El efecto de dos buenos vegabajeños en dificultades

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Thomas Jimmy Rosario Martínez
Thomas Jimmy Rosario Martínez

La persecución de la corrupción gubernamental tocó a las puertas de dos buenos vegabajeños.

Nunca he sabido de ningún desliz personal de Luis Gemelo Adorno Concepción, actual legislador municipal ni de Juan Ramón Collazo Adorno, pasado Sargento de Armas también de la Legislatura Municipal. Los conozco a ambos en su aspecto como funcionarios públicos y de Gemelo puedo decir que siempre he escuchado decir y mis ojos han visto su sensibilidad por los impedidos, envejecientes y personas con dificultades que acudían al CESCO de Manatí. De hecho, hasta me parecía una injusticia que estando su partido en el poder, no fuera promovido a un puesto de mayor categoría donde podía servir mejor y hasta lo comenté a amigos con ascendencia en el Partido Popular para que se fijaran en su trabajo. Nunca supe que él le pidiera un favor ni dinero a nadie por los servicios excepcionales y esas cosas siempre se comentan por lo bajo. 

Juan Ramón es pariente de personas a quienes aprecio de toda la vida. Creo que fue un error de juicio que ocupara un puesto en la Legislatura Municipal mientras su padre era incumbente. Eso se acostumbraba y no se si se acostumbra, pero es una de esas normas éticas que deben legislarse para impedirlo, pero tampoco como en el caso de Gemelo sé de qué es acusado y porqué. 

Hay gente en las redes sociales diciendo que esto es corrupción del Partido Popular. Yo no sé, en este momento, si hay corrupción. Uno presume que las autoridades son asertivas, pero su poder de acusar no tiene que ver con la certeza. Y ni siquiera los fallos de un juez o un veredicto de un jurado significan que hay una verdad absoluta en un juicio. Esto es una primera etapa de un proceso que tiene varias y múltiples opciones dentro de lo que se conoce como supresión de evidencia, descubrimiento de evidencia, términos para cumplir y preparación de la defensa y el ministerio público. Cualquier decisión judicial es revisable o apelable, incluyendo las declaraciones de culpabilidad.

Muchas figuras públicas vegabajeñas han sido acusadas en el pasado. Algunas han sido convictas y otras no. Algunas por conveniencia personal se han declarado culpables de delitos menores comprendidos y han seguido su vida y su participación ciudadana. El concepto de corrupción por sí solo no condena, tienen que haber unos elementos en los delitos para configurarse esta concepción de la terminología legal.

Estos dos casos hay que sacarlos de la política partidista vegabajeña en el sentido de que los casos que le imputan no tiene relación con la rama ejecutiva del Gobierno Municipal de Vega Baja. A Gemelo, cuando se le eligió para legislador municipal no había sido acusado ni se conocía nada negativo de su conducta, por lo que no había razón para impedirle que quisiera y obtuviera el escaño legislativo. No está dentro de ningún reglamento ni ley impedirle aspirar y supongo que los directivos del Partido Popular tanto a nivel central como municipal ignoraban y aun no deben saber si algo turbio hay en su conducta como empleado de una agencia estatal que pudiera motivar su inelegibilidad. Ahora que se sabe que hay una denuncia pendiente, que no se ha tornado en acusación -eso ocurre después de la vista preliminar-, lo que existe hacia él aun le cobija una presunción constitucional de inocencia. Y el estado deberá probar su caso mas allá de toda duda razonable.

Como funcionario electo y juramentado en la Legislatura Municipal, habrá que ver el Reglamento Interno, la Ley de Municipios Autónomos  y los precedentes para determinar si el Presidente de la Legislatura Municipal o el cuerpo en pleno de los legisladores -no el alcalde, que es de otra rama de dos en que consiste el Gobierno Municipal- pueden aplicar medidas cautelares como suspenderlo de sus funciones totales, de su participación en comisiones u otras acciones. Gemelo no es un funcionario convicto, por lo que tiene derechos. Todos los organismos de gobierno y sus compañeros legisladores, deben respetarlo hasta que se decida el caso o los casos en su contra. Tiene también la opción de renunciar y no dudo que en su generosidad personal que le caracteriza, pueda tomar esa decisión, por el amor que le tiene a Vega Baja, independientemente de su inocencia o grado de culpabilidad.

El Alcalde de Vega Baja ha hecho unas manifestaciones a la prensa, las cuales aparecen en Primera Hora, página 9. Manifiesta Marcos Cruz Molina estar sorprendido con la noticia: «Luis ha sido una persona muy querida por el pueblo. Por eso me sorprende la situación porque sabemos que es una persona humilde, que se ha superado poco a poco…estamos todos sorprendidos con la noticia…Le estamos dando el espacio a Luis para que atienda esta situación de la forma más apremiante posible», afirmando conocerlo por espacio de 15 años.

Aunque no conocemos comunicación oficial sobre el cargo de Comisionado Electoral por el Precinto 19, que ostenta Adorno Concepción, se nos informó que otra persona será nombrada en el mismo.

En momento de crisis, se prueban los valores de cada uno de los componentes. Hay que ser preventivo, correcto y remediativo cuando de resolver cada asunto se refiere. Pero  todos tenemos que ser prudentes. Los funcionarios tienen que hacer su trabajo para que las instituciones no dejen de cumplir su misión. Los que no han fallado y son señalados, deben priorizar la limpieza de su imagen. Los que no tengan responsabilidad y ocupen puestos de poder, deben ponerlo a disposición de las instituciones ya que no probarse culpabilidad, siempre habrá puertas abiertas. Retener un puesto en una situación de crisis, no es buena idea para nadie, porque la mente del funcionario debe estar en defenderse y la de la institución en seguir trabajando sin presiones psicológicas de miembros en problemas. 

Los que tengan responsabilidad, deben optar por alejarse del servicio público. Y los que estamos afuera debemos analizar responsablemente cada acontecimiento para velar porque nuestra sociedad siga por el camino de la verdad y la justicia.

Deja un comentario