Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
Iván no es una persona mala, ni un corrupto. Sólo es una persona que no aprendió ciertas reglas para poder sobrevivir en el servicio público y erró. No estoy diciendo que tenga culpa criminal, eso es otra cosa. Errar administrativamente, no lo hace automáticamente un criminal.
Iván no es Edgar. Iván no era partícipe de una empresa criminal con socios mafiosos como su predecesor. Tampoco fue su socio en esos negocios oscuros, pero falló en denunciarlos. No siguió la trayectoria vertical de su predecesor, Reinaldo del Valle Cruz, Presidente de la Legislatura Municipal que públicamente primero y en su carta de renuncia después, afirmó que no iba a validar el rumbo de la delincuencia del alcalde, tan temprano, como en el primer año de la administración penepé de 2005.
Iván tuvo un pobre desempeño como legislador municipal y fue deficiente como Presidente de la Legislatura. Cuando llegó a ser alcalde, trajo el arrastre de cosas torcidas, con unos legisladores de mayoría malacostumbrados al beneficio de empleo para sus familiares como un incentivo para aprobar las medidas de la administración y muy poca productividad de iniciativa legislativa. Su acceso al poder es cuestionable, hay partes grises en cómo se declaró vacante el puesto del alcalde sin el debido proceso de ley y como él llegó al mandato sustituto de Edgar Santana.
Al llegar, se encontró con varias personas fieles al recién convicto que tenían una islita privada en cada oficina o departamento. Tuvo que lidiar con gente vengativa, que aprovecharon su debilidad al exigirles tributo político en facilidades gubernamentales que le grabaron y lo hicieron público. Algunos de esos personajes juraron bandera con su adversario José Galán o terminaron apoyando al contrario partidista Marcos Cruz Molina. El resultado político fue la derrota local más grande que se le ha dado a un candidato novoprogresista desde que se creó el Partido en 1968.
Iván ha sido acusado de tres delitos. Estos tienen que ver con un mismo evento, lo que prueba de principio que no es partícipe de una empresa criminal de continuidad comprobable. La persona que le recogía dinero admitió su culpabilidad ante la Oficina de Etica Gubernamental y él mismo así también lo hizo en el programa radial de la mañana de Rubén Sánchez.
Iván no está solo en el mundo. Tiene a unos buenos padres, hermanos y a una familia con esposa e hijos constituída. Es Ingeniero de profesión y se ha desempeñado tanto en el Gobierno como en la empresa privada. Nunca ha sido muy conversador, pero los que se consideraban sus amigos comentan que inexplicablemente se ha alejado de ellos. Aunque no ha asistido a las actividades políticas en Vega Baja ni a la institucional de la Legislatura Municipal donde se develó su pintura, ha ido a reuniones del penepé y del Partido Republicano fuera de Vega Baja. No estoy seguro si aun es el Presidente local del Partido Republicano.
Iván tiene que salir de ese caso lo antes posible. Ya pagó con su derrota política y el desempleo personal. Sus padres se han afectado y de seguro su esposa y sus descendientes deben estar pasando por una situación incómoda. A tiempo debe acercarse a sus acusadores y readmitir su responsabilidad. La terquedad en los casos de esta naturaleza se convierte en un motivo para la severidad en las sanciones, cuando se declara la culpabilidad.
Aunque es el sucesor de Edgar Santana, no tiene que seguir sus pasos. Edgar no quiso hacer un arreglo porque iba a perder su oportunidad para postularse de nuevo. Pero igual el PNP lo descalificó como candidato para 2012 y está pagando hoy día con su libertad física por su terquedad. El siempre listo Irving Piñeiro pasó un tiempo recluído en su casa y ya lo han visto comprando en Walmart porque buscó una transacción.
Debe haber un arreglo razonable para su futuro. Le aconsejamos que lo busque. El tiempo pasa volando y puede convertirse en una persona útil e importante para la sociedad, con la experiencia de vida que ha tenido.
De buena fe, le deseo lo mejor. No puede ser de otra manera cuando se trata de un vegabajeño que hemos visto crecer desde pequeño y que no vemos sus errores con la intensidad política de sus opositores dentro y fuera de su partido.
