Bibliografía Vegabajeña| Historia de la educación en Vega Baja

PORTADA LUIS DE LA ROSA HISTORIA DE LA INSTRUCCION PUBLICA EN VEGA BAJAPor Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR

Hoy comienzan las clases. Hay prácticamente en la Escuela Superior Lino Padrón Rivera una nueva estructura completamente moderna y se supone que las facilidades y personal esté al día en vista al comienzo pautado.

Eso no es necesariamente así. Pero tampoco eso es nuevo. El legado de la  historia que el fenecido Luis de la Rosa escribió y publicó para 1980 nos lleva por un siglo de nuestro pasado educativo en un interesante folleto.

Luis de la Rosa Martínez es uno de los vegabajeños que más ha aportado no solo a nuestra historia local sino a la de Puerto Rico. Por más de dos décadas, no hubo libro de historia que no mencione su aportación. Luis era generoso y laborioso. Fue muy responsable con nuestros más genuinos valores culturales.

La Historia de la Instrucción Pública en Vega Baja 1814-1910 es un libro de apenas 63 páginas, portada y contraportada. Las ilustraciones son de otro buen vegabajeño, el artista Manuel Pagán. Fue auspiciado por la Sociedad de Investigaciones Arqueológicas e Históricas Sebuco. Es dedicada al magisterio del pasado y del presente.

«La falta de profesores titulares, la fragosidad de los caminos, la falta de dineros y una filosofía política colonialista, fueron factores que limitaron la actividad educativa en Puerto Rico durante la primera mitad del pasado siglo (SigloXIX). Vega Baja no fue una excepción a esa condición detrimental al fomento y desarrollo de la Instrucción Pública Primaria», escribe De la Rosa.

Llevándonos por el camino de la obra gubernamental, nos afirma que la educació entonces era exclusiva responsabilidad del Gobierno Municipal de Vega Baja. La pobreza del vecindario, sin embargo, no permitía aportar contribuciones suficientes para cubrir las necesidades mínimas. De 1820 a 1823, sin embargo, aparece una escuela pública de primeras letras subvencionada localmente. El primer profesor que nos revela la historia es José María Saavedra, quien estuvo trabajando hasta 1837 cuando renunció por razones económicas.

Julián Blanco fue posteriormente el maestro de los niños ricos del pueblo que sus padres le pagaban y de diez pobres a elegirse por sorteo en el Ayuntamiento. Un problema sobre la selección de los alumnos llevó la controversia hasta el Gobernador, quien tomó una decisión. 

Don Julián Blanco, en 1843, solicitó dos solares con el propósito de edificar una escuela.

A mediados del Siglo XIX ya habían dos escuelas primarias, una pública y otra privada. En 1868, existían cinco escuelas entre la zona rural y la urbana. Tres estaban localizadas en el pueblo, una en el Barrio Yeguada y otra en Almirante Sur. Para 1880, existían las de Almirante Norte, Pugnado,  Yeguada y dos en el pueblo, un año después, sumaban seis.

Una academia de música  se estableció a partir de 1882. Los instrumentos que entonces aparecen informados son el cornetín, cornetín a pistón, bombardino bajo, bombardino barítono, bajo de cuerdas, clarinete con 13 llaves, trompa con llaves y violín.

Algunos miembros de la Juntas y Comisiones educativas locales, fueron personas prominentes en el campo de la literatura, como José Gualberto Padilla y Manuel Fernández Juncos. Posiblemente en ese tiempo se creó en Vega Baja la escuela integrada de pobres y ricos, pionera en todo Puerto Rico.

A finales de siglo ya eran nueve escuelas en todo Vega Baja. Nuestra ciudad hacía el número diez en toda la isla en centros educativos abiertos localmente.

De la Rosa entiende que la representación teatral en nuestra ciudad proviene de los avances educativos, así como la artesanía y la creación de una biblioteca municipal.

Para 1904 había un compromiso social de personas particulares en la educación, que ayudaban de su propio peculio a otros. En 1906 ya se habían establecido 14 escuelas. Para 1907 se adquirió una cuerda de tierra en las afueras de la población y se comenzó la construcción de una escuela de ocho salones de $12,541.00. El ingeniero Abraham Lewis fue el constructor de lo que después conocimos como la Escuela Elemental José Gualberto Padilla.

Este trabajo merece ser reproducido y puesto a disposición del sector educativo de nuestra ciudad. Hay mucha ignorancia aun en los maestros de historia de nuestra ciudad porque no hay los instrumentos de conocimiento asequibles.  Esta obra es fundamental para conocer nuestro pasado mas allá de la tradicional historia política o de las personas honorables y los célebres.

CONTRAPORTADA LUIS DE LA ROSA HISTORIA DE LA INSTRUCCION PUBLICA EN VEGA BAJA

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