Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
Ricardo Rosselló es jóven, pero no será más jóven si llega a la gobernación que cuando Rafael Hernández Colón juramentó como Gobernador en 1973. A mi juicio lleva la ventaja de ser como los que yo considero los mejores gobernadores de Puerto Rico -Muñoz, Sánchez, Ferré y Rosselló padre- que no eran abogados.
Creo que Rocky será el próximo gobernador porque la situación en Puerto Rico la propicia. Ninguno de los pasados cuatro gobernadores pasados han repetido en la gobernación y creo que al último no le será posible tampoco.
En el Partido Nuevo Progresista tienen un problema. Están repitiendo la costumbre de que el que tiene el poder no le da paso a los candidatos emergentes. Así pasó con Romero y Hernán Padilla, Pesquera con Rosselló y Fortuño con el Dr. González. La consecuencia, nos dice la historia, es que por querer servirse con el poder de las estructuras políticas y lograr una candidatura, terminan perdiendo las elecciones.
Ojalá que el Dr. Ricardo Rosselló continúe con el apoyo del pueblo penepeísta y pueda derrotar en unas primarias a los abusadores del poder. Lo que ocurrió ayer en la Asamblea del Partido Nuevo Progresista deslució lo que hubiera culminar en la unión de propósitos como hipócritamente pedía Thomas Rivera Schatz. Para él, la unión era estar de su lado.
El Presidente del PNP, a quien no le quedó más remedio que reconocer a Ricky Rosselló, erró al tirar la indirecta de que él había prevenido a los puertorriqueños que no votaran por una persona con falta de experiencia como Alejandro García Padilla. Obviamente, se refería a Ricky Rosselló.
Los juegos de palabras y de acciones con codazos son del pasado. Eso quiere decir que esa gente con tan malas costumbres, vienen con los mismos métodos a implantar la única forma atropelladora con que cogobernaron a Puerto Rico en el pasado. Eso no puede ser. Hay que estar alertas para que eso no pase.