Problemas en la Policía Municipal

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Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Thomas Jimmy Rosario Martínez
Thomas Jimmy Rosario Martínez

El nombramiento del nuevo Comisionado de la policía Municipal, Rey de la Cruz,  está a punto de expirar. Si para ayer viernes no hubiera sido sometido a la Legislatura Municipal, esta semana tiene, por ley, que dejar de ejercer como tal.

Hay una fuerza que no quiere que sea confirmado y está lanzándole lodo desde lugares anónimos, como ha sido desde hace muchos años el ambiente de dicho cuerpo. Es fácil saber quiénes son ahora los disidentes que antes fueron incumbentes, esto es un asunto de colores y a la misma vez, de actitudes.

POLICIA MUNICIPAL DEL ANO CARLOS RODRIGUEZEl alcalde no tiene que explicar, como tampoco lo ha hecho, porqué sacó al anterior Comisionado de su puesto. Hay quien dice que la Directora de Personal y la Directora de Finanzas tuvieron que ver conabayarde este asunto ya que presionaron sicológicamente al alcalde para que saliera de una persona que quería transformar la Policía Municipal y que como un avayarde, estaba encima de ellas defendiendo su bastión. Alguien regó como polvo que el anterior Comisionado era un hostigador sexual, pero nadie sometió ninguna queja. Ahora insinúan que el actual lo es, pero no hay ninguna evidencia. Otros argumentan que Chago hablaba mucho de sus proyectos y del poco caso que le hacían en la torre alcalditicia.

Otros creen que el anterior Comisionado era muy exigente y que estaba frustrado por la poca atención que se le dió a sus sugerencias durante los pasados dos años y medio. También dicen que el alcalde quiere eliminar la Policía Municipal porque no es costo efectiva y porque tiene graves problemas de actitudes y que él, en varias ocasiones ha ido a regañarlos como si fueran niños de escuela y a exigirles que den más con y por menos. He visto y escuchado grabaciones sobre el particular. Aunque no suena al nivel de la intimidación, debió seguir los canales para no sonar inapropiado.

Mientras tanto, el alcalde quiso cambiar la imagen con un policía experimentado pero ya no hay ni planes suficientes y concretos para un cambio antes de los próximos comicios. Los fuegos artificiales a los que nos acostumbran el año de elecciones, tendrían que ser muy asombrosos para ser creíbles, porque con promesas del 2012 rotas e inconclusas, no hay mucho que apreciar.

El tiempo ya se le ha agotado para en este renglón, para demostrar que hay algo distinto a la merma en efectivos y en una desgastada flota y equipos que viene deteriorándose por exceso de uso y vida útil desde los tiempos del alcalde Edgar Santana. Este redujo sustancialmente la cantidad de los policías municipales que había contratado Luis Meléndez Cano, eliminó la Guardia Municipal y estableció una inexplicable nueva cadena de mando donde la corrupción y la fidelidad partidista que era el factor de cualidades que debían observar los policías en primera instancia. Iván Hernández, en el corto tiempo que estuvo, cortó la cabeza de ese monstruo, pero el daño ya estaba hecho.

Parece que el alcalde actual quiso saltar la autocrítica utilizando su poder de nominación. No tenemos nada contra Rey de la Cruz, lo conocemos y lo apreciamos. Nos parece que el asunto que han traído contra él como hostigamiento sexual en sus funciones como Comisionado de la Policía en Vega Alta no fue su responsabilidad absoluta. Esto es mas bien un problema de discriminación al que no se puede excluir la participación y decisión del alcalde de Vega Alta de aquel momento en la decisión adversa que le costó dinero al Gobierno Municipal del vecino pueblo y la reinvindicación de derechos de los policías afectados.

La lección que debemos aprender es que la Policía Municipal de Vega Baja es una olla hirviendo, como lo fue en Vega Alta en el tiempo en que el actual Comisionado designado fungía como tal y no precisamente por lo que esté haciendo ahora. Traer una persona de afuera, parecía una buena alternativa, pero no están presentes resultados positivos. De hecho, por una ausencia de logística laboral -malos consejos y actuaciones sin calcular- ni una transición ordenada se hizo entre el anterior y el presente Comisionado.

Cualquier factor, como el aparente descuido del alcalde en las soluciones lógicas y a tiempo producen descontento e inefectividad. Si la idea es acabar con la Policía Municipal, el alcalde Marcos Cruz es muy asertivo, porque no hay policías adicionales sustanciales desde que asumió su cargo, nueva flota de vehículos ni incentivos económicos y otros aspectos que enriquecen la disponibilidad del servicio.  Peor aun, la incertidumbre con los muchos caciques y pocos indios, no tiene manera de propiciar un buen ambiente de compañerismo entre personas cuyo entrenamiento y experiencia los hacen islas apartadas dentro de un mundo de diversidad de intereses.

En el lado apartado de la distancia, estamos los que recibimos los servicios. Extrañamos que en ocasiones tarden en contestar el cuadro telefónico, que no haya rondas ni policías visibles excepto en algunas actividades donde hace presencia el alcalde, en el casco del pueblo y el silencio absoluto del Gobierno Municipal en anunciar públicamente al actual Comisionado de la Policía.

Los espacios de silencio en un pentagrama no son notas musicales. Sin música no hay pueblo festivo como quiere el alcalde.

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