Este anuncio no está bien
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
A mi entender, este anuncio no está bien. Estará correcto legalmente, pero no me cuadra con la imágen que tengo de Marcos Cruz de conservadurismo, respeto y responsabilidad ni con las tendencias modernas del uso de fondos públicos. En esta etapa de su incumbencia, no creo que sea prepotente ni que se ve a aprovechar de su posición como alcalde para elevar su imágen con fondos públicos. Dándole el beneficio de la duda, concluiría, si tuviera elementos, de que esto es producto de algún adulador o de alguien que quiere contratos con el Municipio o aprecio del alcalde, propulsando una percepción favorable de Marcos.
Si el alcalde Marcos Cruz admite que él ordenó este anuncio, estaríamos viendo el comienzo de algo triste para los vegabajeños. En este momento sólo tenemos dudas pero la experiencia general con los políticos convencionales es que empiezan por decir que no es ilegal lo que hacen.
Si Marcos Cruz reclama que es el alcalde de todos los vegabajeños, debe actuar como tal. Para algunos, sus palabras, su vestido, los empleados, personas que contrata o promueve y hasta su mirada y sonrisa es signo de su mentalidad. Y aunque los traga fuegos populares consientan y los penepés rabiosos controviertan todo, hay un pueblo más grande que solo espera ecuanimidad, correccción y mesura después de lo desbocado de las dos pasadas administraciones.
Este pueblo aun está de luto por los ochos años de tragedia moral que le dejaron todos los componentes nuevos que vinieron a partir del 10 de enero de 2005. En el sondeo de este diario ya vemos unas tendencias sorprendentes y trascendentales sobre lo que opina los usuarios de este diario respecto a pasadas administraciones, sobre lo que está haciendo el alcalde y cuán confiable pudiera estar Marcos Cruz para una reelección.
De momento lo que nos importa es que el alcalde se controle. La presencia como el arroz blanco en toda actividad es buena, de hecho a todos nos gusta que el alcalde se asome porque cuando no lo hace, lo criticamos. Pero no necesita de anuncios hechos a la medida para ensalzar su imágen. Esos son estilos viejos, de políticos incumbentes malamañosos y peligrosos. Lo que mejor puede hablar de él es su desempeño. No necesita muletillas. Si quiere resaltar el rojo, que lo pague de su jugoso salario o que lo sufraguen con los bingos del Comité Local. Pero ni siquiera su corbata debería ser roja solamente, porque sabemos que envía un mensaje.
Marcos Cruz Molina sigue siendo mi héroe porque tiene la fibra moral suficiente para hacer un histórico y excelente desempeño y las cosas que hace las piensa detenida y responsablemente. Oportunamente, ha llegado cuando las cosas están mal económicamente porque estoy seguro que él no se quemaría sus manos por nadie y nunca metería la mano en la sartén.
Pero a pesar de su pensamiento y acción es positiva, debe tener malicia. Debe recordar que «la mujer del sultán no solo debe ser honrada, sino también aparentarlo».