Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
Antes de 1974, Vega Baja era conocido como el «Pueblo del Melao Melao» por su producción azucarera ya en reposo por la fuga de la Central San Vicente y la siembra de concreto y bitumul en lugar de caña de azúcar. En la música, Fernandito Alvarez convirtió al Trío Vegabajeño en el embajador de Puerto Rico en el mundo, pero ya los nuevos ritmos estaban sacando en el primer foco público al conocido como Trío Nacional.
Con la llegada del semanario Taino, de Jack Lopez-Cepero, quien residía con su familia en la Calle Baldorioty, algunos escritores experimentados como el literato y profesor Julio Meléndez en el Editorial, mi padre, periodista y fotógrafo Thomas Jimmy Rosario Flores con comentarios en Actualidad Política y elementos jóvenes como el suscribiente, con una columna de historia vegabajeña, fuimos compartiendo la actualidad vegabajeña desde distintas perspectivas. Esto ocurrió mayormente entre 1972 y 1973, cuando terminaba mi bachillerato en Humanidades con concentración en historia.
En mi espacio, llamé la atención respecto a que 1976 marcaba la fecha tradicional de la fundación de Vega Baja y sugerí dos actividades de compilación de historias y documentos, pensando en la posteridad. Personalmente, gestioné ante el alcalde, con la historia que les he contado, la creación del escudo y la bandera, lo que se extendió oficialmente hasta la creación del sello oficial.
El alcalde creó la Junta Bicentenaria y fui elegido en ausencia a la misma ya que pro mis estudios no pude estar en la reunión de constitución.
Mi padre ha conservado gran parte de esta historia en su segundo volúmen de Historias de Vega Baja, documentando cada actividad que hizo la Junta Bicentenaria. Como lo que estamos celebrando son los 40 años de haberse adoptado los símbolos de Vega Baja, les reproduzco algunos de esos momentos importantes a continuación:








Años antes de ese acontecimiento, visité al historiador Luis de la Rosa Martínez en su casa de madera frente a lo que es hoy la Casa Postela, donde en el segundo piso está el Centro de Investigaciones Históricas de Vega Baja. Le llevé un modelo de lo que yo creía que debía ser la bandera de Vega Baja. El se rió de mi ocurrencia y me explicó lo que yo no conocía de heráldica. También me dijo de la única persona en Puerto Rico que trabajaba en los escudos y banderas de una manera profesional y con basamento histórico, era contratada por el Instituto de Cultura Puertorriqueña.
generoso, pero no se atrevía a hablar con el alcalde para que solicitara los servicios del Instituto de Cultura, porque el trabajaba como archivero en el Archivo General de Puerto Rico, que caía bajo la misma jurisdicción como agencia delegada y eso supondría tal vez un conflicto de intereses, por lo que yo me ofrecí, hice la gestión con Luis Meléndez Cano y el consiguió que se ordenara al abogado Lcdo. Roberto Beascoechea Lota, para que hiciera los diseños correspondientes.
Nuestro escudo ha sido abusado por los políticos. He visto fondos rojos o azules alterando los colores originales oficiales en publicaciones y calcomanías de vehículos del Gobierno Municipal. También la bandera verde y amarilla la he visto flotar deshilachada y vencida desde las astas oficiales. Todas esas incidencias las hemos publicado de tiempo en tiempo desde las páginas de El Diario Vegabajeño y el Diario Vegabajeño de Puerto Rico. Eso me da una mezcla de dolor y de vergüenza y de impotencia ver cómo el que ostenta el poder cree que el color de su partido es el que decide el nuevo color de un símbolo que nos pertenece a todos. Esto ni siquiera es prioritario como un asunto legal, es una gran falta moral de quien lo hace y de quien teniendo bajo su responsabilidad la supervisión, lo permite.


Recuerdo cuando me tiraba de el CORSARIO de la Playa de Vega Baja, Puerto Rico igualito que estos chicos atrevidos que ustedes ven en este video. Si me pagas $1,000,000.00 para que me tire de nuevo, te aseguro que te digo que NO. Aunque podía cambiar de opinión si me pagas un billón de dólares. _ 




La canción Un Telegrama, El Telegrama o Un Telegrama de Amor, compuesta por los hermanos 










Recuerdo que más o menos en 1960, cursaba el tercer grado de escuela elemental. Mi maestra era la Sra Petra Rodríguez, esposa del «Principal», como se le llamaba entonces al Director Escolar, Marcelino Barreto Rosa. En aquella ocasión nos anunciaron que iba a haber un «simulacro».

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