La Piscina de Tilín

PISCINA DE VEGA BAJAPor Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR

El alcalde de Vega Baja ha citado para una conferencia mañana a las 11 de la mañana en la Piscina Municipal. No sé si voy a estar allí. Pero le diré lo que pienso de la Piscina Municipal.

Cuando se creó la estructura en la administración de Luis Meléndez Cano, la mayor parte de la gente creyó que era una piscina para recrearse. Ese no era el propósito. Nunca lo fue. La idea era que fuera como especie de un laboratorio para estudio de los que no saben nadar y de los que compiten y saben.

Luego contrataron a una persona competente y dedicada para que la administrara. Pero lo cierto es que cuando en 2004 fuimos a hacer la transición, los suministros para el mantenimiento y las reparaciones estaban detrás de la realidad. El nos dijo que en la Oficina de Compras se detenía incomprensiblemente sus pedidos de suministros y servicios.

Bajo la administración de Edgar Santana, hasta la Sirena de Puerto Rico, nuestra Vannessa García, a quien le dedicaron una calle, no le sirvió la piscina para practicar antes de sus competencias internacionales, porque estaba igual que ahora. Pero no solo Edgar fue negligente sino que en su afán de borrar lo que le recordara a Meléndez Cano, ordenó destruír en la Playa las tarjas en honor a Nicolás Pérez Urbistondo, Tilín, cuyo nombre también lleva la piscina. Estas tarjas fueron un homenaje que se le hizo en el lugar donde Tilín se destacó como salvavidas e instructor de natación.

Cuando el alcalde era Iván Hernández, utilizaron para limpiar la Plaza José Francisco Náter  el cloro líquido que ordenó para la piscina el Director de Recreación y Deportes Interino, José Galán, porque no sabía que el cloro de piscina era otro.

En estos días, los contrarios políticos del alcalde Marcos Cruz, entiéndase Alexander Gandía, Tito Cordero y Joíto Pérez – se han servido con la cuchara grande por el estado deprimente y peligroso de la piscina. El problema salió del menoscabado periodiquito vegabajeño para publicarse en los rotativos de Puerto Rico. Ahora el alcalde se ha dado cuenta de la importancia de la noticia porque se regó a nivel estatal, una semana después de nosotros publicarla y ha convocado en la mañana una conferencia de prensa. Esta fue la semana que se dedicó a pelear con el Diario Vegabajeño de Puerto Rico porque yo no cruzaba la calle a anticiparle las noticias que iba a publicar.

El problema no son los alcaldes, el limo y ni siquiera los mosquitos. El problema es que en tiempos de crisis, como el presente, hay que cortar grasa. El mantenimiento de una piscina municipal no es una urgencia ni una necesidad. Hay que buscar otro enfoque para una inútil piscina.

A mi juicio, hay que cortar el problema de raíz y la única manera es descontinuando el uso, cerrar la piscina y para no dejar sin  empleo a los que allí trabajan, cambiar el concepto a Salón de la Fama del Deporte. De cualquier manera, se está buscando un sitio seguro y ese lo puede ser con unos pequeños cambios. Y como la piscina lleva el nombre de Nicolás Pérez Urbistondo, mejor conocido por Tilín y el es precisamente quien custodia el Salón actualmente,  queda todo cuadrado… y felízmente resuelto.

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