Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Personalmente creo que el alcalde Marcos Cruz Molina es una buena persona, un buen alcalde y un buen vegabajeño. Lo he dicho varias veces y sin importar mi pasión en muchos issues, lo repito. Aunque algunos no quisieran que yo dijera esto porque tienen sus propias creencias e intereses y no les mueve la verdad.
De vez en cuando también digo públicamente lo que creo de sus ejecutorias, con respeto y aprecio, porque aprovecho aportar para mejorar dentro de lo que él sabe sobre el balance de su imperfección y mi derecho a expresarme con la mía. Sé que el brinda alguna atención a lo que escribo porque de alguna manera recibo retroalimentación verbal o por sus acciones. Eso me motiva a continuar en la crítica a veces tierna o acalorada, pero nunca destructiva ni pretenciosa. Ambos amamos a los vegabajeños y a nuestra ciudad y tenemos una sociedad indisoluble, imaginaria y virtual, en el propósito de hacer este espacio físico y espiritual, mejor cada día.
Yo creo que el asunto planteado por Egui Prado, Miguel Ojeda y este suscribiente sobre la poca o ninguna paga y participación musical de los vegabajeños no ha terminado con la inclusión de una orquesta y un grupo.
De eso me enteré primero por televisión (si, para un spot un domingo en televisión prime time hay dinero, pero para pagar el equivalente a un grupo vegabajeño para que alegre el ambiente local, no lo hay). Pero esa era una oportunidad para proyectar la figura del alcalde por última vez en el cuatrienio con dinero del pueblo, lo que no podía desaprovecharse ya que en las próximas Fiestas habrá veda electoral.
Es menester señalar que mi hijo ni yo tenemos interés económico ni lo hemos tenido por razón de que él es cantante y forma parte de dos orquestas y un grupo musical. Y es así, porque no lucharíamos públicamente desde el sagrado oficio de escribir por algo que nos beneficiara económicamente y mucho menos con fondos gubernamentales. De hecho, en esos pocos días de la celebración de las Fiestas de Pueblo no ha aceptado participar en compromisos musicales pagados porque tiene un negocio que atender personalmente que ustedes conocen. Salsa, Timba y Son tiene un «guiso» del cual ha declinado participar y con suficientemente tiempo se lo expresó a su director. Posiblemente haga su aportación en el Rumbón Vegabajeño a pedido de los organizadores y como un deber personal de apoyar la iniciativa musical que tiene más años de celebrarse que los que tiene el de vida.
Hacemos la aclaración porque ya algún mal informado ha dicho que mi hijo buscaba un contrato con el Gobierno Municipal, lo cual nunca ha ocurrido. Se dice también que presentar la misma orquesta que fue contratada recientemente es un acto de venganza contra Egui Prado para no contratar su orquesta por ser PNP, por atribuírsele una agenda política y porque los populares contratan populares, pero eso ni nos consta ni creemos que sea verdad.
Hace varios años atrás, el entonces legislador municipal y Portavoz del Partido Popular, hoy día alcalde, presentó un proyecto de Ordenanza Municipal para que se celebrara el 7 de octubre de cada año como el «Día del Vegabajeño». Este tipo de medida no es usual, pero es una gran oportunidad para reafirmar los valores vegabajeños en una fecha en que se atribuye la fundación y de hecho, es el día en que se conmemora la Virgen del Rosario, patrona de nuestra ciudad. Recordemos que antes había una relación entre la Iglesia Católica y el Gobierno Español que nos regía, lo que se abolió y prohibió constitucionalmente.
Pero el aspecto religioso tal parece que ha sido el factor para que en los primeros tres años de su incumbencia, el alcalde no haya prestado atención a la propuesta que él mismo radicó, que fuera aprobada por unanimidad y que lo convirtió en un mandato. Según me han dicho, por su preferencia religiosa, siendo un católico devoto, piensa que interrumpir la celebración católica es un sacrilegio. Pero el es alcalde de un gobierno municipal, no cura de su pueblo. De hecho, de acuerdo a la ley, su lealtad debe estar con el oficio que juramentó en enero de 2013.
Es irónico que no pueda haber celebrado un solo día importante para nuestra historia en el calendario vegabajeño en tres años pero que interese celebrar 240 años de nuestra fundación por todo un año. Pero más curioso es que tampoco está incluído dentro del calendario de las Fiestas de Pueblo que le ha informado al pueblo en las dos oportunidades que ha tenido.
Esto, como el asunto de la música, lo llevo planteando por años. No es nuevo. Calculo que me quedan 18 años de vida. Espero que algún día, antes que me muera, este alcalde o el que lo suceda, cumpla con su deber, sienta el calor de esa fecha memorable y planifique celebrarlo.