PorThomasJimmy Rosario Martínez, DVPR

He leído el Mensaje del Gobernador en la actividad de Conmemoración del ELA. Como les dije, estaba entrampado dentro de la misma naturaleza del acto oficial y no podía maldecir a los estadistas como hizo la pasada semana dentro de la tribuna del PPD en el Sheraton. Dos discursos distintos en menos de una semana.
Hizo un recuerdo histórico de lo que ha leído y que le han dicho del Estado Libre Asociado, pues nunca vivió las luchas internas anteriores dentro del PPD, desventaja que lleva ante algunas personas como Rafael Hernández Colón.
Esta es la parte más importante de su discurso: «El ELA no se ha utilizado aun a toda capacidad. Nos puede y nos debe dar muchas herramientas más, además de las que ya nos brinda, para acelerar, para energizar, para llevar a buen puerto el proceso de recuperación económica duradera y firme.
Las posibilidades son muchas. Por ejemplo: es tiempo de buscar enmiendas al Código Federal de Rentas Internas para incentivar la creación de empleos; es tiempo de explorar mecanismos para proteger la agricultura puertorriqueña; es tiempo de enmendar las leyes de cabotaje o su reglamento; las leyes de transportación aérea para que Puerto Rico pueda determinar el origen y destino de vuelos comerciales; enmiendas adicionales que ya hemos logrado en las leyes del PAN y asistencia social para estimular el trabajo sin perjudicar los beneficios; tiempo de equiparar a Puerto Rico en leyes de beneficio social. Es tiempo de subrayar la bilateralidad de nuestra relación con Estados Unidos.«
Volver al camino de 1952, como el propone, no es justo. Nos pide que nos impongamos un sacrificio como el de Fidel Castro cuando empezó la revolución, que es menos tiempo que el que llevamos con el ELA. El comunismo dividió a su pueblo, como lo hizo el estadolibrismo. La mitad de las naciones están fuera de nuestros territorios nacionales individuales y eso no es un buen resultado. Las economías particulares tampoco han crecido, aunque ya pronto se encuentran en el tercermundismo.
Ya la generación anterior a la de Alejandro García Padilla hemos hecho la donación de amor por nuestra patria. No podemos dar más cuando las opciones que nos propone son paños de malva que nos dejan estacionarios por más tiempo. Es tiempo de una solución drástica para que el miedo al mañana no siga estando hoy.
Si no hay la independencia, la república asociada o la estadidad, no quiero morir en esta tierra usada y abusada por los políticos, especialmente los procastrinadores que utilizan mañas, porque con ellos no hay futuro. Hoy tenemos miedo de nuestro futuro, mañana lo viviremos.