
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Algunos de la oposición lo ven como ridículo, pero yo lo veo como un aspecto de valor humano personal de nuestro alcalde Marcos Cruz, cuando para identificarse con los distintos grupos sociales viste con camisas de la ocasión o se disfraza.
Es general es una reacción positiva de la gente al ver que la persona que ocupa la más alta posición gubernamental municipal puede estar en el nivel de todos. Para que no haya alturas ni bajuras y permitirnos sentir que todos somos iguales y que lo que nos distingue es lo que pensamos y hacemos.

Hay quien también dice que está haciendo política. Todo eso cabe en el pensamiento normal y lógico. Pero nunca deja de tener mérito lo oportuno para la historia personal de cada cual, sentir acercarse a nuestro infortunio o necesidad, los que nos dan servicios, en una manera más allá de su deber.
En tiempos del «such is life» y de los que clasifican «losers» a los que no están encumbrados, es refrescante ver esas figuras importantes decirle a los héroes imaginarios que pueden convertirse en héroes reales de carne y hueso. Y alentar a los que buscan sueños para mejorar nuestra vida social, haciéndoles saber que hay un apoyo moral y sensible de parte de la persona que representa la institución del gobierno municipal.


