Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
Cuando era alcalde y se convirtió en candidato muchos estaban a su lado o detrás de él. A veinticuatro horas de haber sido anunciadas sus acusaciones, nadie dice ni pío. Los líderes y aspirantes no se han expresado sobre el asunto.
Algunos han dicho por lo bajo que los dos alcaldes penepés
dejaron tan deteriorada la imágen pública del partido azul en Vega Baja, que es un riesgo para cualquier candidato decir cualquier cosa, a favor o en contra. Otros alegan haber sido lastimados personalmente en el proceso de su ascención como alcalde por haber sido menoscabados, descendidos o despedidos, que no pueden estar públicamente a su favor, aunque se apenen.
Cuando el alcalde popular Luis Meléndez Cano fue acusado por varios cargos en la jurisdicción federal, el pueblo aportó dinero para que él y sus compañeros acusados fueran defendidos adecuadamente. Eso trascendió los partidos políticos y hasta alcaldes de otros partidos, como Ramón Luis Rivera, Padre y Juan Aubín Manzano Cruz, lo apoyaron. Yo estaba el día que se proclamó el veredicto de no culpabilidad por un jurado. El pueblo le dió el respaldo y la energía positiva suficiente para hacer una fuerza respetable. Aunque el veredicto fue en los méritos, se ayudó a crear el ambiente de unas acusaciones injustas y políticamente motivadas.
Edgar Santana dividió a los penepés y al pueblo. Cuando se decía que pudiera
ser acusado, en lugar de demostrar humildad, arremetió contra el Fiscal designado, se buscó aliados políticos para sacar de su curso la investigación y hasta echó maldiciones contra el Gobernador y el Secretario de Justicia. Al igual que Rivera Schatz con los senadores, que los llevó en un vehículo a apoyar a un Senador acusado, él alquiló una guagua para llevar a seguidores incondicionales hasta el Tribunal de Bayamón. Su juicio levantaba dudas de que pudiera ser encontrado culpable. Cuando eso ocurrió y lo encarcelaron desde el momento del veredicto, los rostros de sorpresa de los que esperaban tenerlo de regreso mostraron frustración y parálisis.
La misma historia se ha repetido con otros convictos políticos de Vega Baja, Vega Alta, Manatí y Dorado y hasta el distrito senatorial de Arecibo con dos senadores populares y otro penepé. El sistema de justicia no está hecho para que se juegue con él. Las figuras públicas son vulnerables a ser amadas u odiadas hasta por actos insignificantes. Hemos dicho y repetimos, que la prudencia y hacer las cosas a tiempo, es la mejor arma para resolver los problemas con la justicia.
Ahora no solo los políticos penepés de Vega Baja se acogen al silencio y a la distancia sino también el liderato a nivel central que hablando como Cantinflas, no dice el grado de apoyo o distancia.
Escribe Libni Sanjurjo, de Primera Hora:
El secretario general del Partido Nuevo Progresista (PNP), José Torres Zamora, lamentó los tres cargos de corrupción que enfrenta el ex alcalde de Vega Baja, Iván Hernández, pero sostuvo que la colectividad no se arrepiente de haberlo mantenido en su candidatura a la reelección durante las elecciones de 2012.
“La situación que atraviesa es lamentable, pero en el Partido Nuevo Progresista estamos confiados en que se le dará el debido proceso de ley al compañero y amparado en todos los procesos”, dijo Torres Zamora a Primera Hora.
¿Se arrepienten de haber mantenido a Hernández como candidato del PNP en las elecciones de 2012 a pesar de que para entonces funcionarios municipales presentaron querellas ante el Departamento de Justicia en las que alegaban que se les obligaba a aportar económicamente a la campaña política del Alcalde?
“No, para nada. Los cargos surgen hoy, a un año de las elecciones. En el momento preciso de las elecciones hubo unas denuncias no corroboradas. No estaba acusado de cargos, a diferencia de ahora. Eran denuncias, pero no acusaciones formales… En la Palma, con otros compañeros con cargos o acusados sí procedimos justamente, por ejemplo, en el caso de José Luis Rivera Guerra”, respondió.
“No opinaré sobre los cargos”. “En ese sentido, que la justicia investigue”.Torres Zamora, de otro lado, expresó que espera que la “justicia y las autoridades sean igual de diligentes con los casos que hemos denunciado desde el partido con los alcaldes de Luquillo, Corozal y Cataño, del Partido Popular”.
Lo que verdaderamente ocurrió fue que no se atrevieron a trabajar con el problema porque el único sustituto posible no era un candidato hábil para el Comité Central, pues el único que había aspirado en dos ocasiones contra Hernández, era José Galán. En el Comité Central, donde se barajeó la posibilidad de perder el Distrito de Arecibo porque desde temprano habían dado por perdido a Vega Baja, dejaron que el partido dividido perdiera porque de cualquier manera el poder lo había heredado Iván Hernández como Presidente de la Legislatura Municipal y era un penepé bona fide. 