La fotografía y los derechos

Diosdado Cano Rodríguez
Diosdado Cano Rodríguez

Saludos vecinos:

Hoy, con el interés de orientar a la comunidad, quiero compartir con ustedes unas ideas generales sobre lo que asumo es mi derecho y el derecho de todos.
Yo tomo fotos de nuestro pueblo desde que era niño. La afición la obtuve de la observación de nuestro vecino Jimmy Rosario, cuya profesión y proyecto de vida ha transcurrido alrededor de dicha (tecnología – arte).
Todos los años, hace varios años, tomo fotos del pueblo de sus calles y edificios con el propósito de contribuir al acervo de imágenes que guardan el Vega Baja de momento para las futuras generaciones.
Casi todas mis fotos, como un simple aficionado, las hago públicas. A veces en ellas aparecen personas que estaban en los lugares públicos, cuando las tomé. Eso es algo casual y nos pasa a todos. Normalmente no se pide autorización a nadie para retratar un lugar público. Supongo que no es un delito, pues si lo fuera, la alcaldía de Vega Baja estaría demandada mas allá de su capacidad económica, pues retratan desde hace décadas, propiedades, menores de edad, impedidos, retardados ancianos y mayores y publican sus fotos en todos lo medios posibles, sin pedir permiso de sus padres no de nadie, ni oral ni escrito. Así lo hacen la iglesia y las organizaciones sociales y los periodistas y los turistas, entre otros.
¿Qué es otra cosa? Pues no, es la misma cosa.
Si alguien no quiere salir en la foto, se lo dice al fotógrafo con cortesía y casi seguro se resuelve. Hoy la tecnología fotográfica de hoy, permite separar una foto y eliminarla, si dañar las otras. Lo demás es cuestión de activar los valores sociales de la cortesía, el dialogo armónico con respeto y ya. Lo mismo con las propiedades y edificios.
Una vez me subí al estacionamiento de plaza de mercado (cuando Edgar Santana era alcalde) para retratar de allí el pueblo. Una persona me preguntó, que si era legal retratar un edificio sin pedir permiso a la alcaldía. Le dije que sí. Y luego me cuestionó que si había gente, abría que pedirles permiso. Yo le dije que cada vez que un turista retrata en el morro les pedía permiso a los padres de los menores presentes o a las personas presentes. Pues es si en todos los lugares públicos.
¿Sera un delito que retraten a alguien bañándose?
Pues si lo hace en un lugar privado los es. Si lo hace en un lugar público, como en la playa o el rio, pues no. Miles de fotos se toman todos los años en los balnearios públicos y son publicadas con diferentes intenciones.
Los avances tecnológicos y las posibilidades del mercado han hecho que millones de personas en el planeta se fascinen con la fotografía, por su susceptibilidad de general información a través de las ideas que proyectan las imágenes en quien las ve.
Cientos de miles o más de negocios, pequeños y grandes dedican sus esfuerzos para atender los aficionados y profesionales de ese campo. En nuestra ciudad de Vega Baja, hay varios clubes de fotografía de aficionado y muchos fotógrafos profesionales, muy buenos. Somos muchos los que nos gusta la fotografía y estamos dispuestos a defender nuestros derechos, siempre a tono con el decoro social. Así con armonía se logra que cada quien entienda y atienda las situaciones relacionadas.
Mi derecho es también el suyo.Gracias por leerme.

Diosdado Cano Rodríguez, MAED, MPA.

 

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