Mientras el Departamento de Educación considera colocar cámaras para sustituir a los pocos guardias de seguridad que quedan en las escuelas, los pillos siguen haciendo de las suyas.
Ayer, la escuela Ángel Sandín Martínez en Vega Baja fue blanco de robo, denunció Ana Marrero, maestra del plantel.
De acuerdo con Marrero, los pillos no solo se llevaron el cobre y los metales de prácticamente toda la escuela, incluyendo la de los acondicionadores de aires, sino que además se llevaron las boquillas de los instrumentos del cuarto de música.
Como si no fuera suficiente, los rateros también vandalizaron los baños lo que provocó que la escuela se quedara sin agua.
Es el segundo robo que se comete en la escuela en esta semana, indicó Marrero, quien añadió que el plantel contaba con dos agente, pero que Educación eliminó a uno. “El que se quedó trabaja de 9:00 de la mañana a 3:00 de la tarde.
Marrero denunció que otro de los problemas que enfrenta la escuela es la falta de maestros.
“faltan por nombrar seis maestros, dos de educación prevocacional y el resto de matemáticas y ciencias
La escuela cuenta con una matrícula de 1,100 estudiantes.