Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
El alcalde Marcos Cruz fue desterrado a Morovis como maestro a pesar de su excelencia, porque el Partido Nuevo Progresista temía, con razón, su impacto electoral en la candidatura a alcalde para 2012. De la escuela que salió, donde la Directora hizo lo posible por perjudicarlo, regresó triunfante como la persona de más alto rango en el Gobierno Municipal y ahora es invitado de honor y se dirige, como un gran ejemplo, con mucha sobriedad y sin rencores, a los jóvenes estudiantes, en presencia de las demás autoridades.
Por ejemplos como los de Mandela en Africa y Marcos Cruz en Vega Baja es que afortunadamente, Dios abre los caminos interrumpidos por las personas insuficientes que lo único que conocen es tratar de desviar el curso natural de los acontecimientos. El alcalde de Vega Baja tiene a su haber el triunfo sobre los que utilizaron el poder para politiquear con el servicio público.
La ironía es doble por cuanto el gobierno del Partido Nuevo Progresista invirtió diez millones de dólares en hacer nueva la Escuela Lino Padrón Rivera, inaugurada en el primer cuatrienio penepé bajo Luis A. Ferré, pero quien la ha iniciado en esta segunda etapa de su historia, es la administración popular.