Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
Hay cosas que no decimos hasta que llega el momento en que hay que decirlas. El Salón de la Fama del Deporte de Vega Baja, acaba de realizar una exitosa Novena Exaltación que ha pasado nuevamente a la historia de nuestra ciudad como un tributo al vegabajeñismo y a la excelencia deportiva.
Los últimos tres años en que he sido miembro de la Directiva del Salón de la Fama del Deporte, Inc., me he sentido bendecido por el transcurso de los acontecimientos, uno detrás del otro, que ha permitido cimentar y oxigenar una institución que había entrado en la desatención del Gobierno Municipal para convertirse en parte de la agenda pública que privadamente hemos manejado con la ayuda expresa del alcalde Marcos Cruz, su esposa Ginny y funcionarios y empleados.
Para los que aun no puedan entender esta relación, el Salón de la Fama del Deporte consiste de una institución de tres elementos. El primero constituye una corporación sin fines pecuniarios que por medio de una Directiva, realiza actividades, entre ellas, las exaltaciones para incorporar miembros, su nominación y elección como miembros. El segundo, es el Gobierno Municipal, que financia gran parte de las actividades del Salón de la Fama y le brinda apoyo técnico y profesional, además de recursos para operar el tercer elemento que es el Museo del Salón de la Fama del Deporte de Vega Baja.
Ninguno de los directores recibe ninguna cantidad de dinero como salario, dieta o estipendio, a
excepción del Administrador del Museo, que rinde un horario de trabajo. Es conocido que Nicolás (Tilín) Pérez Urbistondo, aporta de su tiempo personal sin paga para asistir a las reuniones y las actividades que realiza la institución dentro o fuera del Museo. La entrega de Tilín, a pesar de su incapacidad parcial de la visión y sus problemas de movimiento a sus noventa años, lo hacen un ejemplo viviente como empleado municipal y como miembro de la Directiva. Para todos los directores, la presencia de ese hombre histórico, de miles de hazañas, cuentos y anécdotas, es un símbolo que atesoramos.
El Dr. José Manuel (Manel) Portela es un exaltado al Salón de la Fama del Deporte con una brillante carrera al servicio de la educación y concepción del deporte universitario y olímpico de Puerto Rico. Es un privilegio para nosotros que una persona de su conocimiento y experiencia haya sido fundador y aun esté sirviendo como asesor. Algunos me creen con capacidad y destrezas para escribir, pero no había documento oficial o bajo mi nombre que no pasara por su vista porque todos nos beneficiamos con sus consejos.
El Presidente de la institución, Don Miguel Vélez, es un deportista de toda la vida. No habla mucho, pero expresa lo correcto y preside las reuniones brindando una amplia oportunidad a todos de expresarse y llegar a acuerdos. De hecho, en el pasado año no recuerdo una sola opinión disidente en los asuntos que tratamos. Vino de Ponce, pero es, para nosostros, un buen vegabajeño.
El Vicepresidente Wilfredo Molina es un profesor de
educación física retirado, un atleta del pasado de buen carácter también de un interior muy emotivo. Al tesorero, Elpidio Otero, no le hemos perdonado que no viniera a la Octava Exaltación, pero estaba hospitalizado. Ahora nos permite cuidarlo y gozar de su grata y amable compañía, además de beneficiarnos con su arte de la contabilidad y sus intervenciones oportunas y de contenido en nuestra

reuniones. Carmen Otero, la Secretaria, no sabemos cómo divide su tiempo en tantas actividades. Además de ejercer con


excelencia su función en la Directiva, es la «abuelita» participante del volibol creado para los niños con impedimentos y aun le da espacio a los que quieren aprender destrezas en cocina y jabones. Las últimas valiosas adquisiciones que tuvimos en nuestro equipo han sido dos aciertos, Mily Navedo y Robert Rivera, excelentes vegabajeños preocupados por la integridad física y mental de sus compueblanos y adictos al servicio de sus semejantes. Cierra el cuadro de honor José (Manón) Santos y Carmelo Marrero, dos deportistas de excelencia que también han hecho grandes aportaciones a la continuidad y presentaciones de la institución.
Hay otras personas que nos han ayudado constante o esporádicamente y que han sido factores en las últimas dos exaltaciones. Debemos consignarlo para la historia y lo vamos a hacer, en justo aprecio.