
Por Thomas (Jimmy) Rosario Flores, Fotógrafo
La foto original de la que ustedes observan la tengo en posesión desde hace años desde que una familiar de mi esposa Yuya, Julia Martínez Martínez me la regaló. Es una de las fotos conocidas más antiguas de Vega Baja y hecha en un material sobre metal, compuesto de zinc.
Este tipo de foto se conoce como ferrotipo. El Ferrotipo es un fotografía hecha por la creación de un positivo directo sobre una hoja de metal, generalmente de hierro o de acero que es ennegrecido por la pintura, lacado o esmaltado y es usado como un soporte para una emulsión fotográfica de colodión. El colodión es una solución de nitrocelulosa en una mezcla de éter y alcohol existente desde 1846.
De acuerdo a la tradición oral y la historia, los sujetos de la foto son Rafael Martínez Anazagasty y su hijo Ramón Martínez Martínez. Este último, fue orfebre, una clase de artesano que hacía prendas en metales preciosos, como los tradicionales «milagros» que se usaban acompañados de la fe de sus poseedores para la salud y cura de enfermedades.
Esta foto puede ser una de las más antiguas de Vega Baja. Ramón Martínez Martínez fue el padre de José B. Martínez (Pipo), joyero que heredó el oficio de orfebre de su padre y que aparece en los escritos del historiador Teodoro Vidal, es el abuelo de mi esposa Carmen O. Martínez González (Yuya) y bisabuelo de mis hijos Flor Rubí, Josefina (Jossie) y Thomas Jimmy Rosario Martínez. También Ramón tuvo otros hijos ademas de «Pipo», que fueron Justo (Tuto), Mario (Tingo), Julia y Rafael Martínez.
Aunque tenemos versiones contradictorias, el que está sentado debe ser Ramón y el de piés su padre Rafael. El primero está en aparente traje militar, con un arma bajo el brazo izquierdo y unas botas que llegan casi a las rodillas. Ramón Martínez Martínez fue miembro de las milicias urbanas de Vega Baja y aun tenemos un florete, una espada española y otra espada que le pertenecían. Además de su trabajo con metales, construyó varios inventos, entre ellos, la primer silla móvil de ruedas para impedidos, unos protectores en cuero que él hizo para protejer los muñones de las piernas que había perdido por su condición de diabetes y fue la persona que instaló el ascensor de carga de la fábrica de despalillado de tabaco donde hoy día está la Legislatura Municipal. A su fallecimiento en la década de 1930, se le elogió en la prensa por ser una persona visionaria en su época, según lo describió en un escrito el farmacéutico José Pastor Robles.