La Contralora de PR rinde informe adverso contra administración PNP en Vega Baja

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Thomas Jimmy Rosario Martínez
Thomas Jimmy Rosario Martínez

El Contralor de Puerto Rico ya había rendido devastadores  informes de auditoría de años anteriores durante la incumbencia de alcaldes y funcionarios públicos del Partido Nuevo Progresista. Pero el último rendido el 13 de julio cierra el capítulo de participación de dicho partido con un informe mucho más fuerte que los anteriores.

No hay duda que de la evidencia mencionada, las administraciones de Edgar Santana Rivera e Ivan Hernández González no procuraron ejercer con un grado de cumplimiento de leyes, ordenanzas y reglamentos, todo lo contrario, están sus actuaciones llenas de violaciones, prácticas contrarias y equivocadas hasta en el sentido más elemental del entendimiento de lo que debe ser una administración gubernamental.

En sus ejecutorias, hubo cómplices de adentro y de afuera, desde funcionarios, empleados, legisladores municipales, contratistas y personas particulares.

Supongo que no debe haber terminado de adjudicarse la responsabilidad aunque se haya rendido el informe. De hecho, el actual alcalde y la Legislatura Municipal han estado pagando los platos rotos de esa mala administración y aun les queda una larga trayectoria de efectos adversos que se cosecharon desde 2005 hasta 2012.

El Partido Nuevo Progresista en Vega Baja, su actual directiva y los aspirantes a puestos públicos tienen una pesada jornada de expresar si están cercanos o se distancian de lo que se hizo en esos dos cuatrienios. La presunción es que quieran justificar lo que se hizo para darle continuidad si ganan en 2016. Pero eso no es sensato políticamente hablando ni creo que eso lo quieran aun los electores penepeístas que no esperan un puesto, trabajo o contrato a cambio de participar en una campaña.

Es un momento de reflexión para los vegabajeños de todos los partidos y aun de los que no tienen partido. Los errores no son del pueblo, son errores causados por los humanos, en especial, por quienes dirigieron desde la alcaldía y la Legislatura Municipal. Muchos de esos errores fueron intencionales con el propósito de obtener dinero más allá del salario, apropiarse de bienes municipales o de garantizar dinero para campañas políticas.

Es tiempo de quitarnos la verguenza colectiva que nos dejó esa pesadilla administrativa y pensar en el Vega Baja del futuro. Los que nos hagan la oferta electoral no pueden hablar de elefantes blancos ni de obras faraónicas para llenarnos los ojos. Tienen que traer ideas de excelencia administrativa y de explicaciones racionales y no emocionales para convencer el electorado.

Hay que prometer honradez, eficiencia y responsabilidad ante todo. Luego de eso, convertiremos nuestra ciudad en el lugar que todos soñamos para el futuro nuestro y el de los visitantes.

Acceda al Informe de la Contralora de Puerto Rico M-16-03

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