Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Este año es el vigésimo aniversario del Salón de la Fama del Deporte Vega Baja Melao Melao. Comenzó como una iniciativa del Gobierno Municipal colaboración con un grupo de deportistas que entusiasmados con reconocer el deportismo ejemplarizante de excelencia, crearon una institución sin fines pecuniarios, una ceremonia pública y un museo con la historia y objetos de la historia del deporte en Vega Baja o de vegabajeños.
El Salón de la Fama del Deporte no es una entidad político-partidista y los que hemos estado allí en la presente década sabemos que eso no es suficiente para gustarle a los políticos de todos los partidos y aun de los que no tienen partido. De hecho, la administración de Luisito Meléndez ayudó a crear la institución y siempre la respaldó, la de Edgar Santana la quiso eliminar porque alegadamente «era un nido de populares» e Iván Hernández aunque en su mensaje de presupuesto anunció que ayudaría, no lo hizo. Solo es hasta que el presente alcalde ha dispuesto de recursos económicos y en especie para poder celebrar las tres memorables exaltaciones y planificar un mejor y más seguro museo.
Nosotros tenemos una institución responsable que ha traído una mejor visión del deporte para nuestra ciudad. Hemos visto el esfuerzo de muchos y premiamos la excelencia, hasta donde nuestras posibilidades llegan. Pero como en todo, nuestros ingresos son limitados. Este pasado año, al menos una institución nos comenzó a ayudar y su Director Ejecutivo nos prometió apoyarnos en adelante. Agradecemos a la Junta Directiva de la Vegabajeñacoop, a su Director Melvin Carrión, a su Director Ejecutivo Jomar Martínez y a todos los empleados, por su respaldo significativo.
Después de una reorganización estructural y reglamentaria que duró tres años, nos corresponde elegir una nueva Junta Directiva. Algunos terminamos el término para el que fuimos elegidos y hay que dar paso, como hasta ahora hemos hecho, a ciudadanos comprometidos con el deporte y la historia.
Personalmente me siento cómodo con mis compañeros. Somos un equipo donde cualquiera puede ocupar cualquier puesto porque trabajamos en completa armonía y acuerdo con los preceptos de la institución, el sentido común y el órden social. Respetamos la autoridad gubernamental municipal y tanto el alcalde, el Director de Deportes y demás funcionarios no intervienen en nuestra autonomía y decisiones. Desde enero de 2013 el diálogo ha sido positivo y fructífero, sin excepción,.
En los pasados tres años hemos elevado a exaltación a once nuevos miembros. Antes de 2013, la última exaltación había sido el 2004. Aunque algunos trabajamos en la incertidumbre de lo que llamamos «el tiempo seco», sentimos que el deporte y los deportistas vegabajeños fueron castigados injustamente, espacio perdido en el que pudimos insuflar la continuidad y a seguir honrado más personas comprometidas con el deporte.
La tarea que nos espera para el futuro es complicada, porque las exaltaciones se han tornado en una planificación de cuatro fases principales y ahora contamos con más personas, grupos, instituciones colaboradoras con las que tenemos que coordinar en una realidad presupuestaria que va mermando. La primera fase es la de reorganizarnos con una nueva Junta Directiva y cumplir nuestras obligaciones con el estado. La segunda fase es la de hacer un plan para el museo, que como sabemos, está siendo trasladado a la Casa Portela, donde estará más acesible dentro del casco del pueblo. La tercera fase es la organización de la próxima exaltación, con la consideración de candidatos, su selección, informarlo y ordenar los objetos para recordar permanentemente sus gestas. Finalmente, se preparan los actos de la exaltación, con un libreto y programa y se celebra el acto público de reconocimiento.
Para lograr ese acceso al Museo Casa Alonso y que se autorice su traslado hemos tenido que justificar ante algunas personas, aun las académicas, que han creído de que el deporte no es cultura. El deporte, sabemos, es la actividad humana de mayor comparecencia, con público activo o espectador. Pero además el deporte es parte de los sucesos que se historian, por su importancia en saberse cómo el ser humano puede superar a otros mediante conocimiento, inteligencia y práctica. Cualquier museo que contemple eliminar la historia del deporte de un pueblo, no está siendo responsable, pues sin este tema, la historia está incompleta.
No podemos olvidar tampoco que las pasiones se exacerban en las competencias, porque cada competidor o cada equipo tiene un sentido de pertenencia hacia su barrio, comunidad, institución, pueblo o país al que representa. Eso es un orgullo al que todos también tenemos derecho a compartir con otros.
Convocamos a todos los vegabajeños para que nos indiquen el camino a seguir en las selecciones de este año. Les advertimos que somos rigurosos al verificar los hechos y la evidencia en que que se basa un petición para considerar a un candidato a exaltación. Siempre hay que tomar decisiones para posponer personas con méritos suficientes, por falta de recursos, pero hasta el momento, mis compañeros han realizado su ministerio de una manera honorable y justa y todos velamos para que la excelencia siga siendo el mérito mínimo de un escogido.