
Recientemente se dio un ejercicio interesante de democracia y de respeto entre las dos ramas legislativas del Gobierno Municipal de Vega Baja, que marca un hito en la presente administración. El nombramiento de Rey de la Cruz, Comisionado de la Policía de Vega Baja, fue rechazado por la Legislatura Municipal.
Cuando se sabe que hay un alcalde con poder político partidista fuerte, como lo es Marcos Cruz Molina, uno piensa que tiene todo bajo el control y aun más, bajo su absoluto deseo y dominio. Que lo que se proponga, lo logre, porque las consecuencias para los que osen no hacer lo que el diga, es la distancia, tarde o temprano, de los círculos del poder compartido. Pero tal parece que el supuesto general no existe en Vega Baja.
En las monarquías y las tiranías, históricamente se ha elevado a un nivel de Dios la figura del mandatario. En Inglaterra, por ejemplo, había la convicción de que el rey no se equivocaba («The King do no wrong»). Era el dueño absoluto de la propiedad y hasta de los seres humanos que habitaban en las tierras que se habían conquistado. Esos conceptos en la vida civil, cuando se terminan los reinados, pasan a los gobernantes de los pueblos y se convierte en lo que se conoce como caudillos. Muchas de las normas de pleitesía, deferencia y hasta imposición arbitraria de éstos, son rezagos de otros tiempos, que en el nuestro, no se concibe dentro del ejercicio de la democracia.
El trato de»honorable» o de «don», que se le da a los funcionarios públicos electos, como al alcalde y a los legisladores municipales, es consecuencia de los títulos nobiliarios que antes se concedían.
Conversamos con el alcalde Marcos Cruz Molina para conocer su reacción a la acción que tomó la Legislatura Municipal, estimar si están deterioradas las relaciones entre las dos ramas y el impacto histórico de ese rechazo a un nombramiento del poder ejecutivo, en una situación donde el poder político mayoritario lo tiene el Partido Popular que él preside.
«Yo estuve en esa posición (de legislador municipal) y ejercí con independencia y responsabilidad las funciones de mi cargo, por lo que por mi propia experiencia entiendo que hay que respetar el criterio de cada uno y como una rama de poder elegida para ese propósito. Ellos tienen que tener libertad de resolver sus asuntos», expresó.

Nos explicó que el nombramiento que él sometió a la Legislatura Municipal fue bien pensado y estudiado, era una persona fuera del ámbito de la Policía Municipal con una perspectiva organizada, de amplio conocimiento y experiencia dentro de la Policía de Puerto Rico y la Municipal de Vega Alta. En su análisis, él no encontró ninguna deficiencia y de hecho, la razón por la cual se rechaza el nombramiento es porque no completó el trámite de entregar documentos para que la Legislatura Municipal pudiera hacer su trabajo dentro del tiempo reglamentario.
La confirmación de nombramientos es un poder que se le otorga al poder legislativo. Así está configurado dentro del ordenamiento constitucional para el diseño de las dos cámaras del Congreso de Estados Unidos, en el Senado de Puerto Rico (y en casos excepcionales a la Cámara de Representantes) y en las legislaturas municipales de los setenta y ocho municipios, que están compuestas de una sola cámara. Estas pasan juicio sobre las calificaciones de los directores de agencias o juntas que hace el poder ejecutivo y confirma, deja sobre la mesa o rechaza los nombramientos en los plazos que determina la ley.
En el nivel federal y el estatal, el funcionario no puede ejercer sus funciones si no es confirmado, contrario al nivel municipal que si la Legislatura Municipal no toma acción treinta días después de ser sometido, lo puede hacer. En el caso de Rey de la Cruz, la mayor parte de los legisladores municipales optaron por rechazar el nombramiento porque no les produjo una información y documentos que ellos habían solicitado del candidato y que estaba obligado a proveer. La votación fue unánime entre los presentes en la sesión del 10 de diciembre, a excepción del Dr. Rodríguez, que optó por la abstención.
«Podemos asegurar con esa acción como ejemplo, que la Legislatura Municipal no es un sello de goma del alcalde», concluyó Marcos Cruz.
Dos ramas separadas no significa ausencia de comunicación, de hecho, me consta que el Alcalde continuamente está en contacto con su Presidente y demás miembros de la mayoría legislativa. Pero la negativa de la Legislatura Municipal, avalada por mayoría y mayoría, envía un mensaje importante a los que aspiren a ser funcionarios públicos del Gobierno Municipal. Primero, que el alcalde sólo nombrará a personas que cumplan con los requisitos legales de los candidatos para cada cargo y segundo, que ésta tendrá que cumplir con presentar sus credenciales sobre carácter, requisitos académicos y experiencia ante dieciséis personas más que complementan la labor del alcalde, de acuerdo a la Ley.
Es un filtro en el que el pueblo está mejor representado y que el alcalde ha proclamado su intención de respetar y cumplir. Eso es bueno para nuestro pueblo, cuando las palabras están respaldadas por la acción.
