Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
Los empleados municipales de Vega Baja están siendo atendidos por la administración en una forma digna, a mi entender. Los hemos visto educarse en seminarios en los riesgos de una conducta antiética, entregársele ropa de buen gusto para su trabajo y un trato no discriminatorio. No hay recursos, lo sabemos, pero un buen corazón está detrás del trato humanitario que se perdió por casi una década. Ser empleado municipal está volviendo a ser verdadero servicio público.
Pero falta un aspecto de su educación. La sensibilidad a ser vegabajeño es como dice la palabra, un sentimiento. Pero es un sentimiento que se aprende y se practica. Luego sale natural y oportuno.
Voy a cortar la introducción y los fundamentos e ir directo al grano. Hoy se construye un futuro vegabajeño sobre un pasado vegabajeño. Pero no hay nutrición en el presente para los funcionarios y empleados del Gobierno Municipal. La historia parece que es algo que se deja voluntariamente al criterio de cada cual y no como un aspecto integrante de su personalidad como parte de una entidad.
Al igual que los médicos, abogados, ingenieros y otros profesionales tienen que tomar cursos para ejercer su profesión, nuestros empleados deben tener esa oportunidad y a la vez obligación. Conociendo nuestra historia y nuestra grandeza colectiva, estarán mejor preparados para el servicio que van a dar porque conocerán la ubicación en el tiempo y les ayudará al sentido de pertenencia que necesitan tener.
Popongo cursos de educación continua sobre la historia vegabajeña para los empleados y funcionarios municipales. Esto se puede hacer requisito previo para cualquier posición y como educación continuada una vez la persona está empleada. Se puede estudiar si debiera ser obligatorio para los actuales incumbentes en posiciones de carrera, pero en todo caso es necesario y se puede implantar de inmediato en forma voluntaria.

Se publicó en el diario El Imparcial del sábado 22 de agosto de 1959 un reportaje escrito por el Redactor Pedro A. Reyes Vargas y con fotografías de mi padre Jimmy Rosario sobre la educación en Vega Baja. Eso era parte de una serie de reportajes titulados » Nunca es tarde para aprender» que mi padre produjo como coautor. El fue corresponsal de dicho periódico por muchos años e incluso originó la «Página de Vega Baja» en muchas de sus ediciones y por muchos años publicó las crónicas de nuestro pueblo.





El alcalde Marcos Cruz Molina, quien es educador de profesión, conversa con los estudiantes de la Escuela Juan Quirindongo Morell

Así quedó la Bibioteca Municipal localizada en el Estacionamiento Municipal del oeste del casco del pueblo luego de que el Gobierno Municipal de Vega Baja la cerrara hacer unos años para supuestamente gastar varios millones de dólares en un edificio que nunca se ha terminado. El alcalde Marcos cruz nos da la buena noticia de que en coordinación con el Departamento de Educación, se ha comenzado la limpieza del edificio anterior en vías a devolver una biblioteca pública a nuestra ciudad.
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