José Luis Maldonado Quirindongo (Luigi)
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Buenas Noches.
Me han encomendado hacer la presentación de mi pariente y amigo José Luis Maldonado Quirindongo, conocido por “Luigi”.
Para mí es un honor, que no puede medirse en términos humanos, estar en este histórico e importante lugar, expresándoles cómo percibo a Luigi de una manera honesta. Pero no puedo menos que guiarme por otras personas, también talentosas como Luigi, que posiblemente tienen una mejor perspectiva y palabras más precisas y correctas que las mías.
El primero que me habló de Luigi, fue mi padre. Lo conoció en un apuro fotográfico en la Procesión de Viernes Santo del 2012. Fotógrafo de profesión y periodista, aun a sus 84 años, siempre está preparado para cualquier eventualidad. Pero ese día, le ocurrió el desastre al dejar de funcionar su cámara.
Como él estaba cumpliendo con retratar su sexagésimasegunda misión voluntaria anual de retratar en Viernes Santo, no podía menos que pensar que un ángel le había caído del cielo, cuando el lo divisó retratando lo que él no podía.
El trabajo profesional que coincidió con el encuentro de una amistad incipiente lo publicamos en las ediciones del 15 y 29 de abril de 2012 en El Diario Vegabajeño, hace apenas un año.
En aquella ocasión escribimos lo siguiente:
“José Luis es una persona que refleja mucha paz e inocencia. Pero en su cerebro hay mucha actividad creativa. Sabe lo que es un objetivo fotográfico y lo transforma en una pieza estética e importante para la vida. Recientemente le hemos dado las credenciales de este diario para que continúe haciendo la labor voluntaria que tanto nos aprovecha a los vegabajeños, representándonos con su cámara curiosa.
Jose Luis Maldonado Quirindongo es una persona que esta ciudad debe tomar en cuenta para el futuro, porque discretamente, está haciendo presencia histórica”.
El segundo que me habló de Luigi, hace algún tiempo, fue mi amigo Fernando Acobe, periodista y escritor, autor del libro filosófico sobre eclecticismo moderno, Albedrío. El lo catalogó, temprano en su amistad, como “una persona noble”.
Coincidentalmente, el Viernes Santo de este año, mientras conversaba en mi oficina con el profesor y amigo Jan Martínez, Luigi me visitó casualmente y aunque fue breve su estadía, Jan inmediatamente identificó a José Luis como “un ser de luz”.
Hoy en la mañana, mientras terminaba este escrito que les estoy leyendo, pregunté al otro colaborador del Diario Vegabajeño de Puerto Rico, Héctor Figueroa Casanova, su opinión sobre Luigi.
Esto me dijo: “Detrás de Luigi, hay una familia extraordinaria que lo ha modelado y le ha dado apoyo. Personas como Luigi no son egocéntricos, prepotentes, no hacen alarde, no son jactanciosos. Luigi inspira bondad, paz, humildad, confianza; uno se disfruta de él. Seres como él dan bendiciones a los que con discernimiento aprovechan su luz”.
Puedo añadir que uno se alegra de verle siempre, porque su carácter es positivo, respetuoso y nivelado como nadie. Si fuera mudo, su sola presencia, nos haría sentir felices. Pero afortunadamente habla, opina, asiente y bromea, pero nunca vemos en él la inconformidad ni nada negativo que salga de sus labios, ni de sus expresiones. Es, sin duda, un ser excepcional.
La otra parte de su personalidad es su entrega, su responsabilidad para cumplir compromisos y la iniciativa en hacer cosas útiles, productivas y trascendentales. Con los prejuicios que tenemos, podríamos casi asegurar que una persona que pasó por la educación especial, no puede tener esos conceptos elevados que dan estabilidad moral y espiritual a una persona. !Cuán equivocados estamos!
Mi vida gira en torno a la admiración del arte creado por los seres humanos en toda actividad posible. Mi padre, mi madre y dos de mis hijos son artistas en distintos géneros y niveles. A un tío-abuelo de Luigi le gustaba cantar, le llamábamos Guan. Haber convivido y compartido con artistas le da a uno una idea sobre lo que es el pensamiento y la acción ordenada y su expresión en el canto, en el lienzo o en el papel fotográfico.
Luigi tiene, a mi juicio, las herramientas que se necesitan para hacer lo que hace y lo hace excelentemente. Prefiere los paisajes, pero domina con el lente de su cámara los grupos de personas. No hay que decirle que retrate ni lo que retrate, el sabe seleccionar sus objetivos y no escatima en agotar las posibilidades de hacer una buena toma.
Luigi no es sólo un buen fotógrafo, es un artista. Tiene la educación necesaria, la intuición y el buen gusto. Y lo más importante es que no se queda con lo que sabe, lo que tiene ni lo que ha hecho. Le gusta evolucionar, crecer y tener nuevas posibilidades en el arte que domina.
Apenas hace un año que lo conozco. Tiene la edad promedio de la que tienen mis hijos. Sé que es bisnieto de mi tio-bisabuelo Eduardo Martínez Guerrero, Jay, a quien conocí. Es también nieto de Juan Quirindongo Morell, uno de mis maestros de artes industriales, a quien por casualidad, mi padre le enseñó las técnicas del laboratorio fotográfico y quien siempre me saludaba como “primo”. Es sobrino de Juan Quirindongo Martínez, mi fraterno y amigo y toda esa familia maravillosa que siempre le ha apoyado. Este recinto, donde hoy nos reunimos con nuestro amigo para honrarlo, una vez lo dirigió su otra tía, Nilda Quirindongo Martínez. Su familia, tanto en Puerto Rico como en Estados Unidos, sigue su trayectoria y yo me siento felíz de ayudar a contarla en esta noche.
Mis palabras tal vez sobren porque quizás ustedes lo conocen mejor que yo; tal vez falten, porque Luigi es mucho mejor de lo que yo he descrito aquí. Por mi insuficiencia, le pido excusas a Luigi.
Esta noche solamente nos puede servir si en el mañana podemos regresar para contar las nuevas aportaciones de José Luis o aun cuando nunca regresemos, que se siga honrando su aportación y su presencia como un hito histórico en algún lugar del Vega Baja del futuro.
Este es un gran momento para nuestra Ciudad cuando podemos reconocer a personas valiosas como Luigi. Gracias a todos por acompañarnos a celebrar un triunfo más de otro buen vegabajeño que se llama José Luis Maldonado Quirindongo, Luigi.
