
La escuela Juan Quirindongo Morell, ubicada en la urbanización Alturas, en Vega Baja, fue vandalizada por tercera vez en dos semanas, lo que provocó que no se pudiera impartir clases ayer.
Los 585 estudiantes fueron enviados a sus casas hasta nuevo aviso. Los delincuentes se robaron toda la tubería de cobre, por lo que el plantel no cuenta con agua.
Además, los vándalos destrozaron los baños, rompieron lavamanos, se robaron las fuentes y las plumas de agua, y también se robaron la comida del comedor escolar, los calderos y los cubiertos.
Rompieron la tubería de los tanques de gas, por lo que hay fuertes y peligrosas emanaciones, entre otros destrozos.
La escuela, que tampoco cuenta con maestro de inglés a estas alturas, sufre el vandalismo desde que el Departamento de Educación (DE) eliminó la vigilancia nocturna.
La comunidad escolar reclama al DE que atienda con extrema urgencia los daños causados y restablezca la vigilancia nocturna, pues temen no poder completar el semestre.