Diosdado Cano| Y los días parecían años…

Diosdado Cano Rodríguez
Diosdado Cano Rodríguez

Y los días parecían años.

  Yo viví en un pueblo que murió en ogaño.

Por sus calles estrechas, la paz andaba a sus anchas,  

donde el tiempo, sin reloj, indiferente se ensancha,

Donde todos conocían a todos y nadie era extraño,

Y los días parecían años.  

No era posible, hacer eterno el engaño,

Los ojos ajenos venían suspicaces las miradas difusas,

susurrando por el entramado, en conversación inconclusa,

entre alternadas, fugases ilusiones y desengaños.

Y los días parecían años.  

Plaza y parque parecían de inmenso tamaño,

desde mi otrora infantil, visión y mente limitada

La escuela vetusta era la gran casa de risas

habitada de niños trigueños de pelo rizo y ojos castaños

Y los días parecían años.  

Se respetaba el maestro, el cura y al el ermitaño.

No había prisa entre siesta y siesta

El silencio reina entre los muros y la floresta Sombras

y la tarde consumían el presente a peldaños

Y los días parecían años.  

Hoy la intrascendencia hizo de los seres un rebaño

y mi mente triste rememora los mejores días idos

Se ensimisma mi espíritu lánguido y conmovido

Recuerdo añorante, la vida modesta y sencilla en antaño

Y los días parecían años.

Por este hoy raudo y culturalmente huraño

en que nos maneja la vida, el querer cosas por acecho,

vamos insaciables y angustiosamente insatisfechos.

Ayer, nada era urgente en el quehacer mío o aledaño,

Y los días parecían años.

DCR.  26/ III/ 2014. Responder, Responder a todos o Reenviar | Más

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