Por Thomas Jimmy Rosario Martínez, Investigadores de la Historia Vegabajeña
Los vegabajeños y los puertorriqueños han vivido muchas falacias dentro del aprendizaje de la historia de nuestra ciudad y nuestra nación. Es hora de aclarar conceptos.
Cuando el Almirante Cristobal Colón, que no era genovés sino español, llegó a nuestras playas -fuera donde fuera, cada día importa menos-, no exclamó lleno de admiración que «esta es la tierra que busco yo» ni lanzó las palabras poéticas de que «es Borinquen la hija del mar y el sol».. .
Eso solo es la letra de la canción que ideó uno que consideramos vegabajeño porque parte de su vida la residió aquí, desde donde se lanzó a conquistar el mundo.
En 1903, Manuel Fernández Juncos, nacido en España, escribió la siguiente letra de La Borinqueña:
- La tierra de Borinquen
- donde he nacido yo,
- es un jardín florido
- de mágico primor.
- Un cielo siempre nítido
- le sirve de dosel.
- Y dan arrullos plácidos
- las olas a sus pies.
- Cuando a sus playas llegó Colón;
- exclamó lleno de admiración:
- «¡Oh! ¡Oh! ¡Oh!
- Esta es la linda tierra
- que busco yo».
- Es Borinquen la hija,
- la hija del mar y el sol.
- Del mar y el sol.
- Del mar y el sol.
- Del mar y el sol.
- Del mar y el sol.
Esta letra de oficializó en 1977 aunque la música, de Félix Astol, fue aceptada desde 1952.
Manuel Fernandez Juncos se consideraba puertorriqueño aunque nació en Asturias, España. Tanto allá como aquí se considera un prócer y se ha honrado con monumentos, calles, avenidas, escuelas y hasta un orfanato que el mismo fundó. Fue poeta, periodista y pedagogo español, conservador, habiendo nacido el 11 de diciembre de 1846 y falleció el 18 de agosto de 1928.
De niño conoció al Dr. José Gualberto Padilla en Vega Baja, en ocasión de que su madre lo trajo a consulta. De ahí surgió una relación de amistad y familiaridad que trascendió la vida de ambos.