Categoría: vegabajeños
Efraín Sostre reúne a sus hermanos desde su cama
Reconocen a María Vega
La ex-representante María Vega agradeció la placa que le fue otorgada: «Gracias a la gran familia de los Caimanes y la Asociación de Pueblo Nuevo por este reconocimiento. La satisfacción es mía de haberle servido cuando fui Representante y que hoy los jovenes y adultos de la comunidad Pueblo Nuevo puedan disfrutar de las mejoras a la cancha. Les deseo el mayor de los éxitos. Gracias a José y Julita. A Joly presidente de la asociación. Los aprecio mucho. Adelante Caimanes. Y mis excusas por no poder recibirlo aunque envié a mis hijos que son una extensión mía, por motivo de trabajo».
Vegabajeñas| Gloria Barreto
Familia Meléndez Pumarejo hace varias décadas
El del Pon Para Vega Baja es vegabajeño
Por Miguel A. Rosario Marrero
El que en medio de una nevada salió con un letrero que dice Vega Baja y una caja de cerveza Medalla se llama Luis Sánchez Tirado. El residía en el Sector San Juan del Barrio Puerto Nuevo de Vega Baja, hijo de Luiggi Sánchez y Wanda Tirado. Era jugador de pelota con Froylán Rosario hijo y reside en Carolina del Norte.
Su foto se ha convertido en uno de los lugares más visitados en Internet y fue pasada por los canales de televisión por el humor entre las noticias de la desastrosa tormenta de Nieve PAX.
Primera Hora| Cinco décadas de puro amor
Por Gerardo G. Otero Ríos / gerardo.otero@primerahora.com 02/14/2014 | 00:00 a.m.

La pareja se casó finalmente en el 1963 y, desde ese entonces, han sido dos almas inseparables.
Vega Baja. Nunca es tarde cuando la dicha es buena.
Eran los años cincuenta cuando Juan Viera Sierra y Carmen Álamo Torres -ambos de 77 años- cruzaron sus miradas por primera vez durante la celebración de las fiestas patronales de la Ciudad del Melao Melao.
Eran apenas unos adolescentes con intenciones contrarias: doña Carmen no quería tener novio y don Juan -un eterno romántico- pensó que ella era la jovencita más hermosa que había visto.
“Nunca nos habíamos visto pero él enseguida se enchuló de mí”, dijo, doña Carmen, sonriendo y recordando claramente ese primer encuentro.
“Él se acercó a mi y me preguntó mi nombre y dónde vivía”, relató, al revelar que le había mentido en todas sus contestaciones pues “no quería saber de novios”.
Y así fue. Doña Carmen se mantuvo distanciada de don Juan y a pesar de que él le “llevaba dulces, bombones y le sonreía”, por alguna razón u otra, ella no mostraba interés.
Pero la hermana mayor de doña Carmen era novia de un primo de don Juan y fue a través de esa relación que estos dos tortrolitos llegaron a conocerse mejor.
La pareja se casó finalmente en el 1963 y, desde ese entonces, han sido dos almas inseparables.
Mientras ella asistía a la escuela superior, él trabajaba en una farmacia cercana. Íntimamente, ella deseaba llamar la atención de aquel chico al que ignoró por los pasados cuatro o cinco años.
“Le gritaba cosas, le decía: ‘barre bien’… y eso él lo tomó como una señal y comenzó a invitarme a salir”, rememoró.
Dona Carmen lo rechazó una y otra vez, aunque confesó haber utilizado en varias ocasiones el viejo truco de pedirle a sus amigas que estuvieran pendientes por si él la miraba.
Frustrado por no contar con la atención de su chica ideal, don Juan decidió probar su suerte con otras jóvenes. Claro, por eso de darle celos a doña Carmen, se intentó convencer a sí mismo pensando que ella “no era la única que existía”.
“Pero no tuve suerte. Era cosa divina, que ella era la indicada, porque las demás no me hacían caso”, dijo el hombre, quien se las tuvo que ingeniar para poder conquistarla.
Al cabo de un tiempo, doña Carmen cedió a la insistencia de don Juan y ambos comenzaron a salir en pareja.
Sin embargo, poco tiempo después de pedirle la mano, doña Carmen se tuvo que marchar a Chicago para ayudar a su hermana, que acababa de dar a luz. Él, por su parte, se alistó en el Ejército y cumplió dos años de servicio antes de regresar y casarse con su prometida.
“Fue difícil pero siempre nos escribíamos cartas y nos veíamos todas las veces que teníamos la oportunidad, aunque fueron muy pocas”, dijo ella.
La pareja se casó finalmente en el 1963 y, desde ese entonces, han sido dos almas inseparables. El 27 de abril de este año cumplen 51 años de compartir un matrimonio tan firme y leal, como lo ha sido desde el día en que se prometieron amor eterno.
“No ha existido un matrimonio que no haya peleado pero la diferencia es que nosotros sí hemos discutido, sí hemos peleado pero siempre nos hemos sentado a reflexionar sobre el problema que teníamos y lo hablábamos”, manifestó don Juan, al destacar que la buena comunicación ha sido la pieza clave detrás de su larga relación.
Vegabajeños pasando la tormenta de frío en Indiana
Desde mi pueblo desde Vega Baja
La Profesora Laura Marrero cumple 98 años
Vegabajeño Junior Abrams cuenta su historia
Comparte su testimonio
Será padrino de Relevo por la Vida junto a su esposa
Si algo ha demostrado el cáncer durante décadas es que no discrimina. Ataca de la misma forma a niños, jóvenes, adultos, mujeres y hombres.
Las figuras públicas, por tanto, tampoco escapan de este enemigo al que los científicos todavía no han podido erradicar.
La más reciente víctima de esta enfermedad lo es el animador Junior Abrams, quien fue diagnosticado con cáncer de colon a finales del 2012. El también reportero deportivo fue operado el 4 de marzo del año pasado y actualmente recibe quimioterapia.
El diagnóstico lo tomó por sorpresa. Y es que nunca se imaginó que estaría luchando contra el mismo tipo de cáncer que en el 2007 le fue detectado a su esposa, Carmen Dolores Estaba, quien sigue dando la batalla contra esta enfermedad.
Abrams y su esposa serán este año los padrinos de la edición número 17 del evento Relevo por la vida de la Sociedad Americana Contra el Cáncer de Puerto Rico, el cual celebra a los más de 50 mil sobrevivientes de cáncer en la Isla y honra a aquellos que no pudieron vencerlo.
En un emotivo testimonio, Abrams confesó que enfrentar esta enfermedad ha sido una de las situaciones más difíciles de su vida, pero que ha tenido la satisfacción de reencontrarse con viejos amigos, encontrar otros nuevos y darse cuenta de que tiene una familia “maravillosa”.
“(Mi esposa) Carmen es paciente de cáncer antes que yo, ella lleva unos siete años y es una veterana de esto. Sobrevivió hace siete años y está sobreviviendo hace dos años de una segunda operación de cáncer, así que ya sabíamos algo de lo que conllevaba tener cáncer”, explicó el animador. Pero ni siquiera esa experiencia lo preparó para su diagnostico.
“He tenido múltiples y grandes problemas cardíacos en mi vida y les juro a ustedes que cuando el doctor Rodríguez Quilichini me dio la noticia, que no encontraba cómo dármela porque él había sido el doctor de mi esposa, me impactó más que cualquiera de las noticias que me dieron del corazón, incluyendo el momento en que me dijeron que tenían que hacerme una operación de corazón abierto. Cáncer, esa sola palabra, intimida”, manifestó.
Abrams señaló que los momentos más duros en el proceso fueron el día que tuvo que darle la noticia a su familia, así como aceptar que tendría que ser operado, ya que no se realizó los exámenes a tiempo. El conductor del programa Desde mi pueblo aprovechó la oportunidad para agradecer el apoyo incondicional de su esposa, así como a la ayuda que le ha brindado la Sociedad Americana Contra el Cáncer.
“Como buen deportista había que seguir. Ni habían dado el último ‘out’ de la novena entrada ni el tiempo del juego de baloncesto se había acabado. Había que seguir luchando y seguiré jugando hasta el final”, concluyó.
Relevo por la vida
El testimonio de Junior Abrams se dio este miércoles durante la conferencia de prensa del evento Relevo por la vida, actividad de la Sociedad Americana Contra el Cáncer, que este año celebra 40 años en Puerto Rico.
La doctora Lillian Santos, principal oficial ejecutiva de la organización, informó que en esta ocasión se celebrarán 35 actividades de Relevo por la vida en diversos pueblos de la Isla, para concluir con un gran cierre final que se celebrará el 7 y 8 de junio en el Parque Central en San Juan. Además, comunicó que en esta edición se unen al evento los pueblos de Aguada, Salinas y Florida.
El lema seleccionado por la entidad este año es Vive bailando, ya que los participantes en cualquiera de la carreras que se celebrarán a partir del 15 de febrero, podrán escoger entre hacer relevos en la pista de caminar o en una pista de baile.
El dinero que se recaude en las actividades de Relevo por la vida será reinvertido en la comunidad a través de servicios que incluyen: centro informativo 24/7, asistencia económica y transportación, grupos de apoyo, becas para jóvenes sobrevivientes, prevención y detección temprana, educación al público y profesionales de la salud, establecimiento de política pública e investigación.
Parte de los fondos también serán destinados al albergue temporero, Puerto Rico Hope Lodge y Hogar Niños Que Quieren Sonreír, que ofrece estadías gratis a todo paciente de cáncer durante su proceso de tratamiento.
El actor Braulio Castillo, sobreviviente de cáncer de próstata, y portavoz de la Sociedad Americana Contra el Cáncer en Puerto Rico, por su lado, indicó en la conferencia de prensa que este año la entidad enfocará su trabajo en la prevención, promover la actividad física, la buena nutrición, la detección temprana y la eliminación del consumo de cigarrillo, que sigue siendo el factor de riesgo principal para contraer cáncer del pulmón.
En la actividad de este miércoles dijeron presente pasados padrinos de Relevo por la vida, como el animador Funky Joe, la presentadora y productora Michelle Miró, el exbaloncelista Raymond Dalmau y Zorimar Betancourt, madre de Stefano Steenbakkers Betancourt.












Debe estar conectado para enviar un comentario.