Por Thomas Jimmy Rosario Martínez, Investigadores de la Escuela de la Historia Vegabajeña
La espiritualidad es un aspecto de nuestra historia local que no ha sido muy estudiado. A veces concebimos la historia como lo que el ser humano hace y la historia de un pueblo lo que individual y colectivamente todos hacemos. Tenemos referencias de muchas vertientes del mundo ininteligible pero no hay un compendio comprensivo de todas las posibles materias a estudiarse, para conocer el mundo invisible que se hace visible con las obras de los protagonistas.
La historia de la espiritualidad en Vega Baja debe comenzar por los aborígenes. Hay pocas referencias particulares, aunque un cuadro general de lo que pensaban, celebraban y lo que nos legaron, es posible. Luego hay que ver cómo el cristianismo católico influyó en la sociedad de los vegabajeños durante los siglos oscuros del XVI al XVIII. Ya desde finales del Siglo XVIII hasta esta fecha tenemos un cuadro más informativo, pero aun insuficiente.
La ordenación del Sacerdote Abel Isaac Pagán Valentín, en España, nos tiene que regocijar. Hubiéramos querido que la ordenación fuera en nuestro pueblo, como a mediados del Siglo XIX un obispo lo hizo en nuestra ciudad. Sabemos, desde luego, que eso responde a regulaciones de la Iglesia y que ya habrá momentos en que podamos tener a ese vegabajeño entre nosotros aunque quizás nunca para nosotros.
El que fundó la Alianza Cristiana y Misionera en Vega Baja, Angel Villamil, fue sacerdote primero. Eso es ejemplo de lo que el mundo católico ha hecho en una historia de afectos y desafectos dentro y fuera del ámbito de esa religión. Comoquiera, ha producido cambio social, por lo que tenemos que estar atentos a la trayectoria futura de este hijo vegabajeño que se inicia formalmente en el pesado trabajo del sacerdocio. Otro vegabajeño, que aun no he conocido, escribió una historia de las características de las religiones. Hay en síntesis, mucho material documental y de fuentes secundarias, que pueden ayudarnos a elaborar la historia espiritual de nuestra ciudad.
Padre Abel sigue la trayectoria de algunos vegabajeños como el Padre Tony y el Padre Pedro Silva y otros que al momento de escribir estas cuartillas no vienen a mi mente. Los vegabajeños tenemos que celebrar que otro buen vegabajeño siga la carrera de hacer bien, circunstancia que viene a enriquecer nuestro acervo de líderes.
