padrón Rivera también merecen distinción en el imaginario colectivo de nuestro pueblo. Ellos, sin renunciar a sus ideales, se supieron capaces de estampar sus firmas sobre un documento que sin duda habrán pensado imperfecto. Habrán sabido las consecuencias de su acto; el riesgo político y electoral al que se enfrentaban al apoyar la gestión de su opositor.

Pero sin duda, sabían también que la encrucijada puertorriqueña en aquel entonces, requería de ellos un acto de unidad y de sacrificio, para que el pueblo de Puerto Rico pudiera obrar – con unidad de propósito – para conquistar desde el corazón de nuestra gente – con soluciones puertorriqueñas, los problemas puertorriqueños.

Como dijera Muñoz sobre la monoestrellada, aquel 25 de julio de 1952, y cito,

“Es de todos los puertorriqueños, esa bandera. De todos, sin excepción. […] La rescatamos para la unidad, que, en su libre diversidad de pensamiento, debe presidir la vida de todo buen pueblo. Vemos en ella reflejada, compatriotas, no la desconfianza en otros, sino la confianza y la fe en nosotros mismos, y el respeto fraternal hacia todos.”

Con ese espíritu de unidad, punto de partida de todo un país hace ya 63 años, y con las ventajas únicas del Estado Libre Asociado, el pueblo de Puerto Rico logró mucho. Industrializamos el país – de ser uno de los países más pobres del hemisferio, llegamos a ser de los más ricos. Nivelamos las diferencias socioeconómicas, llegando a tener una clase media robusta y pujante. Desarrollamos infraestructura de clase mundial, educamos a nuestra juventud, y mejoramos la salud y la expectativa de vida de la gente. Y sí, mantuvimos y defendimos nuestra identidad como nación puertorriqueña.

¡Logramos lo que se propuso aquella generación de Muñoz, de Ferré y de Padrón! ¡Lo logramos los puertorriqueños, unidos!

Hoy estamos, nuevamente, ante una encrucijada que marcará para siempre la historia de nuestro pueblo. Los retos del presente solo encuentran paralelo en aquel Puerto Rico que toda una generación de líderes – de diversos sectores – llevaron de la miseria, a una vida digna.

Ante desafíos de proporciones históricas, nosotros a quienes se nos ha confiado el privilegio de dirigir los destinos de este país, debemos aprender de nuestra historia compartida – no de la historia de un partido o de otro – sino de la historia de un pueblo unido en un solo propósito.

Trágicamente, noto en algunos políticos, que ante la realidad extraordinaria que vivimos, han asumido una actitud cotidiana. Como de usual, afirman estar dispuestos a trabajar unidos, pero luego viven de la crítica, fomentando la división de siempre de nuestra política partidista.

Mi llamado a los políticos de todos los partidos es uno y es claro: ante retos de proporciones históricas, se requiere de nosotros voluntades de proporciones históricas. Ante una crisis gigante, unidad gigante. La patria nos impone a todos el deber de imitar el ejemplo de Muñoz, de Ferré y de Padrón; a que logremos hoy, para resolver los problemas de hoy, la unidad que nos permitió en el ‘52, resolver los problemas del ’52.

Cuando la clase política se limita a nombrar a sus próceres, y no los imita, se sume a sí misma en el caldo de su propia hipocresía.

Tenemos, los puertorriqueños y las puertorriqueñas, el deseo y la capacidad de realizar cambios profundos, que atiendan de una vez y por todas, a largo plazo, los problemas fiscales y económicos del país. Cambios para que el gobierno sea más eficiente y transparente, sin despedir empleados, y al mismo tiempo, exigirle a cada servidor público entrega, reverencia y devoción al ciudadano. Cambios para que la empresa y el ingenio privado puedan tomar un rol más activo en nuestro desarrollo, y para que valoremos más el trabajo y le demos la oportunidad a todos y a todas, de ganarse más dinero con el sudor de su frente que con las ayudas públicas.

Tenemos que proponernos cambios profundos. Lo cierto es, que solo hace falta la voluntad de unirnos; de seguir el ejemplo de nuestros antepasados. Decir que la solución a los problemas del presente depende de un cambio futuro en el estatus, desnuda el oportunismo político de algunos que se han olvidado del ejemplo de Muñoz, de Ferré y de Padrón Rivera.

Lo cierto es, que aún si fuéramos un país soberano, como Grecia, o si viviéramos en un estado, como los habitantes de Detroit, en Michigan, nada lograríamos si no estuviéramos dispuestos a unirnos y a plantear soluciones puertorriqueñas a un problema puertorriqueño. Nos toca a nosotros, como nos tocó en el ’52. La responsabilidad es nuestra, las soluciones serán nuestras, Puerto Rico es nuestro. Unidos lo hemos hecho antes, unidos lo volveremos a hacer.

Para un país soberano, para un estado, o para el Estado Libre Asociado, la receta para vencer la crisis es la misma: Unidad, compatriotas, unidad. Unidad por nuestras hijas y nuestros hijos. Unidad por el futuro. Unidad por Puerto Rico.

También es necesario reconocer que el ELA tiene que crecer. No puede ser que la Judicatura federal nos niegue la capacidad de legislar para reestructurar la deuda de Puerto Rico. No puede ser que el Ejecutivo federal se niegue a tratarnos en igualdad de condiciones en un programa, como el Medicare, para el cual pagamos en igualdad de condiciones. Y no puede ser que el Congreso obligue a que Puerto Rico pague más por los bienes que importamos, con tal de subsidiarle, al país más rico del mundo, su marina mercante.

Pero que quede claro, el ELA, en la búsqueda de su pleno desarrollo, concilia dos de las grandes aspiraciones del pueblo de Puerto Rico: la de proteger nuestra identidad nacional, con la de mantener una relación estrecha, en unión permanente, con Estados Unidos. No permitiré que se menosprecie su dignidad ante otras alternativas, ni que se manche su historia como agente de unidad y progreso. La dignidad de las fórmulas de estatus no surge de planteamientos teóricos, surge de la voluntad de los pueblos expresada en las urnas. Surge de las manos que empuñan los lápices para votar. ¡Eso es democracia, compatriotas!

Yo, por mi parte, creo en el desarrollo pleno del ELA, para actualizarlo a las realidades del presente, tal como en el ’52 pudo contra los problemas de entonces. El ELA necesita crecer y culminarse para que pueda continuar siendo ese agente, imprescindible, en la historia de nuestro pueblo; para que no haya duda, que la última fuente del poder público reside en el pueblo mismo – el pueblo de Puerto Rico.

Para lograr ese cambio, debemos ser justos con todos los sectores ideológicos, aun con los que pretendieron, y hoy siguen postulando, excluirnos, en menosprecio claro a la democracia. Como pudimos hacerlo en el ’52, debemos, en pleno siglo 21, respetar la diversidad y al opositor, y encaminar un proceso responsable e inclusivo. ¡Lo debemos hacer, lo podemos hacer, lo vamos a hacer!

Ahora bien, escuchen esto bien claro: heredamos una crisis colosal, que no había heredado gobierno alguno. Tenemos que atenderla para poder desarrollar al máximo el Estado Libre Asociado, o aun si optáramos por la estadidad o la independencia. Como decimos en el campo, no podemos poner la carreta alante de los bueyes. Para adelantar cualquier fórmula de estatus, tenemos que seguir bajando el crimen y el desempleo, y tenemos que seguir atendiendo la crisis heredada. Las prioridades de mi gobierno están claras: seguir bajando el crimen, seguir creando empleos y seguir atendiendo las finanzas del país. Es los responsable y es la verdad.

Para ello, no podemos dividirnos por líneas ideológicas ni partidistas. Nuestro principal problema es la división, puesto que nos impide atender los demás problemas correctamente.

El llamado patriótico es la unidad, compatriotas, unidad. Unidad por nuestras hijas y nuestros hijos. Unidad por el futuro. Unidad por Puerto Rico.

Compatriotas, lo he dicho antes, el presente requiere de nosotros sacrificios. Venir a ofrecerles villas y castillas sería venir a mentirles. Pero estoy convencido de que este es un nuevo momento para Puerto Rico y para los puertorriqueños.

A pesar de la carga fiscal y económica que representa $73 mil millones en deuda heredada, estamos dándoles las herramientas a decenas de miles de empresarios y trabajadores para brillar. La industria turística ha alcanzado niveles históricos, con más cruceros, más cuartos de hotel, más vuelos y más pasajeros. Nuestros agricultores están brillando, con un aumento en la producción de un 24%. La creación de empleos en el sector privado alcanza niveles que no se veían en años, según datos del gobierno federal y del Departamento del Trabajo.

Nuestros policías están brillando, con una reducción histórica en los delitos, particularmente los asesinatos. Nuevas tecnologías como ShotSpotter, le están dando las herramientas a las agencias de seguridad para que la gente viva tranquila en sus hogares.

Brillan también las comunidades de inmigrantes en Puerto Rico y la comunidad LGBTT, a quienes les hemos reconocido libertades que son su derecho como seres humanos. Brilla nuestra tierra, con la mayor expansión en terrenos protegidos para fines de conservación ambiental.

Y aquí en el área oeste, un nuevo sector industrial, que en su momento llegará a ser tan importante como el farmacéutico, se establece con la entrada de Lufthansa Technik. La industria aeroespacial está creciendo, y estamos preparando a nuestros estudiantes para que brillen en ella, con nuevas escuelas especializadas en ciencias y matemáticas en Ceiba y Villalba,

Este es el momento de restaurar a Puerto Rico.

Compatriotas, hemos sido capaces, siempre, de superar la adversidad. De hacer de los retos, oportunidades para brillar.

Le toca a esta generación de puertorriqueños, ver más lejos, subirnos sobre los hombros de los gigantes de nuestra historia, de Muñoz, de Ferré, de Padrón, e imitándolos en su voluntad de unidad, asegurarnos que la estrella de nuestra bandera no se apague, antes bien, brille con mayor fuerza en los rostros de nuestros hijos.

Unidad, unidad, unidad. Ese es nuestro grito ante la crisis, compatriotas. Esa es la convocatoria ante la crisis. Unidad, unidad, unidad, compatriotas.

Y que en la búsqueda de esa unidad, Dios los bendiga a todos, y que a la hora de conservarla, habiéndola encontrado, que Dios bendiga a un Puerto Rico unido.

Muchas gracias.