Cuando Marcos Cruz fue elegido como presidente y candidato Alcalde por Vega Baja, vi sus grandes virtudes, tales como, inteligencia, paciencia, escuchaba y seguía las buenas recomendaciones, su sencillez, honestidad, al expresar sus palabras comedidas, pero pertinentes, el tipo de líder que manda y va, entre otras virtudes que lo posicionaban como el mejor candidato para mi ciudad de Vega Baja.
Como legislador él conocía todo el desastre administrativo, fiscal y de Recursos humanos que la administración municipal del PNP configuró de forma premeditada para satisfacer sus necesidades y de otros pocos. Así lo supimos por que continuamente, Marcos lo denunciaba en los medios de comunicación y los mismos medios en sus investigaciones. Y todos sabemos que fue lo que ocurrió, de forma indignante conocemos que hay uno que está preso y el otro saboreó la derrota más grande por sus errores y los errores que cargó del que está preso.
Ante esta pequeña trayectoria por lo menos, sabía que cuando Marcos entrara a la alcaldía su trabajo iba hacer súper difícil, por no decir estancado… ¿Por qué? Sencillo, economía maltrecha, el municipio con déficit presupuestarios millonarios acumulados, robo de equipos para trabajar en ornato del pueblo, camiones en total abandono y con desperfectos mecánicos, un personal discriminado, marginado y desmoralizado por 8 años, planta física del municipio en total abandono, siempre hacían los trámites administrativos por encima de ley para cumplir con la apariencia que estaban haciendo todo. Pero todo lo que mal se hace, mal termina.
Ahora, cuando Marcos llega a la alcaldía, el tenía conocimiento del panorama nefasto al cual se iba a enfrentar… Marcos tenía muchas opciones y entre esas, antes de lanzarse como alcalde, el muy bien podía claudicar; pero no lo hizo… ¿por qué? Para el que lo conoce un poco, no es de los que se rinde fácil, siempre busca alternativas para solucionar los problemas de forma salomónica y dentro la ley.
Muchos de nosotros centramos todas nuestras esperanzas en Marcos para que como Alcalde nos ayudara a solucionar nuestros problemas personales. Y nos topamos que no puede ser, ya que Marcos se debe al pueblo, a un TODO con un escenario complejo y diverso de lo que es nuestra ciudad de Vega Baja. Entonces nuestras esperanzas se convierten en frustración, coraje, se tronchan.
Pero entonces nos preguntamos y comparamos, si la administración del PNP hacia todo para que la gente percibiera que todo estaba progresando y pueblo se viera bien, complacía a la mayoría de las personas, se comportaba como si no hubiera problemas económicos, que el pueblo estaba súper RICO EN SUS ARCAS MUNICIPALES… al pasar el tiempo nos enfrentamos a la dura realidad que fue manipulación de la información y sólo fue “realismo mágico”.
Marcos siempre ha dicho “que la verdad nos hace libre” y a Marcos le ha tocado la parte más dura y difícil como ver y tratar de trabajar con las migajas que la pasada admistración dejó tras 8 años de chupar como si fuera su banco personal y dejar perder fondos federales.
Los primeros de 9 meses de Marcos como alcalde han sido agridulces, hay mucho descontento, desesperanza, exigencias, de un pueblo que vio en Marcos que iba a solucionar de forma rápida. La realidad es otra y más profunda. ya que el Municipio de Vega Baja su estado es maltrecho y que sólo el tiempo, pero mucho tiempo y una sabia administración podrá solucionar.
Al razonar y ver la trayectoria de mi ciudad, me causa tristeza, pero a su vez me llena de esperanza de que sé que el Alcalde que escogió el pueblo es el que está preparado para enfrentar la situación real de mi ciudad vegabajeña.
Con sus defectos y virtudes, sé que Marcos está trabajando para sacar a flote a nuestro pueblo.
· Aunque lo vemos serio, poco simpático… lo traduzco, qué se está ocupando con total compromiso de todos los entuertos dejados.
· Que cuando nos da la contestación que no nos gusta… es que no le gusta engañar a nadie.
· Que el servicio de escombros no llega pronto… es que hay gran problema de equipo que es hasta inexistente. Y una gran dejadez de los ciudadanos.
· Que se ve prepotente… se traduce a su seguridad porque entiende que conoce como solucionará los entuertos.
· Que no escucha los concejos… si lo escucha pero hace lo que él entiende que es correcto, aunque se equivoque. (Proceso de aprendizaje)
· De que no hay una comunicación con su pueblo… en su particularidad es una persona muy reservada, pero sé que con el tiempo aprenderá a comunicar más seguido. Ya que la información que se brinde es útil para apoderar al pueblo.
· Y muchos defectos más… pero solo serán defectos hasta que lo conozcamos y lo respetemos como persona.
Nosotros el pueblo en ocasiones se nos hace más fácil perder la memoria para que la realidad no nos duela. Pero nosotros, el pueblo no podemos ser injustos ante la historia de nuestra ciudad. Vega Baja tiene la persona que con el temple, interés, capacidad para enderezar nuestra ciudad quizás no tan rápido como desearíamos, pero sé, que con el tiempo, solo el tiempo lo arreglará.
Nuestra responsabilidad como ciudadanos es ser parte de nuestro pueblo y ser motor para que se realicen con todo en el marco de la ley.
Nuestro personalismo no puede la única bandera; tenemos que pensar en el pueblo y no abandonarlo a él cómo Alcalde, al contrario ser parte de la solución al panorama que se enfrenta la Ciudad del Melao Melao.
Perder la memoria por conveniencia, no es solución; aceptar con justicia la realidad, es la mejor virtud.
” Una vez más del dicho al hecho hay un laaaargo trecho. Qué lástima que informe antes de investigar como le he mencionado anteriormente y se ofrezca información totalmente errónea. La comunicación siempre ha estado abierta y en innumerables ocasiones le he invitado a que cuando surjan situaciones se comunique y cruce la calle para ofrecerle la información correcta. Como cuestión de hecho me reitero en la misma colaboración, seriedad y responsabilidad que me caracteriza y a las cuales no claudicaré independientemente de los epítetos recientes publicados. Respeto la opinión más no la comparto.”
Desde que la leí, pude haber reaccionado. Pero me he pasado el día releyéndola y recibiendo llamadas y escritos de amigos personales y del Diario Vegabajeño de Puerto Rico en solidaridad porque les pasa como a mi, que están sorprendidos. Es raro que el Marcos Cruz Molina que yo conozco no me haya llamado o escrito para desmentir que él haya escrito esta nota o para traducírmela, porque honestamente no la entiendo.
Yo he dicho que es parco y la nota que me envía se parece a como es él, pero eso no es un defecto, es un estilo que a los que estamos en los medios informativos no nos gusta, pero el político es él, no nosotros. El define su estilo y nosotros lo describimos. Eso no es un epíteto. Hay otros que dicen cosas de él que he combatido, con lo que he logrado ayudar a cambiar actitudes en torno a la manera de conducir la política.
El que escribe me trata de usted y no recuerdo que el Marcos que yo conozco lo hubiera hecho, a excepción de actividades protocolares. La historia reciente, empero, nos recuerda que los dos últimos alcaldes comenzaron a cambiar actitudes antes de los cinco meses de estar en su cargo. No me extrañaría, pues, que hubiera llegado el momento al incumbente. De cualquier manera, se reconoce por muchos vegabajeños como lento, lo cual no es nuevo, pues de candidato ya sus mismos correligionarios lo estimaban.
La persona que escribe dice que «del dicho al hecho hay un gran trechooo». y enfatiza el trecho con una múltiple » o « . Luego alega que fabrico mentiras y que me ha reprendido anteriormente por eso. Lo que no entiendo, porque muchas de esas mentiras adornan más de treinta espacios en su sitio oficial de Facebook. Y no las puse yo.
El que me escribe dice que la comunicación siempre ha estado abierta, pero el Marcos que yo conozco no responde a mis llamadas y me evade la mirada. Me sorprendió que me tocara el hombro el pasado sábado en el Teatro América cuando la obra ya se había iniciado y siguió caminando. Voy a verificar qué pude haber escrito esos días para seguir averiguando quién fue el que escribió la nota.
Dice que me ha pedido que cruce la calle para que vaya donde él, pero le tengo que decir que no voy donde no me invitan. Si alguien no contesta el teléfono, es que no te quiere oir y si no te quiere oir y solo llama tu atención cuando está oscuro en el Teatro América, es que tampoco te quiere ver. Además él es el alcalde y en la Casa Alcaldía solo puede dedicar pocos minutos entre medio de muchas cosas y eso no es ambiente adecuado para entrevistar a nadie. Es un ambiente controlado que no es propicio para hacer un trabajo con libertad. Yo atiendo a la persona noble que se llama Marcos Cruz porque lo respeto, pero no recibo órdenes del Alcalde de Vega Baja.
Aparte de eso, me sentiría poco respetado si aun el Marcos Cruz que yo conozco, que distingo y aprecio, me tratara a mí y a los instrumentos de Vega Baja News como si fuéramos un apéndice de la Casa Alcaldía. He revisado la Constitución, el Diario de Sesiones de la Asamblea Constituyente y la Ley de Municipios Autónomos con toda la jurisprudencia sobre los poderes del Gobierno Municipal y no hay nada que ate la prensa con el Gobierno Municipal y de hecho, con nigún gobierno. Los medios son los portadores de la información y de la opinión que en ocasiones es más fuerte que los demás tres poderes constitucionales. Por eso se le ha llamado el Cuarto Poder. Es una parte importante del derecho a la expresión y un freno contra el abuso de los gobernantes.
Para mí, servir de cronista de nuestra ciudad tiene el propósito de que cuando ya no estemos porque hayamos rendido nuestra vida al proceso natural, haya una historia que contar. Nuestra responsabilidad es decir la verdad y la decimos pero también combatimos la mentira y la iniquidad, venga de donde venga. A un lado o al otro siempre habrá desacuerdos y hasta maldiciones, pero ya nos hemos acostumbrado a eso. Es más, vivimos con eso. Pero donde haya que poner la paz, esa es nuestra prioridad.
Llevamos más de siete años en esta labor gratuita, desinteresada y continua. Marcos Cruz es el tercer alcalde que hemos cubierto y Ebrahim Narváez el quinto Presidente de la Legislatura Municipal que ha habido en nuestra existencia como diario. Ellos se van y llegan otros, pero nosotros estamos aquí. Y estuvimos en otros medios desde hace cuarenta años, mi padre hace sesenta, mi abuelo y mi tío-abuelo ochenta y mi sobrino, que es el Director, desde otras tribunas actualmente en Puerto Rico y Estados Unidos. Mi abuelo y mi tío abuelo fueron fundadores del Partido Popular y en Vega Baja, mi abuelo fue escritor en el mensuario Justicia de dicho partido en sus inicios de la década de 1940.
Mi padre fue independentista y yo soy estadista, aunque no pertenezco a ningún partido político ni tengo aspiraciones políticas.
Nuestra búsqueda de valores vegabajeños no se queda ahí, sino en obras de investigación sobre política y periodismo vegabajeño que están publicadas. Esto nos da una perspectiva más amplia del conocimiento de lo que hacemos.
Aquí hemos relatado los triunfos y los fracasos de nosotros los vegabajeños, pero sobre todo, estamos ayudando a rescatar y a valorar el vegabajeñismo como un instrumento de paz y de progreso. Ayudamos también, sin ningún interés económico y o de reconocimiento a instituciones de todo tipo, con nuestro tiempo y espacio dentro y fuera del periódico.
En dos ocasiones, al menos, Marcos Cruz Molina fue reconocido por El Diario Vegabajeño como el legislador municipal del año. El que yo conozco debe recordar los cientos de encuentros que hemos tenido desde 2008 para compartir información, opiniones, proyectos legislativos y acciones, las llamadas tarde en la noche o temprano en la mañana.
El Marcos Cruz que yo conozco es una persona humilde, laboriosa, comedido en la articulación de sus palabras y sumamente responsable. Eso sí, no creo que sea perfecto.
El había sido muchas cosas antes, pero nunca había sido alcalde. Es posible que lo que él pensaba que iba a ser no lo haya logrado y no haya elaborado un plan sustituto para cuando las cosas no se dan. Pero esa es pura especulación y dije especulación, que fue la palabra que no leyó quien me envió su mensaje donde dice que yo dije o en el Diario dijimos. Al fin y al cabo, como no está claro su mensaje y no me parece que venga del Marcos Cruz que yo conozco, no lo voy a contestar.
Si mi admirado Marcos Cruz fuera el verdadero autor del penoso mensaje no voy a desilusionarme porque sé de la lucha de pasiones en las personas importantes, pero el tiene que entender que si la distancia es lo mejor que le puede beneficiar a su carrera política, yo no lo voy a visitar en la Casa Alcaldía en ninguna circunstancia.
Pero siempre que quiera, el puede cruzar la calle que cree que nos divide. Cuando lo divise entrando, me levantaré de mi silla y lo recibiré con mucho aprecio, distinción y respeto, como lo he hecho hasta ahora, no porque él sea el alcalde, que los he conocido buenos y malos, sino porque es Marcos Cruz Molina, el Marcos Cruz que yo conozco, el parco que distingo y aprecio, la persona humilde, laboriosa, comedido en la articulación de sus palabras y sumamente responsable.