Por Miguel A. Ojeda Trinidad, Legislador Municipal, PIP
Anoche presenté un proyecto de resolucion para que la Legislatura Municipal estudie el movimiento de «limpieza» que secretamente ha estado desarrollando la Environmental Protection Agency (EPA) en Rio Abajo.
Inexplicablemente los compañeros populares no quieren investigar. El Presidente alegó que hay una convocatoria cercana para una información pública convocada por EPA, rehuyendo lnuestra obligación, pero antes ni la parte ejecutiva ni la legislativa se había ocupado de este asunto.
El misterio conlleva la presunción de complicidad si hay algo que no se quiera destapar o tal vez de negligencia administrativa que no se quiera asumir. La EPA dice que avisó a las autoridades de seguridad -Policía Municipal y la Oficina de Emergencias- por si ocurría una situación que requiriera activar las agencias de protección.
Las cosas malas ocurren a veces por ignorancia. Yo, como no sé, temo que algo
ocurra y que pase desapercibido como la misma contaminación que hubo en el lugar por cuatro décadas. Ese peligro inminente se puede inferir por las mismas acciones que se han hecho hasta el momento.
He escuchado la complacencia de algunas personas reclamando cambios positivos en la Legislatura Municipal pero yo, que estoy adentro, no veo esos cambios.
Anoche por ejemplo, levanté un asunto posiblemente ético contra un compañero signatario de una cartta para asignar $5,000.00 a una entidad. Quien comparece a solicitar es el mismo que habrá de coadministrar ese dinero y el mismo que aprueba la medida, junto a la facción del Partido Popular. Yo tengo una distinción por el compañero, pero eso no está bien. El asesor legal de la Legislatura Municipal determinó inicialmente que no había conflicto, pero sigue siendo igual de dudosa la acción.
Aprecio y distingo a mis compañeros de la Legislatura Municipal de todos los partidos, pero a veces siento que hay acciones donde se prefiere aprobar las medidas aunque haya visos de ilegalidad, conflictos de ética, favoritismo político partidista o hasta de beneficio personal. Todos estamos obligados a mantener distancia porque representamos principalmente a otros y secundariamente a nosotros mismos.
Ese ambiente de oportunismo, de desatender asuntos importantes y de celebrar a veces falsos valores, no es bueno para nuestros compueblanos vegabajeños.