Consummatum est
Preparado el escenario para la demolición
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
Cuando el edificio de la Junior High se construyó, no existía esa máquina monstruosa que lo demolerá. Tampoco había la propuesta del graffiti que adorna una de sus paredes pidiendo recortes en el Gobierno. La energía eléctrica solo existió posteriormente en su interior con velas o quinqués y el agua llegó después, pues no existían depósitos de agua ni tubería, por lo que hubo que instalar dos pozos de agua.
La imágen surrealista de la fotografía, no habla de la vida plena que le dió a esta esquina en una calle donde antes hubo un cementerio, negocios, escuelas, fábricas, talleres, la entrada de atrás del Hospital Sánchez Castaño y las escaleras interminables del Hospital Municipal Jesús M. Armáiz. Baldorioty para los demás puertorriqueños significa un nombre, para muchos vegabajeños, una calle de familia, negocios y comunidad.
Ese espacio terminará libre para la creación. De las cenizas se podrán levantar nuevas alas, como el ave Fénix. Pasemos suave el trago amargo de la inacción y convirtamos la tragedia cultural en una oportunidad para renovarnos.
Me duele que se pierda la Junior
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
El edificio de la Junior está profundamente ligado a mi familia y a mi. No es solo el amor que tenemos a la arquitectura y cultura de Vega Baja, sino que yo estuve en ese edificio antes de nacer y después de nacer, defendí el lugar sin saber el significado que tiene para mis padres y he sido parte de unos ciudadanos que hemos estado vinculados para defender el sueño de restaurarlo y convertirlo en un edificio moderno y útil.
Hace poco tiempo llevé a mi sobrino José Juan Rodríguez para que hiciera una evaluación. Sus conclusiones fueron que para poder restaurarlo como estaba se necesitaría mucho dinero. Preguntamos donde había que preguntar y el dinero no existe en las agencias estatales ni federales. El Gobierno Municipal, con su déficit multimillonario tampoco hubiera podido invertir dinero que no tiene para una costosa rehabilitación.
Hace muchos años se hubiera podido hacer algo, pero nadie creyó en un edificio viejo y destartalado. Tampoco nadie creyó en el valor histórico ni el sentimental del mismo como un factor en la preparación del futuro.
El edificio original es del Siglo XIX. Hay detalles que no conozco o que no recuerdo porque no los tengo a la mano en este momento. En el Archivo General de Puerto Rico conseguí un croquis de unas mejoras en 1920 de Don Tomás Landrón, quien también hizo el edificio del Hospital Jesús M. Armáiz. Allí hay dos pozos, uno interno y otro al exterior, evidencia de cómo se almacenaba el agua cuando no había sistema de alcantarillado y del nivel freático del terreno donde se construyó el mismo.
Allí vivieron muchas personas del pueblo antiguo. Entre ellos, el actual Presidente del Centro Cultural de Vega Baja, Evaristo Otero Rosa y sus hermanos. Me dicen que fue comedor escolar, aunque allí estuvo por un tiempo la Escuela Intermedia, por lo que le dicen «Junior High» al edificio. Esto tiene que haber ocurrido después de 1940 ya que antes había el sistema de primero a octavo grado y no existía lo que conocemos como Escuela Intermedia.
El edificio también albergó el primer comité del Partido Independentista. Yo recuerdo que en la pared del segundo piso que da hacia la Calle Baldorioty estaban pintadas las banderas del Partido Independentista y la puertorriqueña.
Allí estuvo, en el primer piso, el zapatero «Pepe Manaína» con la «Zapatería el 93″y un bar que aun muestra en la pared de la calle Manuel Padilla Dávila, la caricatura del personaje de Cantalicio, de los anuncios de la Cerveza Corona que en aquellos tiempos vendían Edwin Maldonado, el hijo de Charleján, el que hacía orchata en la Calle Acosta y el ex-vicepresidente de la Legislatura Municipal José (Pepín) Collazo. También en la parte trasera del edificio se fabricaban muebles y hubo un taller de costura. Esta tarde, residentes del área recordaban lo que fue la Junior para ellos.
Mi padre, Thomas (Jimmy) Rosario, comenzó su segunda etapa como fotógrafo en Vega Baja en mayo de 1950 en la Junior. Allí se enamoró de mi madre, que residía en la Calle Baldorioty en un lugar donde hoy día hay un solar baldío. Todavía hay unas losetas que él puso en la entrada de la primera puerta al lado izquierdo de la pared de la Baldorioty.Mi madre allí cosía la ropa de sus primeros dos hijos.
En ese mismo lugar, el día que estaba abriendo su negocio, se cayó el elevador de la Fábrica de Tabaco donde el fue a investigar cuando vió el correcorre con los heridos, Allí mi padre creó sus famosas fotos de las despalilladoras. Otro día salió para retratar a mi madre dentro del grupo de graduados de la Clase de 1950. El 6 de enero del 1951 se casó con ella.
Mucha de la información que he conocido no la sabía cuando defendía el proyecto del ex-alcalde Luisito Meléndez para crear una escuela de Bellas Artes en ese lugar, ni cuando critiqué que se rodeara indefinidamente de zinc alrededor, donde había que caminar por la calle en lugar de las aceras. Me opuse a que Edgar Santana la demoliera y discutí con David Hernández cuando me dijo que se iba a construír un estacionamiento para la Legislatura Municipal.
De broma, en otra ocasión, viendo la intensidad de nuestra defensa, el entonces Secretario Municipal nos preguntaba si Carlos Ayes, González Rullán y yo nos encadenaríamos al edificio para evitar su demolición como se había programado para un día particular. La presencia del representante del Instituto de Cultura aquel día tal vez evitó que realizáramos una protesta singular para evitarla. El dijo que no se podría demoler. Rápidamente se comenzaron a hacer promesas fantasiosas sobre su uso para dedicarse a la cultura. Los políticos, siempre improvisando, no perdieron la oportunidad para prometer villas y castillos.
Debe haber mucho más en la historia centenaria de ese edificio incompleto lleno de rotos, hongos, paredes cuarteadas y columnas en el piso. Un pedazo de mi corazón está allí, como vegabajeño y como persona relacionada con la estructura. La vida continuará y ya veremos como llenar el hueco en nuestro corazón con los futuros proyectos que podrán sumar más historias a esa maravillosa esquina que nos marca la vida a tantos.
Carlos Ayes: Tardó mucho Marcos

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
El arqueólogo y anterior Director de Cultura y Turismo del Gobierno Municipal de Vega Baja, Carlos M. Ayes Suárez opina que el actual alcalde Marcos Cruz Molina tardó mucho en rehabilitar o restaurar el edificio de la Junior High y ante la peligrosidad solo queda esperar que desaparezca para siempre.
«Es una pena. El alcalde sabía que el edificio estaba frágil y en un año no pudo evitar lo que era obvio. Durante las pasadas administraciones dimos la batalla para que se comenzara apuntalando y asegurando las paredes, lo que no sería costoso, pero ahora extamos expuestos a perderlo todo. Le recomiendo al alcalde que no deseche los materiales que se van a generar con la demolición, pues pueden servir para otros edificios, como los ladrillos. También, que se protejan los dos pozos allí existentes», expresó Ayes Suárez.
Demolerán la «Junior»
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
Debido al avanzado deterioro de la estructura conocida como la Junior High y su inminente derrumbe, lo que podría causar daños a pesonas, otros edificios, animales y al entorno en general, habría que tomar la decisión de demolerla de inmediato. Es propiedad del Gobierno Municipal, adquirida por la administración de Luis Meléndez Cano.
Como hemos informado anteriormente, hay unas paredes que están cediendo por su fragilidad aparente, que no se podrían sostener por más tiempo. Se está en continua comunicación con personal profesional del Instituto de Cultura y se va a documentar toda intervención del Gobierno Municipal con la estructura.
«Sólo se demolerá lo que sea necesario para la seguridad de los transeúntes y vecinos, pero tenemos que actuar con premura por la inminencia del derrumbe de algunas de sus paredes.», expresó el alcalde Marcos Cruz Molina.
Vegabajeño prospecto de boxeo del año
Tito Cordero| Gracias por el apoyo…hay mucho por hacer
!Saludos Amigos! Hago un paréntesis para informarle que durante el mes de enero he estado reuniéndome con diferentes sectores que me habían solicitado audiencia para expresarme sus inquietudes e ideas de progreso para su comunidad, organizaciones, entre otros.
Las visitas a los barrios, las reuniones de marquesina y el diálogo con grupos de interés como lo fueron: magisterio, policías, comerciantes, universitarios, religiosos, deportistas, profesionales de la salud, entre otros han sido muy productivas y me han dado una mayor visión de sus necesidades y lo que podemos hacer como facilitador desde la Alcaldía luego de obtener nuestro gran triunfo en el 2016.
Agradezco a todos ustedes que en los pasados días me han expresado sus muestras de apoyo hacia mi candidatura. He escuchado con mucho detenimiento todos sus consejos y visiones de futuro que servirán de guía para cuando en nuestro momento redactemos el Plan de Acción por un Vega Baja de Progreso. Mientras tanto nuestro municipio continúa sin señales de nuevos desarrollos económicos ni obras de progreso, pero con marcados episodios de violencia y falta de seguridad pública.
No se han creado los empleos que se prometieron, continúa la pugna interna en la Oficina de Recursos Humanos, falta de comunicación del Ejecutivo Municipal a todos los niveles y dos nuevas bajas de los miembros de mayoría de la Legislatura Municipal. Le reafirmo mi compromiso de continuar con una cultura de diálogo con ustedes el pueblo y continuar la fiscalización con respeto y disciplina, pero con paso firme en este 2014 para el Vega Baja que todos queremos.
Gobierno Municipal de Vega Baja de acuerdo a que se reevalúe Ley de Retiro de Maestros
El Gobierno Municipal de Vega Baja dió un paso adelante en
solicitar que se reevalúe la ley que enmendó el sistema de retiro recientemente.
En una resolución de la Legislatura Municipal presentada por el Hon. Miguel A. Ojeda, adoptada unánimemente y suscrita por el alcalde de Vega Baja, Marcos Cruz Molina, se acordó solicitar de la Asamblea Legislativa que se reevalúe la Ley #170 y se deje sin efecto, por menoscabar los derechos a la pensión que hoy reciben los maestros y maestras activas en el sistema de retiro.
La medida fue tan bien recibida que los legisladores de mayoría y minoría pidieron ser coautores de la misma.








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