Los medios informativos formales tienen muchas noticias que dependiendo como se presenten, pueden cambiar la percepción de lo que se puede informar. Cuando, donde, qué y cómo se informa son variantes de las intenciones de los que producen la noticia y de como el medio informativo la interesa transmitir.
Luis Dávila Colón tiene una teoría sobre lo que llama la mediocracia, que le atribuye mucho poder y también ascendencia al poder. Eso en parte es cierto, siempre ha existido y parte del oportunismo y del inversionismo político, aunque querramos endiosar la libertad de la prensa como parte del derecho a expresión.
Pero eso son los grandes medios, complejos por tener obligaciones económicas que cubrir y unos inversionistas ávidos de obtener recursos económicos de sus lectores, por medio de los anuncios comerciales.
En Vega Baja es distinto. Tenemos este medio hace diez años pero jamás hemos pedido un solo centavo a nadie para producirlo ni hemos recurrido a ningún favor con ninguno de los políticos. Ni siquiera aceptamos trabajos o contratos para nuestra familia o para nosotros ni hay nada que alguien pueda señalar.
El Diario Vegabajeño de Puerto Rico es un esfuerzo continuo que hemos hecho desde hace una década. De esta publicación han salido cerca de treinta otras publicaciones escritas para Internet o en papel, proyectos legislativos municipales y estatales, opiniones de distintos escritores, los Investigadores de la Historia Vegabajeña, la Escuela de la Historia Vegabajeña y hemos sido promotores o coauspiciadores de muchos eventos.
Como nuestra intención es sana y productiva, pensamos que las personas que nos critican sin fundamentos debieran ocupar su tiempo en ser menos factores divisorios y unirse a nosotros para construír un mejor futuro. Sepan que si con fundamento nos señalan errores, no los controvertimos, sino que nos uniremos para fortalecer la verdad, sea de quien fuere.
No conozco otro diario con motivo municipal en ninguna otra parte de Puerto Rico y que haya estado por una década activo. Tampoco conozco ninguna escuela de historia municipal como la nuestra, aun con las limitaciones que tiene. Si vamos a ser distinto a los demás, ahí tienen dos hitos que le pueden dar al boricuazo para que a todos se nos hinche el pecho.
Lo que me preocupa es la continuidad. Esto empezó como un proyecto de familia pero ya se ha transformado en parte de nuestra ciudad. Nos gusta esta dinámica de servir, pero no vamos a durar para siempre. Y creo que es importante escuchar y leer lo que otros tengan que decirnos y quien pueda transmitirlo. Hay que forjar una transición para evitar que desaparezcamos.