Por Thomas Jimmy Rosario Martínez, Investigadores de la Historia Vegabajeña
El mosquitero que conozco es un rectángulo de tejas entretejidas con espacios pequeños para no dejar pasar insectos. Era cerrado en todos sus lados, excepto la parte de abajo que caía sobre la cama en sus bordes, El «techo» estaba sostenido por cuatro tiras que se colocaban en las puntas de las esquinas de las camas de antes o en clavos o ganchos que se colocaban en las paredes, cuando las camas no tenían pilares.
Supongo que el espacio debía ser tan pequeño para no dejar la entrada de mosquitos, pero debían quedarse afuera también las cucarachas, arañas, moscas y otros insectos.
El mosquitero producía calor, pero era mejor que el efecto del piquete.
En mi niñez no conocí «screens» de tela metálica. Cuando nos mudamos del casco del Pueblo a Montecarlo, nos llevamos los mosquiteros. Vega Baja siempre ha sido un pueblo húmedo, tenemos dos terceras partes de agua y muchos espacios llenos de agua que no se ven y que producen mosquitos.
A pesar de los mosquiteros y los screens, me han dado todos los tipos de dengue menos el hemorrágico ni el chikungunyá. Posiblemente lo usábamos para evitar tener que subirnos la sábana hasta la cabeza.
La definición de mosquitero en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua es la siguiente:
1. m. Pabellón o colgadura de cama hecho de gasa, para impedir que entren los mosquitos.
2. m. Bastidor de tela metálica que se coloca en puertas y ventanas para impedir el paso a los insectos.
Para mi realidad, eso no define lo que yo he conocido como mosquitero.