Intenciones

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

TJRM por Edgardo PabónLa semana pasada conversaba con un penepeísta que es como un hermano para mí. Su nombre no importa, sus ideas sí.

Según su teoría, los vegabajeños debían votar por cualquiera de los dos candidatos del penepé porque si vuelve a ganar Marcos Cruz, Vega Baja se va a perjudicar. Esto ocurriría porque con el tsunami azul que algunos esperan, lo más probable es que se ayude sola o mayormente a aquellos municipios que gane el Partido Nuevo Progresista. Eso significaría que el progreso de nuestra ciudad no vendría y por lo tanto, los vegabajeños nos perjudicaríamos.

La realidad es que eso está en mente de algunos que solo tienen una manera de concebir bueno a un gobierno cuando lo comandan sus partidarios de predilección. Pero aunque la política oficial a veces llega a esas bajezas, tenemos que ver la historia de Vega Baja y de Puerto Rico en su justa perspectiva para encontrar que esa es una idea equivocada.

En la era que hemos vivido, desde 1969, Puerto Rico ha tenido gobiernos de distintos partidos políticos en las estructuras reservadas por la Constitución y han sobrevivido.  Conocemos gobiernos municipales que pueden identificarse por mucho tiempo con mayorías partidistas, pero no son todos, ni todo el tiempo.

Vega Baja, de hecho, fue uno de los primeros gobiernos que coincidieron con los cambios de 1969. El alcalde popular Rafael Cano Llovio ganó mientras que el gobernador Luis A. Ferré Aguayo coincidió de 1969 a 1972. Elsiguiente cuatrienio lo ganó Luis Melendez Cano, también popular, con el gobernador del mismo partido, Rafael Hernández Colón. En 1976 Luisito Meléndez revalidó con una Asamblea Municipal y un gobierno estatal penepé. Repitió como alcalde bajo las adiministraciones de los penepeístas Carlos Romero Barceló y Pedro Rosselló. De hecho, mientras fue alcalde, nunca fue derrotado por el partido contrario principal. Luisito decía que en ocasiones las administraciones de populares le daban menos al pueblo que las otras, aunque lo malo eran ciertos actos que le hacían los que querían tener el poder.

Marcos Cruz Molina infligió la derrota más humillante que jamás tuvieron los penepeístas de Vega Baja. Aquellos no ganaron ni un colegio y la ventaja en votos superó la mayor que tuvo Luis Meléndez Cano en 1996, que es la persona que tiene el récord de más campañas electorales ganadas en nuestra historia local. Hay gente que asegura que aunque la mayoría no sea tan holgada, no debe perder Marcos Cruz, porque no ha tenido escándalos ni señalamientos sobre su desempeño.

Esa es la historia. Si gana Marcos Cruz y uno de los candidatos del Partido Nuevo Progresista en la gobernación,  debe haber prudencia con la utilización del poder, porque nuestro alcalde no es el único vegabajeño que vive aquí. Tambien residen los penepeístas y los que no tienen partido. Pero además de eso, quien quiera hacer alarde de ser el poder detrás del trono para perjudicar el desempeño de una administración contraria y lograr dominar, este no debe ser un buen vegabajeño y posiblemente, ni siquiera un vegabajeño.

Hay que estar alerta con los que quieren, desde este momento, poner las piedras en el camino de nuestros compueblanos. No sueñen con meter el miedo, solo traten de poner personas idóneas en las candidaturas y en planificar una administración sensible con los ciudadanos en general y no en particular con los correligionarios.Y si no reciben el favor del pueblo, retírense lejos, donde no hagan daño.

Esa es una manera de robar. El que piensa que debe haber discrímen político, está pensando en cometer un delito. No traigan más verguenzas a los vegabajeños incitando la delincuencia gubernamental. Ya hemos sufrido bastante con los que les precedieron, que ya ustedes saben donde estan.

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