Cheo Feliciano vivió parte de un verano en la playa de Puerto Nuevo.
Alquiló una casa a Rafael Gutierrez entre el negocio de mi abuelo y el Viejo Club Náutico de Vega Baja.
Para entonces yo tendría algunos quince años. Lo conocí y hablaba con el por las tardes cuando la gente iba de regreso a sus casas. Su nombre y el de mi abuelo eran los mismos «Jose Feliciano» y me «molestaba» diciendo que yo era un primo perdido en la familia.
Me pareció un tipo «buena gente» y siempre con su sonrisa para todo el que se le acercaba.
De sus canciones mi favorita es «Mi triste problema».
Que descanse en paz.