Primera Hora destaca a La Rumba Sport Bar

Por: Rosa Escribano Carrasquillo

Como lo sugiere su nombre, el que visita La Rumba Sport Bar, en Vega Baja, sabe que una de las principales finalidades es ir a disfrutar del típico ambiente de fiesta que reina dondequiera que hay música bailable.

Ahora bien, los coloridos grafitis alusivos al deporte que decoran varios de los murales exteriores del establecimiento, dejan claro que allí el tema de los deportes es uno de los más importantes.

Primero comenzó como el colmado «Beer to Go», en el 2001. “A los panas les gustaba venir a beber al patio de atrás. Se sentaban bajo un árbol y se ponían a tocar música”, recuerda Ernesto Rodríguez, uno de los encargados del local propiedad de José Ángel Bruno López. En aquel entonces, se convirtió en costumbre que dijeran “vamos para casa rumba”, lo que inspiró el nombre con el que se le conoce en la actualidad.

“Había una barra con un techo pequeño”, menciona. De aquellos momentos de junte entre amigos, surgió la idea de expandir el local para crear la cómoda y amplia estructura de hoy día.

Los viernes, la salsa y la bachata son las protagonistas. Los sábados se reservan solo para la salsa. Y los domingos, los temas de merengue y bachata son los que dominan el repertorio musical. En ocasiones, el rumbón se forma con los grupos que contratan para cantar en vivo.

Si te da hambre, el local cuenta con un menú de comida criolla que incluye la típica picadera de chicharrones de pollo y carne frita. Los mofongos son unos de los platos preferidos. También, preparan desayuno y almuerzos todos los días. De viernes a domingo, tienen en su oferta arroz con jueyes, y patita de cerdo.

Siguiendo la línea del amor por los deportes, varios monitores empotrados en las paredes del local presentan programación en canales deportivos. Decenas de fotos que recogen instancias de su clientela decoran sus altas paredes. Pero la más memorable imagen para su propietario y la gente fiel del local es la que hace referencia al campeonato del equipo de béisbol Doble A de Vega Baja en 2005. También, son favoritas las que evocan la fecha en que volvieron a ganar en 2010. “Fue apoteósica esa celebración”, recuerda Rodríguez. “Vinimos desde Guaynabo en caravana. (Juan) Igor González celebró también aquí”, rememora con orgullo respecto al pelotero, quien jugó para el equipo en ese año.

El establecimiento cuenta, además, con una barbería en uno de los salones al fondo, además de una agencia hípica. Los que les encanta jugar billar, se encontrarán con tres mesas a escoger para poner en práctica sus habilidades.

Con su ofrecimiento tan variado, será difícil que encuentres algún momento para aburrirte en este rincón tan visitado en Vega Baja.

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