Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
Hoy comenzamos a informar y a analizar el producto de los primeros 100 de alrededor de 1460 días en que el alcalde Marcos Cruz Molina y los legisladores municipales electos estarán ostentando el poder del Gobierno Municipal de Vega Baja.
El término de cien días aparece acuñado en los últimos tiempos del poder de Napoleón y el regreso del Rey de Francia. Pero cuando tuvo una importancia relacionada con la formulación de planes gubernamentales en un pasado más reciente, fue en el inicio del plan de acción del Presidente Franklin D. Roosevelt. En este plazo se trazaría el camino de una nación en dificultades económicas.
En Vega Baja, recordamos que el año de 2011 nuestro compañero Diosdado Cano Rodríguez, le concedió un término de cien días al que llamó «tradicional» para que Iván Hernández, el nuevo alcalde de Vega Baja, pudiera formular su política pública ante el desastre que le había dejado su predecesor Edgar Santana Rivera, antes de verse este último verse obligado a mudarse a residir por más de una década a Bayamón. (Acceda al escrito).
En aquel momento creí que el término concedido a Hernández era excesivo, ya que el espacio para el que estaría de incumbencia era de cerca de un año y que debía formular un plan en menor tiempo, habida cuenta de que era año electoral.
Tenemos que aceptar que hubo algunos cambios que mejoraron lo que había dejado Santana Rivera. Fue un acierto restablecer el horario de trabajo en dos etapas y sustituír algunos funcionarios problemáticos en el Departamento de Finanzas, la Policía Municipal, Head Start y otros lugares. Pero tal vez el escándalo de la grabación donde amenazaba a los empleados municipales, dentro de los cien días, le mantuvo ocupado y desmoralizado el resto de su incumbencia. Pero eso es pasado.
Un nuevo alcalde fue seleccionado en noviembre. Este conocía el Gobierno Municipal pues había trabajado en él anteriormente y en el pasado cuatrienio se había desempeñado exitosamente en la Legislatura Municipal con excelencia, como aportador y fiscalizador. Al entrar, Marcos Cruz gozaba de una excelente reputación personal. Tenía un programa político propuesto y un equipo de legisladores municipales cuidadosamente escogido, de manera que entraba sin excusas.
Desafortunadamente, de las vistas de transición se puede entender que la realidad era más terrible de lo que se anticipaba. Cuando juramentó, pareció meterse en el callejón sin salida de peores noticias de las que le dieron en las reuniones de la transición. Había más demandas, más obligaciones y muchos problemas por resolver con agencias externas a las que no se había cumplido. Comoquiera, él nos ha confiado que ha estado preparándose para llegar a los cien días con un plan de trabajo.
Actualmente lidia con grupos que envían información distorsionada e incorrecta desde algunos medios de las redes sociales y varios grupos en la Policía Municipal, en la Oficina de Manejo de Emergencias y en otras oficinas donde hay políticos activos y beneficiarios de la pasada administración. Hay tambien otros ex-legisladores municipales y aspirantes al gobierno del futuro, cuya misión es la de crear un ambiente de caos y desconfianza para minar la confianza en el actual incumbente y para que se les facilite el camino.
No hay, empero, una adecuada fiscalización de parte de los funcionarios municipales de oposición elegidos para ejercer la fiscalización en la Legislatura Municipal y de hecho, antes de los cien días, ya hay una baja en la representación penepé. Tampoco tienen una voz uniforme y responsable que pueda señalar abuso de poder, discriminación ni ilegalidades. Algunos foristas de las redes sociales, pretenden que nuestro medio les haga el trabajo que no hacen ellos mismos e incluso nos consideran sus enemigos porque les cuestionamos las denuncias emocionales conque quieren llamar la atención de una supuesta mala administración.
Teniendo esa imágen como trasfondo real de la situación pasada y presente, en los próximos días habremos de pasar juicio honesto de cada uno de los aspectos de la actual administración para descubrir si han cumplido con hacer un plan coherente y responsable para el cuatrienio presente.
Les invitamos a expresarse junto a nosotros con sus ideas, aun cuando no estén de acuerdo con las conclusiones que nuestro escritores puedan tener. Nuestra tribuna es libre y podremos convivir en un ambiente de respeto mutuo y así aportar y colaborar con el futuro de nuestra ciudad.
