Por Thomas Jmmy Rosario Martínez Investigadores de la Historia Vegabajeña

La disposición de los restos de los seres humanos es una preocupación de todas las sociedades por cuanto se convierte en un problema de salud para todos. Para eso se han dispuesto leyes y ordenanzas a través de la historia.
Antes la cremación era considerado una costumbre ajena en Vega Baja. Sólo se conocía la cremación involuntaria de los cuerpos objeto de violencia o como parte de la violencia o aquellos accidentes en vehículos de motor o fuegos de edificios. La única manera legal conocida era el enterramiento, con todos los requisitos que se imponen.
En nuestra ciudad hay más cementerios de los que conocemos. Carlos Ayes conoce varios lugares de aborígenes, negros y pobres, que se enterraban cerca del lugar donde habitaban y no en los cementerios oficiales públicos y privados- que conocemos. Estos cementerios han pasado a ser el batey, jardines o donde se plantaron cimientos de casas.
Juan Carlos Rosario me dice que en el templo de la Iglesia Católica están enterrados los fundadores, en una cripta detrás del altar. Sabemos que en el alrededor del área de la Iglesia hay enterramientos de los blancos, fieles y acaudalados. Posteriormente los entierros en el area de la Iglesia se prohibió y los vegabajeños se enterraban al oeste de la Calle Muñoz Rivera a partir de la Calle Baldorioty.
Hace cien años, específicamente el 19 de agosto de 1814, el alcalde de Vega Baja, envió una carta al Gobernador y Capitán General de Puerto Rico donde le expresaba lo siguiente:
«Oy día…ha quedado el sementerio de este Pueblo en disposicion de recivir los cadáveres, con su Puerta y cerradura y una cruz grande en el centro. Su construcción y cerca en toda la piedra bana con la altura correspondiente capaz de impedir la entrada a los animales y su ambito de mui suficiente extension aunque fuese mas numeroso el Partido. Lo participo a V.S. para [roto] intelig(encia)…Vega baxa 19 de agosto de 1814. Antonio Davila.» (Archivo General de Puerto Rico, Fondo Gobernadores Españoles, Vega Baja 1800-20, Caja Num 600)

Los cementerios son lugares históricos. Carlos Ayes ha sugerido que la ley de 2004 que declara el casco tradicional de Vega Baja como histórico sea extendido hasta los cementerios antiguos de nuestra ciudad porque lógicamente, son una extensión importante del desarrollo urbano. En todo cementerio hay estructuras e información sobre sus residentes, familias y personas que merecen ser conservados, aparte del valor emocional para todos los familiares y amigos de los que enterramos.
Además, los cementerios, como los edificios, están llenos de símbolos, que son una fuente para conocer la historia con el paso del tiempo.
