Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
La historia de los alcaldes de Puerto Rico define mejor que la ley lo que es un alcalde en la vida real. Los hay honestos, responsables, diligentes, pero también hay otros oportunistas, vagos y deshonestos.
- » The King do no wrong (El Rey nunca se equivoca) «. El ex alcalde de Utuado, Waldemar Quiles, en Primera Hora le pusieron el mote de Rey del Nebuleo. Pretendió burlarse del medio colocando la deshonrosa página frontal del periódico. Le dedicaron otra, dándole el segundo título del Rey de la Mofa. Algunos como él, se creen reyes de verdad y que el pueblo es su servidumbre. Eso viene de las antiguas monarquías, que lo heredó el Papa Católico con su supuesta infalibilidad. Los reyes lo eran porque ellos o sus predecesores se habían apropiado de los territorios. La democracia es distinta, pues las tierras pertenecen al pueblo en primera y última instancia pero se disfruta de la propiedad privada como una de las libertades de la vida.
- «El dinero de las arcas municipales es mi dinero. No hay nada malo que yo cambie cheques del Municipio en mi negocio». Eso decía Mane, el alcalde de Vega Alta, antes de que lo pinchara el Gobierno Federal y lo hiciera cumplir una condena por su teoría económica. Cuando no aparece la explicación legal, se ponen a crear en el aire.
- Desprotocolada. La alcaldesa de San Juan, a quien algunos la querían postular por Vega Baja, no le gusta la bandera americana y prefiere el himno revolucionario al oficial de Puerto Rico, o sea, que las leyes adoptadas no las respeta. Eso es lo que se conoce como tiranía. Napoleón, como Carmen Yulín, era físicamente bajo, pero su ego era más grande que Francia, por eso se dedicó a extender su territorio. No se acordaba de que el que mucho abarca, poco aprieta.
- La finca privada de Sol Luis. El alcalde de Barceloneta se creía dueño del pueblo, de la propiedad municipal y de la propiedad privada. Se puso tan prepotente que enfiló sus cañones hasta contra la gente humilde, utilizando el poder de expropiación por tratar de complacer a los inversionistas políticos que a su vez le pasaban la mano. Abusó de su poder hasta que apareció alguien más poderoso que él. Antes que eso ocurriera, se fue de fondillo diciendo que no tenía nada que ver de lo que le imputaban. Terminó declarándose culpable.
- José Tormos Vega. El alcalde de Ponce ya era viejo cuando lo pillaron. Como era estadista, pensó que tenía esa área de su vida resuelta y controlada. Por ironías de la vida, lo enjuiciaron en la Corte de Distrito Federal y murió confinado en la Cárcel Federal en Florida, un estado de la Unión Federal.
- Angel Rodríguez (Buzo). Por medio de los inversionistas políticos, dominó la política de su pueblo. Proporcionaba recursos artísticos y de movilización al Partido Nuevo Progresista en sus actividades con dinero mal habido. En su juicio se pasaba riendo y burlándose de los testigos. Pero fue encontrado culpable y tuvo que ir a prisión. Ya en la libre comunidad, ha vivido en nuestra ciudad y ha tratado de intervenir solapadamente en la política local. Mientras Edgar Santana era el Presidente local, le brindó un local ubicado en Tortuguero, que heredó José Galán para su campaña como precandidato a alcalde . Este es compueblano de Buzo y trabajó con Gary, su hijo representante. Luego mediante la concesión de un puesto de confianza del Gobierno Municipal para José Galán, volvió a ser el Comité de Campaña del Partido Nuevo Progresista por última vez.
- Edgar Santana. Primera Hora le llamó El Rey del Truco. Para lograr su propósito de robarle al pueblo con su poder de alcalde, colocó a un mafioso para asesorarle sobre finanzas, pero no para beneficiar al pueblo, sino para establecer una red de inversionistas políticos, contratistas y políticos. Se asoció y brindó privilegios a una camarilla de delincuentes. Se enfrentó a la prensa, alegando que no querían reportar su obra y trató de manipularla. Criticó a los fiscales, a los jueces y al gobernador porque supuestamente estaban equivocados al señalarle faltas. A la reportera de Primera Hora, algunos empleados le gritaban «bruja» porque destapó muchos de los desmanes del alcalde y hasta lo llevó a los tribunales porque se le negaba información. Una de las Directoras de Finanzas tuvo que pagar una multa al declararse culpable de nepotismo, dándole guiso a un hermano. Sumó al Presidente del Senado para que lo defendiera y despotricara contra el sistema de justicia que eventualmente le dió el dictamen de culpabilidad a su protegido. Santana está guardado por ser peligroso para la sociedad y a su Asesor de Finanzas lo sentenciaron a hacerlo todo en su casa por un tiempo y a vivir ejemplarmente lo que le quede de vida.
- Iván Hernández. A pocas semanas de ser alcalde en sustitución del anterior que se fue a vivir en Bayamón, estableció oficialmente una servidumbre política. Su amenaza metafórica de cortar el cuello a los empleados que no pagaran la cuota de servicio fue difundida hasta fuera de Puerto Rico. Su error y su carácter le costó una derrota contundente, como nadie nunca la había tenido en nuestra ciudad. Pende sobre su futuro posibles acusaciones criminales y administrativas.
- Otros alcaldes. Azules y colorados, otros alcaldes han sido sorprendidos con las manos en la masa. Cuando dejan de dar explicaciones y a quejarse de que hay agendas en su contra, póngale el sello de que están ocultando algo malo. La labor del alcalde tiene que ser a la luz del día. No hay secretos tan grandes que no se puedan divulgar ni se tiene que estar repitiendo que se es honrado, porque ya se entiende que eso es parte de la mística del truco.

