Historias que no se han escrito

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR

ROBERT RIVERA TILIN JIMMY ROSARIOEn los diálogos y conversaciones grupales que sostenemos en las distintas actividades de Investigadores de la Historia Vegabajeña salen tantas cosas nuevas o que hemos olvidado sobre asuntos del pasado que nos sentimos como que estamos tomando clases continuamente.

En el currículo que hemos sometido para la aprobación del grupo hemos incluido uno con nombre raro: Historia Vegabajeña 158: El Futuro de Vega Baja.

Lo primero que salta dentro de la lógica es que el futuro aun no se ha escrito porque no ha ocurrido. Eso es correcto. Pero la clase no la va a ofrecer un clarividente aunque podríamos hablar hasta de Nostradamus si es necesario para poder conocer la historia en todas sus dimensiones.

En realidad se trata de planes para el futuro. La historia no tiene significado alguno si no se proyecta y se utilizan las opciones del pasado para formular nuevas alternativas.

No hemos hecho el plan de la clase pero ahí deben estar lo que se espera del cambio de la naturaleza y lo que debemos esperar a base de la experiencia en casos de eventos catastróficos inusitados y aun para los que nos hemos preparado. El presupuesto municipal, las promesas del alcalde y las investigaciones en curso de la Legislatura Municipal deben también ser parte de este conocimiento, así como los planes del gobierno estatal, federal, y si es posible, hasta de las Naciones Unidas respecto a Puerto Rico y por ende, a Vega Baja. La iniciativa privada debe completar el cuadro de lo que debemos esperar para el futuro.

La historia tiene muchas historias que no se han contado. Esta labor de historiar no es de una sola persona ni de un grupo diligente como es el nuestro de Investigadores de la Historia Vegabajeña. Junto a nosotros y también  independientemente de nosotros, está surgiendo mucho talento buscando información de nuestra gente y su pasado  y poniéndolo en perspectiva. Lo vemos en las redes sociales, en las continuas consultas que nos hacen y cuando comparten con nosotros.

Como nadie tiene el monopolio de la historia, eso es bueno para Vega Baja. Hay que llegar a las fronteras que nunca se han estudiado y cambiar nuestros paradigmas, limitaciones y criterios de la historia tradicional. Hay que trabajar con propuestas distintas, amenas, educativas y si se puede, revolucionarias.Tenemos que tener ideas de lo que somos, de lo que hacemos y de lo que pensamos.

Para eso se creó Investigadores de la Historia Vegabajeña y la Escuela de la Historia Vegabajeña.

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