El Presidente del Senado, Eduardo Bathia Gautier, ha esbozado un plan para la educación de Puerto Rico. Debió hacerlo temprano en el cuatrenio, para que no haya la oportunidad de que se quedara engavetado en su propia rama legislativa. El Secretario de Educación se ha opuesto porque se aleja de su manera de ver la educación pública.
Pero si el sistema educativo primario y secundario está malo, hay que arreglarlo. Lo que hasta ahora se ha hecho por las personas con poder no ha sido eficaz. Eso incluye lo que el mismo actual Secretario defiende.
Ojalá que esto no sea resultado de una lucha de poder entre dos posibles candidatos a la gobernación, Alejandro
García Padilla y Eduardo Bathia, porque sería una tragedia para la educación. El Secretario aquí entonces actuaría como el alter ego del Gobernador o su testaferro para no seguir cogiendo golpes y para impedir que el crédito de ver el futuro promisorio pueda atribuírsele a Bathia.
El Alcalde Marcos Cruz y el Secretario de Educación Rafael Román en marzo de 2013 en Casa Alcaldía de Vega Baja
El actual Secretario y el actual Presidente sólo ocupan puestos temporeros de menor tiempo que la presencia de cualquier niño o jóven en el sistema educativo público. Por lo tal, entre ellos no pueden decidir y darle seguimiento al desastre actual o las ideas que tengan que ver con el futuro de la educación porque ninguno estará posieblemente para ver los resultados en sus posiciones actuales.
Entre ambos, me quedo con la idea nueva de Eduardo Bathia porque está bien pensada. Además, como la historia no está para olvidarla, recordamos que el actual Presidente tiene vínculos con los vegabajeños por sangre y por acciones y ha apoyado el Proyecto de Vega Baja Ciudad Universitaria Bilingue en el pasado. El Dr. Rafael Román es también una persona capaz que es amigo del alcalde Marcos Cruz y ha servido bien a nuestra ciudad dentro de las limitaciones que tiene, pero el poder no puede nunca ser razón para impedir el progreso. El Secretario no cree en que se le reste poder al Departamento al cambiar el sistema, pero la realidad es que no tiene las herramientas para mejorarlo con la legislación actual y si lo hace, tendrá que ser en un período largo de tiempo.
Creo que las universidades y los municipios están ya preparadas para tomar la jornada educativa pública de una manera progresiva y responsable. Hay que salir de un estado de cosas, que por ser tan reglamentado, impide la creación de muchas nuevas mentes capacitadas para la vida.
La educación de nuestro pueblo no puede tener un foro exclusivo. Hay que diversificarlo como son distintos tipos de inteligencia y así mejorar las opciones y oportunidades para nuestros hijos y nietos. Nadie que se proponga hacerlo todo, tiene el monopolio de la verdad y el conocimiento. Es hora que el cambio llegue y en esto Bathia tiene una gran idea que tenemos que celebrar.
