Su madre, Yomarie Martínez, explicó lo que a simple vista era difícil imaginar, el rezago abrumador que la menor mostraba apenas dos años atrás, cuando llegó a esta escuela.(JUAN.ALICEA@GFRMEDIA.COM )
VEGA BAJA – A sus nueve años, Maryorie Morales ya pasó por la experiencia de cambiar tres veces de escuela y hasta de reprobar un grado. La alumna identificada como una niña con déficit de atención e hiperactividad finalmente llegó a la escuela elemental Anselmo Soler Muriel, localizada en la comunidad Los Naranjos de este pueblo, y logró mostrar progreso. «(En mis anteriores escuelas) me sentía tímida y no quería hacer mucho los trabajos», explicó la niña.
Cuando se le preguntó qué hizo la diferencia en su escuela nueva, esto fue lo que contestó: «Los maestros me ayudan, y yo puedo aprender más. Me gusta tanto porque todo el tiempo las maestras me hacen caso y son muy buenas conmigo».
Su madre, Yomarie Martínez, explicó lo que a simple vista era difícil imaginar, el rezago abrumador que la menor mostraba a penas dos años atrás, cuando llegó a esta escuela.