Editorial VegaBajeño no tiene relación con Editorial Diario Vegabajeño

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Thomas Jimmy Rosario MartínezNos han notificado que hay un espacio en Facebook con el nombre Editorial VegaBajeño, que alegadamente favorece al candidato del Partido Nuevo Progresista, Miguel Angel Figueroa. Desconocemos su origen, pero no tiene ninguna relación con Editorial Diario Vegabajeño que hemos utilizado desde 2006 para publicar El Diario Vegabajeño, Diario Vegabajeño de Puerto Rico y otras 25 publicaciones.

El Diario Vegabajeño de Puerto Rico es publicado por la Escuela de la Historia Vegabajeña. No está vinculado a ningún candidato, funcionario público, agencia o partido político. Nuestra misión es cumplir unos de los principios de la institución que es la divulgación, por lo que opiniones de políticos o personas conocidas con ideales políticos, sociales o culturales tienen cabida en nuestro diario, pero no favorecemos ningún sector. Los escritos son responsabilidad exclusiva y el derecho de opinar le pertenece a sus autores, incluyendo las opiniones de cada uno de los directores de este diario. El Diario Vegabajeño de Puerto Rico ni la Escuela de la historia Vegabajeña se solidarizan parcial o totalmente con los escritos o imágenes que publicamos, a excepción de aquellos que son producto de investigaciones  y a las cuales se les incluye nuestro logo.

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La Escuela de la Historia Vegabajeña es una institución abierta a la cual no hay requisitos ni obligaciones para pertenecer. Personas de todas edades, de ideas o ideales personales en todo el espectro de inclusividad posible son miembros por su propio deseo e interés.  Tan pronto se expresa su interés, se le considera Investigador de la Escuela de la Historia Vegabajeña, se le entrena sobre técnicas de investigación y se le ofrecen todos los recursos educativos. También se le otorga una identificación para que sea reconocido en sus trabajos de investigación.

Las preferencias políticas son tendencias que estudiamos en la Escuela de la Historia Vegabajeña. De hecho, el suscribiente fue el autor de la Historia de la Política Vegabajeña en el libro Vega Baja Su Historia y su Cultura (1987). Seguimos estudiando el comportamiento político, las preferencias por medio de sondeos y la conducta de los políticos. Pero no vamos a hacer pronunciamientos selectivos como institución. Cualquiera puede usar nuestro nombre o uno que se parezca, pero no somos nosotros porque nuestra tarea es bajo la luz del sol y no en el anonimato. Para el humor y la sátira, que es necesario como medio de desahogo y comunicación tenemos el recurso Periodiquito del Melao-Melao, que es producido en forma literaria bajo nuestro distintivo, pero en una manera respetuosa.

El anonimato siempre ha aparecido en nuestra ciudad. Antes eran rumores de boca en boca que se propagaban, luego hojas sueltas y finalmente ediciones con continuidad como El Melaíto. El Partido Nuevo Progresista, por medio de su legislador Municipal entonces Héctor Gadea trató de levantar una edición de La Melaza para controvertir el vocero anónimo de los populares, pero hasta donde sé, se quedó en una edición. La vocación periodística requiere continuidad, de ahí que se le llame periódico.  En la historia del periodismo político Padilla y Fernández Juncos fueron pioneros en el Siglo XIX y en el del ideario, la Familia Alvarez. El Partido Popular publicaba Justicia en los años 40, el cual tuvo nueve ediciones y el Partido Nuevo Progresista también tuvo su mensuario en los setenta.

Hoy día las publicaciones modernas son paperless  utilizando el Internet como vehículo de difusión, lo que resulta asequible y económico para el productor y los usuarios. A veces esa proliferación de medios es abusada, pero siempre se puede averiguar el origen de publicaciones dañinas a la imagen y reputación de las personas e incluso radicar acusaciones criminales y demandas civiles por el daño causado. Algunos se aventuran por desconocimiento, otros porque creen que en la política todo se permite.

No estamos interviniendo con Editorial VegaBajeño. De hecho, el nombre está incorrecto desde el punto de vista gramatical, pero en eso de nombres puede haber licencia poética.

Los que nos conocen saben que somos vehículo para que todos tengan su manera de expresarse. Sólo nos preocupa que habiendo tantas opciones de nombres significativos y de valor, escojan un nombre que puede traer confusión a los usuarios de nuestras publicaciones. Queremos pensar que no fue intencional, pero hemos vivido lo suficiente para ver el espectro de las acciones humanas y creemos que las cosas no siempre son fortuitas. Tal vez la persona quiera aclararlo y seremos los primeros en reseñarlo.

En otras ocasiones y otros foros, hemos sido blanco de ataques, especialmente por políticos. Uno de ellos, que era legislador municipal dijo que éramos prensa amarilla, que es un concepto dentro del periodismo para criticar a un medio porque no difunde la verdad o la distorsiona con un propósito ulterior, beneficiar a una persona, agencia o institución de su preferencia. Lo que en aquellas ediciones publicamos fue corroborado años después por informes de la Contralora de Puerto Rico. La persona que nos criticaba eventualmente se convirtió en un distinguido columnista de este diario. En el interín, sufrimos el rechazo de muchos de sus compañeros legisladores presumiendo poder y demostrando prepotencia. Casi ninguno de ellos actualmente está activo en la política partidista.

Derribar barreras y conceptos equivocados es parte de la labor de investigación, educación y publicidad contenidos como lema de la Escuela de la Historia Vegabajeña. No tenemos el monopolio, solo difundimos lo que creemos que es cierto. Para nosotros, el periodismo es una carrera para obtener conocimiento y utilizarlo en el beneficio colectivo, incluyendo a favor de la persona que nos critique.

No hay otra manera de vivir una existencia positiva y productiva en nuestra Escuela de la Historia Vegabajeña.

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