Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
Alexander Gandía ya preparó su logo para…¿para qué? ¿Para recordar su nombre a los lectores? ¿Para recordar que está disponible para la posición que haya disponible? ¿Para recibir el feedback de sus amigos y le «sugieran» para qué y cuando debe postularse?
El candidato eterno a la alcaldía de Vega Baja, Alexander Gandía, que desde que era empleado municipal y empezaron los problemas de Edgar Santana se colocó en la mirada pública para que lo vieran, puede que algún día llegue a serlo de verdad porque está en la línea de conocidos aspirantes y tiene experiencia política. Pero tiene una nota negativa cuando vio la fuerza de José Galán y de Tito para la presidencia y el escándalo de la foto con San Miguel y optó por retirarse sin explicar razones hasta el día de hoy. De hecho, el campo está fértil en el PNP para retar a Galán, por la poca efectividad aparente de su incumbencia en tratar de lograr sectores fortalecidos y disponibles para la batalla. En general las reuniones han sido flojas y manipuladas para dar la experiencia de una reorganización efectiva cuando no hay ambiente ni esperanza triunfalista de los penepeístas.
Alexander debe dejar el estilo de nebuleo que le caracteriza y decir de frente, si está seguro de lo que quiere hacer y de lo que quiere ser. Cuando el candidato es inconstante, los posibles seguidores se desaniman, no le toman en serio y los demás no le respetan. El logo tricolor no convence, es más, a pesar de estar bien hecho, no provoca expectación ni esperanza sino desconfianza. No es pues, buena estrategia, tirarse al medio sin una meta. Antes, cuando el circo llegaba al pueblo, había una parada que lo anunciaba, Por eso la gente iba y le gustaba, porque sabía que iba a ver los animales, el mago y el payaso. El Show de Iris Chacón era precedido por una introducción festiva, con letra y frases descriptivas de que !ahi viene Iris Chacón! con el mensaje de que hacía y quien era ella.
Eso de fotos posando en forma de prócer o logos atractivos tratando de enviar mensajes subliminares de buenas expectativas, ya no provoca la imaginación de progreso porque nos atosigaron el embuste enramado con el inversionismo político y el asalto a los bienes municipales. El que veía las fotos de Edgar Santana y Alejandro García Padilla les agradaban sus caras, pero ambos salieron batatas. Uno terminó malamente en otro domicilio y el segundo es el hazmerreír en las redes sociales por su espontaneidad juvenil poco propio de un Gobernador.
La gente, cansada de los políticos tradicionales de medias palabras o de mentiras, quieren ver la radiografía y el exámen de sangre de los posibles candidatos para ver de qué están hecho y volver a tener fe en lo que traen. Elemental, amigo Watson Busque las nuevas tendencias para publicitarse. Abrase como es en verdad y no juegue al zorro enmarcarado que viene a hacer justicia a un pueblo necesitado porque ese cuento ya nos lo hicieron.