Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
Me pasa algo raro con los animales. Aunque no tengo mascotas oficialmente, hay dos perras y algunos gatos que me quieren. Pero en los últimos meses han estado buscandomi compañía.
Primero fue un ratón, que a pesar de que no tengo comestibles en mi oficina, salió corriendo de uno de los archivos. Luego un gato rompió el techo acústico y bajó hasta el piso de mi oficina.
Camino a mi casa, se atravesó un caimán por la Calle Tívoli. Luego en la Fotografía Rosario, una tarde apareció una gallina de palo de ocho pies desde la cabeza hasta la punta del rabo, que tuvieron que sacarla entre dos personas.
Dos perros y varios gatos pasearon por el local donde tenemos el Diario Vegabajeño de Puerto Rico y acabo de descubrir en la parte trasera a una madre con cuatro gatos. Lo último fue un juey palancú que cuando abrí la puerta el pasado lunes, corrió como zapateando horizontalmente.
Yo siento mucho amor por los animales, pero no es para tanto. Mi nombre es Jimmy, no Noé y no tengo un Arca.