Manuel Román fue un vegabajeño pionero de la música cristiana después de Lydia Castro. Su voz era muy afinada y agradable, parecida a la del español Raphael.
Recuerdo que asistía a un curso de asistente legal que ofrecía en mi oficina y por razones de los ensayos y la preparación de su primer disco de larga duración, dejó de asistir, pero con mucha emoción me llevó una copia que aun conservo.
Nunca olvidaré el brillo de sus ojos en esa primera etapa de su carrera munical, su nobleza en toda esa masa corporal, pues era entonces gordito. El se disfrutaba lo que hacía. Fue uno de los grandes de la música cristiana en Puerto Rico y fuera de la isla. Lamenté mucho su prematuro fallecimiento.
