Ante el planteamiento de Wilda Rodriguez «Métansenlo en la cabeza: no tenemos ningún derecho a reclamarle trato igual a la metrópolis. Somos su colonia y el derecho a tratarnos como les venga en gana es suyo.» CONTESTO: Con esa teoría arrodillada los puertorriqueños no hubiéramos podido exigir la salida de los militares, ni los bombardeos en la isla Vieques.
Con esa teoría enñangotada Inés Maria Mendoza no hubiera escrito el estremecedor artículo » Campos de Concentración NO, evitando con su palabra valerosa, junto a un pueblo, que metieran en campos de concentración a los haitianos en el fuerte Allen en P,R, con esa teoría nuestros abolicionistas en el siglo XIX no hubieran podido exigir la abolición de los esclavos , porque éramos colonia de España, y estaba contra los intereses de la metrópoli, el mensaje dañino e irónicamente colonialista es que no nos podemos dar a respetar, ni luchar por causas justas».
Con esa teoría no hubiera existido un procerato en P.R., ni Jose Gualberto Padilla, El Caribe, hubiera contestado las afrentas del poeta español Manuel del Palacio contra Puerto Rico, al contestarle » los grandes sólo son grandes para aquel que se arrodilla», porque el mensaje es que vivamos arrodillados, el peor coloniaje es el espiritual, con esa teoría le podemos decir a una mujer que se deje violar, que se aguante que el hombre es más fuerte y poderoso.
El amigo Miguel Ojeda llama mi atención a un escrito de la periodista Wilda Rodríguez titulado «No tenemos derecho a trato igual», publicado en El Nuevo Día. El está de acuerdo con ella y yo también aunque ambos creemos soluciones distintas, él la independencia y yo la estadidad.
En la parte más importante, escribe la dama los siguiente: «Si quieren una opinión más erudita sobre nuestra subordinación y carencia de derechos frente a la metrópolis, los remito al doctor Efrén Rivera Ramos, exdecano de Derecho de la Universidad de Puerto Rico, cuando se refiere a los famosos casos insulares, las decisiones de la corte suprema de Estados Unidos a principios del siglo veinte sobre los derechos de los habitantes de los territorios, que siguen tan vigentes como antes. Esas decisiones supremas sostienen que los derechos de los ciudadanos de los estados no son extensibles a los territorios. Vivimos en un estado indefinido de subordinación política en el que no tenemos derecho alguno a reclamar trato igual para nada. Si yo atesorara la ciudadanía americana me sentiría igual de indignada con el amo. Pero sabría cuál es mi sitio y trabajaría obre cómo cambiarlo en lugar de suplicar sobre un derecho falso».
Varias personas se quejan de Estados Unidos por el discrímen en Medicare. Pero el derecho al pataleo no nos brinda derechos permanentes en ningún sistema de gobierno, ni aún en los democráticos. Para poder cambiar estructuras, hay que modificar las leyes injustas. Para el sistema americano, los puertorriqueños somo iguales mientras estemos en territorio de los cincuenta estados y otros lugares como las embajadas . No es que nuestra ciudadanía sea de segunda clase, sino que nuestro territorio, el que nosotros queremos tanto, ellos no lo quieren tanto, principalmente porque nosotros no queremos que ellos lo quieran.
Puede ser que se logre algo forzado por reciprocidad políticopartidistas que nos deban los demócratas, pero hasta que no cambien las leyes de desigualdad, no estaremos a la altura de los americanos y puertorriqueños de Florida, California y Alaska. Habrá paños de malva pero luego vendrán pensamientos nuevos de americanos que piensan en Estados Unidos de América primero que todo. Y es natural, porque esa es su nación, la que muchos de los nuestros no quieren y ellos lo saben. Santo que no me quiere con no rezarle tengo, dirán ellos.
La fórmula matemática del asunto de Medicare se conoce como ley conmutativa. El resultado es igual a la suma de sus partes, pero cuando se le resta a las cifras, el producto se reduce. Si nuestro pueblo decide no querer a los Estados Unidos, no podemos hacer que nos quieran mejor. Las personas cometen errores en las sumas y las restas y pueden imaginarse el mejor de las resultados, pero las matemáticas no se equivocan. Si el Estado Libre Asociado es permanente como algunos han postulado a lo largo de la historia, también y con más fuerza y poderío son los Estados Unidos de América. Y no somos David para vencer al Goliath.
Wilda Rodríguez, pues, tiene toda la razón de su lado. El derecho vigente y las probabilidades matemáticas basamentan sus conclusiones.
Dañaron algo que pudo haber sido exitoso. No fue necesario hacer esta acción. No todos los boricuas pensamos igual, es una falta de respeto hacia la nación que pisan y hacia los que pensamos distinto.
Creo que cada quién tiene derecho de pensar como desee. Pero llegar al punto de quemar una bandera es símbolo de terrorismo e intolerancia. Así no se puede, eso no es una marcha pacífica y de altura. Más bien lograron que nos vieran como personas incivilizadas.
Si se hace una marcha por algún derecho, debemos demostrar que somos capaces de lograr grandes cosas por nuestros actos, no demostrar que somos salvajes. Nononono eso estuvo muy mal. El presidente del PIP no debió permitir esto.
De donde rayos sacan el agua que llevan a los oasis de la AAA? Donde rayos están llenando los camiones que están vendiéndole a $300.00 x viaje a los restaurantes y negocios ?
Aqui el problema fue uno de abandono de la infraestructura existente y la falta de construcción del embalse de El Valenciano . Y solo pal récord tanto Emilio Colon, Jorge Rodriguez, Jose Ortiz ( que estuvo 9 años al frente de AAA ) y Lazaro que era el director de infraestructura bajo Ortiz … tuvieron en sus manos resolverlo.
Digo.. por aquellos de ponerle nombre y apellido a parte de los responsables !
En el mundo de la anarquía y la intolerancia, de la misma manera que se mantienen presos políticos, se dispara en el Congreso, se trata de matar a los presidentes y al gobernador y se mata en el Cerro Maravilla. También se queman banderas bajo la teoría de que tengo la razón y solo lo mío vale.
Todos esos actos son excesos de unos y de otros. Por
El personaje de Jerry Seinfeld quemando una bandera de Puerto Rico como parte de una comedia
lo mismo que no me gusta que Madonna se restregue la bandera puertorriqueña entre sus piernas o que Mark Anthony la deje tocar el suelo y la ensucie, no me gusta que los símbolos en que constituyen sean profanados.
La historia y la cultura se respeta. Yo les voy a contar una historia que quizás no sepan, pero no me la inventé. Cuando Estados Unidos se posesionó de Puerto Rico en 1898, un grupo de militares americanos y los puertorriqueños españoles, se reunieron frente al Teatro América, que entonces era la Casa Alcaldía de Vega Baja y realizaron un acto público de cambio de soberanía. Se bajó la bandera española y se izó la americana, sin violencia y sin tener que quemar ninguna.
La bandera puertorriqueña que en 1896 trajeron al entierro de José Gualberto Padilla en la Calle Acosta unos patriotas puertorriqueños, fue también profanada y criticada por otros puertorriqueños. Fue la bandera oficial de una o más elecciones donde participaron los nacionalistas y los populares, que en 1952 la izaron por primera vez y la hicieron el emblema oficial, la rechazaron hasta que el Gobernador Luis Muñoz Marín ordenó su adopción oficial en un gesto de unidad y la izó en San Juan y el alcalde Angel Sandín Martínez por primera vez en Vega Baja.
Las banderas no se queman. Una gran parte de los puertorriqueños que viven en Puerto Rico creen y celebran la multiestrellada de Estados Unidos de América con un sentimiento especial y con respeto, como militares, empleados federales y boricuas que viven fuera de Puerto Rico. Es una bandera que los mismos populares y los penepeístas, que son la fuerza política mayoritaria la tienen junto a la de Puerto Rico. Muchos la tienen más cerca del corazón que otros, por su significado. Es la bandera que un vegabajeño primer abanderado de Puerto Rico de nuestra ciudad, Guigo Otero Suro llevó a unos juegos internacionales en 1939.
Nuestra historia es incompleta si se omite la presencia de esa bandera americana. Ahí estuvo en el pasado, está en el presente y muchos la quieren para el futuro. Esconderla de los libros de historia para adelantar conceptos de puertorriqueñidad es mentirle a las nuevas generaciones.
Cualquiera en un momento de emoción y de confusión puede quemar una bandera, pero no importa la que sea, no lo debemos celebrar, ni emular. Hay otros medios en la democracia para dramatizar nuestras necesidades sociales, económicas y políticas que podemos hacer y lograr mejores resultados.
Nunca olvidaré que siendo niño, mi padre, que era Presidente del Comité Local del Partido Independentista Puertorriqueño y cuya ascendencia venía del Partido Popular, tenía un pequeño afiche con la bandera puertorriqueña con una frase que leía !Flotará Sola!. Algunos populares con nombre y apellido le criticaban por ser independentista y por querer que Puerto Rico algún día tuviera una sola bandera. La intolerancia que ví en mi niñez aun está presente en personas que no pueden ver que en muchas cosas nos podemos poner de acuerdo, como el que se respete nuestra bandera o nuestras banderas y las de los demás ciudadanos del mundo.
Todos hemos recibido en los últimos años limitaciones en la abundancia. Pero ya estamos en otra etapa, que es la de la escasez y el racionamiento.
Como los cubanos, el estado privó la propiedad como primera opción. Subiendo las contribuciones de la propiedad y de los bienes, hace cuesta arriba el conservarla. Los impuestos a los bienes nos limitan las opciones. La crisis ya está en la gasolina, en la compra de comida y ropa y en el racionamiento y encarecimiento del agua, la energía eléctrica y el costo de las medicinas y servicios médicos.
A los funcionarios públicos se les acabaron las mentiras. Eso acerba nuestro ánimo porque antes había poca fe y ahora no hay ninguna. Tal parece que el escape, como también los cubanos lo hicieron en el pasado, es nuestra ruta más conveniente.
Dentro de cualquier análisis de la historia, actualmente ya estamos en un proceso revolucionario, como los cubanos. Todo tendrá que rehacerse. El gobierno, la empresa privada, las iglesias, el movimiento obrero y hasta la cultura. Es el cambio del Siglo XXI, producto de la desaprovechada gestión de una generación que perdió su oportunidad de prevalecer. Una nueva evolución es pues la consecuencia y mandato.
Curiosamente, los que no quieran sufrir por el cambio de estilo de vida tendrán que buscar otra nueva vida al mismo lugar que aquellos se establecieron, que fue en el continente de América del Norte.
Ayudar al prójimo es más importante que irnos de chinchorreo. Siempre me he cuestionado la manera en que nuestros políticos de todos los partidos hacen sus campañas. No digo que compartir esté mal y pasear mucho menos.
Hay tiempo para todo. Pero cuando vemos a un Raymond Arrieta caminando y achicharrándose del sol para ayudar los pacientes de cáncer, a un Julio Enrique buscando la manera de ayudar al necesitado y a iglesias que hacen sus Ferias de Salud para ayudar a la comunidad, vemos en ellos grandes héroes que sin pedir nada a cambio están en la disposición de servir a otros.
El servir está en los verdaderos líderes y personas que desean mejorar el estilo de vida de cada ser humano. Ya sea en la posición que sea uno busca siempre servir. No obstante, cuando vemos que sólo nos dedicamos a pasear, comer y divertirnos, el pueblo no ve nada distinto ante los demás candidatos. Ve más de lo mismo y hasta causa algo de decepción.
Creo, y mi opinión muy personal es que debemos hacer la diferencia entre los demás. Debemos buscar la manera de ayudar aunque no se esté en posiciones políticas. Debemos buscar la manera de servir a las comunidades para crear un ambiente favorable en nuestro país. Es tiempo de cambios, es tiempo de ver en que se está fallando y recuperar la verdadera razón por la que luchamos. Mi humilde opinión.
Ese mural recoge mucha historia y es parte de la historia de Vega Baja, siendo la historia misma.
La intención de conservarle es espectacular. Pero el lugar y la forma de envolverle le puede causar pliegues al lienzo y el plástico de la envoltura puede generar humedad y causarle hongos.
Te das cuenta que una persona es un oportunista cuando antes de sus aspiraciones era aborrecid@, malcriad@, egoísta, sin amor hacia el prójimo, tacaño y hasta maldiciente.
De momento…es religios@, dadivos@, le echa la bendición a todo el mundo, se preocupa por el prójimo, se acuerda de todos los días festivos y felicita hasta el día nacional del gato. No es que la gente no cambia, es que hay gente que es falsa.
Tenemos que estar bien pendiente de estas cosas. No podemos cometer los mismos errores. Evaluemos, analicemos y actuemos con prudencia.
Las decisiones se analizan y se evalúan antes de ser tomadas. Vivimos en un tiempo donde cada día desconfiamos más de nuestro gobierno, líderes de partido y de todo lo que tenga que ver con política. Muchos colores y poco compromiso, eso es nuestro pan de cada día. Muchas fotos, mucho ruido y poca acción, el pueblo está cansado de eso.
Es tiempo de que cada aspirante para alguna posición política demuestre su verdadero interés en trabajar para el pueblo. No es sólo decir: «Quiero trabajar para ti», es ver un verdadero movimiento de esa persona dentro de la sociedad para que las cosas sean mucho mejor. Es tener un plan estructurado o al menos pensado para trabajarlo tan pronto tenga la oportunidad. Es visitar a las personas y escuchar sus inquietudes para darle más forma a su plataforma de trabajo. Es sentirse identificad@ con la necesidad de la gente para que realmente pueda sacar cara por quienes lo elijan. Es ser una persona transparente y sin caretas.
Necesitamos personas con cualidades específicas que lideren a este país. Necesitamos personas comprometidas, honestas, juiciosas, carismáticas, de buen temple, que razone, que escuche, que trabaje y que no le de la espalda a quienes le dan la mano. Es muy importante evaluar a cada aspirante sin distinción. El futuro de nuestra isla está en las manos del votante. Aún falta para ese día, pero desde ya debemos ir analizando a quienes le entregaremos la responsabilidad de este país.
Es una la cual coincide con la caída de la Banca y la necesaria.consolidacion de los bancos para poder subsistir a los problemas de las hipotecas en los bajos…
Se acrecienta y toma fuerza con el ME VALE y la falta de creación de los 50 mil empleos.
Llego la degradación de los bonos, la segunda reestructuracion de la Banca y la imposición de nuevos impuestos y ahora el aumento del super ivu al 11.5%.
No permitas mas el constante abuso ahora vienen a eliminar varias escuelas publicas del Distrito. Unete a mi voz de alerta y compromiso de decir basta ya. Estaremos organizandonos como grupo . Los interesados pueden escribir a mi correo electrónico.
Tu Amigo nacido de barrio y que siente como tú. Tito Cordero .
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