
Cada día veo una semilla crecer y convertirse en árboles que dan fortaleza a nuestra idiosincrasia. No me refiero a la agricultura, el agricultor fue mi bisabuelo paterno en el Barrio Garrochales de Barceloneta y lo es mi padre, que tiene lo que llaman una buena mano para que todo se le dé en el pequeño espacio de una talita de menos de mil metros en su hogar.
Me refiero a los que están cosechando historia en Vega Baja que se llaman los Investigadores de la Escuela de la Historia Vegabajeña. Muchos de ellos tenían la vocación pero no conocían las herramientas para cosechar. No descubrimos ni es nuevo que teníamos los recursos, pero cuando los estudiantes se interesaron, se aunó el interés colectivo y aparecieron los maestros.
En menos de dos años, los estudiantes ya están propagando las nuevas buenas, como los apóstoles. Andan diseminados en sus espacios de trabajo, de estudios, en sus familias y en las redes sociales cumpliendo el sagrado deber y el placer de educar. Están siendo autores de sus propias investigaciones y haciendo llegar a otros lo que en nuestras reuniones aprendemos y los que ellos por su cuenta van descubriendo.
Los Investigadores aprenden, además de la historia, cómo llegar al conocimiento y el análisis de la información. No se andan por las ramas especulando, sino que buscan la mejor evidencia para sustentar un hecho o un acontecimiento.
Las maneras de educar son infinitas. Hay el testimonio, que es la manera en que
un testigo directo de la historia la relata. Está la tradición oral, que es la versión hablada que ha quedado de generación en generación de aquellos que vivieron la historia pero que no la escribieron. Un documento siempre es una de las fuentes por excelencia al construir la verdad del pasado y los objetos, evidencia tangible que nos da la idea del espacio, apariencias, pesos y medidas.
Cada miércoles en la noche estos buenos compañeros me sorprenden. Son ellos los que están, con todos sus sentidos, descubriendo y analizando. Esta nueva generación de historiadores son unos detectives de excelencia que están por el camino correcto de la búsqueda de la verdad, a veces por nuevas rutas que antes no habíamos recorrido y con temas que nadie ha tratado con otro enfoque. Sus ansiedades por conocer más, son inagotables.
Parece una redundancia decir que están marcando un punto de referencia en la historia vegabajeña, pero así lo veo. No es mi entusiasmo… por dondequiera se ve la productividad de esas semillas.
http://www.encuesta2.com/encuesta-28531/en-que-institucion-esta-tu-confianza-personal.html























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